26 de mayo de 2020
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FIN DE SEMANA

El sindicato APMU, que ejerció como acusación popular en el juicio, estudia recurrir la sentencia para que el acusado pase más tiempo en la cárcel

Indignación policial por la "escasa" condena de 14 años al hombre que degolló a un agente municipal en Vicálvaro

El policía asesinado.
El policía asesinado.
La sentencia, a la que ha tenido acceso El Cierre Digital, dictamina una condena a 14 años de cárcel por asesinato con las atenuantes de confesión y de alteración psíquica e intoxicación por consumo de drogas y alcohol, mientras que la acusación popular ejercida por APMU (Asociación de Policía Municipal Unificada) y el Ministerio Fiscal solicitaba para Manuel C.R. una condena de cerca de 19 años de prisión.

La sentencia, a la que ha tenido acceso El Cierre Digital, dictamina una condena a 14 años de cárcel por asesinato con las atenuantes de confesión y de alteración psíquica e intoxicación por consumo de drogas y alcohol para el hombre que degolló a un policía municipal en agosto de 2017 en un bar de Vicálvaro, algo que ha causado indignación entre diversos colectivos policiales, que consideran "escasa" la pena impuesta y estudian recurrir para que el acusado tenga que cumplir más años de prisión.

La acusación popular ejercida por APMU (Asociación de Policía Municipal Unificada) y el Ministerio Fiscal solicitaban para Manuel C.R. una pena más elevada, que rondaba los 19 años de cárcel, por acabar intencionadamente con la vida del policía municipal Juan Ballesteros Peiró.

El presidente de APMU, Carlos Bahón, señaló a El Cierre Digital que “por una parte estamos contentos porque se ha condenado al autor del asesinato, pero el sabor es agridulce”. Por este motivo, desde la asociación están estudiando la posibilidad de presentar un recurso a la sentencia dentro del plazo estimado de diez días hábiles desde que se notificara a las partes.

El Bar Luis de Vicálvaro, donde se produjo el apuñalamiento del policía municipal.

El tribunal también ha condenado a Manuel C.R. a inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, así como al pago de diversas costas y de una indemnización de 120.000 euros a la madre de la víctima.

El agresor tenía antecedentes psiquiátricos

El pasado mes de noviembre, Manuel C.R., con antecedentes psiquiátricos y policiales por tráfico de drogas, fue enjuiciado por un Jurado Popular. El representante del Ministerio Público solicitó una pena de 19 años de prisión para él como responsable directo de los hechos, que se vio reducida al aplicar la atenuante de confesión. La acusación popular, ejercida por la Asociación de Policía Municipal Unificada (AMPU) también solicitaba el enjuiciamiento por el delito de asesinato.

En su declaración en el juicio, el acusado explicó al tribunal que sufría trastornos mentales y que el día de los hechos iba "drogado" y "bebido". También, relató que la víctima le amenazó en un bar donde habrían coincidido antes de los hechos y que en el momento de la puñalada le dio "una paranoia", pensando que le iba a matar.

Así fue el crimen

Según los hechos probados por la Fiscalía recogidos en la sentencia, Manuel C.R. “se aproximó a Juan Ballesteros por la espalda y una vez situado detrás, valiéndose de un cuchillo de 20’5 centímetros de hoja y 2.8 centímetros de anchura, procedió a cortar en el cuello a Juan Ballesteros Peiró, rasgándole la laringe y también el esófago, afectándole a la columna y seccionándole las estructuras musculares y basculo-nerviosas”.

Tras la agresión, Juan Ballesteros “se dio la vuelta, encarándose con el acusado, momento en el que éste le asestó una cuchillada que le alcanzó en la cara externa del brazo izquierdo seccionándole el músculo braquial y el bíceps”. Las heridas que sufrió hicieron que la víctima perdiera mucha sangre y falleciera poco después. Según el escrito, Ballesteros, al no ver como su agresor se acercaba por la espalada, no tuvo ocasión de advertir el ataque ni de defenderse de las cuchilladas recibidas en el cuello.  El acusado portaba el cuchillo ya al entrar en el Bar Luis y “actuó con la intención de causar la muerte a Juan”.

Juan Ballesteros Peiró, de 47 años y muy conocido por los vecinos de Vicálvaro, siempre se tomaba sus cervezas después del trabajo en los mismos tres bares, uno de los cuales fue el lugar del trágico asesinato.

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