18 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Los investigadores no confirmarán, de forma oficial, la identidad del cadáver hasta que se practiquen las pruebas dactiloscópicas

Los Mossos encuentran el cuerpo sin vida de un hombre que identifican como Martín Ezequiel, el parricida de Barcelona

Martín Ezequiel Álvarez.
Martín Ezequiel Álvarez.
Los Mossos d'Esquadra han localizado este miércoles el que parece ser el cuerpo de Martín Ezequiel Álvarez, el hombre que el pasado 24 de agosto mató a su hijo de dos años en el Hotel Concordia de Barcelona, y que desde entonces estaba en paradero desconocido. La zona en la que se ha encontrado el cuerpo sin vida de dicho hombre coincide con el lugar cercano al Aeropuerto del Prat en la que se le perdió la pista a Martín Ezequiel.

Los Mossos han encontrado en una zona boscosa entre Barcelona y el Prat el cuerpo sin vida de un hombre que podría ser identificado como Martín Ezequiel, el buscado parricida de Barcelona que supuestamente asesinó a su hijo de dos años hace más de dos semanas.
 
A pesar de que la zona en la que se ha encontrado el cuerpo sin vida de dicho hombre coincide con el lugar cercano al Aeropuerto del Prat en la que se le perdió la pista a Martín Ezequiel, la Guardia Civil está procediendo a analizar las huellas dactilares del cadáver para poder confirmar su identidad.

El pasado 24 de agosto, agentes de la Guardia Urbana hallaban el cuerpo sin vida del pequeño de dos años en una habitación del Hotel Concordia, ubicado en la Avenida del Paralelo de la Ciudad Condal. 

Tras comprobar las cámaras de seguridad del recinto, se constató que  el padre del menor y presunto parricida salió de la habitación, en la séptima planta del hotel, y tras comprobar que no había nadie, huyó saltando la valla de la piscina, en dirección Montjüic.

Después de días de intensa búsqueda, las últimas pesquisas situaban a Martín Ezequiel, un economista nacido en Argentina y nacionalizado español, de 44 años de edad, en la Terminal 1 del aeropuerto de El Prat. Así lo confirmaron los Mossos, tras el testimonio aportado por un taxista que asegura que llevó al sospechoso hasta una de las puertas principales de acceso. Según su relato, el hombre pagó la carrera y, antes de marcharse, le pidió que esperara unos minutos. Sin embargo, tras aguardarle durante un cuarto de hora, Martín Ezequiel no regresó y el conductor del taxi decidió continuar con su jornada laboral, abandonando el recinto. 

En este sentido, fuentes de la investigación aseguraron que el presunto parricida no voló ni ese día ni en los días posteriores, al menos no lo hizo con su documentación. Aun así, la policía no descarta ninguna hipótesis, y por ello piden colaboración ciudadana para dar con su paradero. 

Violencia vicaria

Martín Ezequiel y su pareja, la madre del pequeño, se encontraban en proceso de separación. La mujer había decidido poner fin a su relación, una decisión que, según recoge La Vanguardia, el sospechoso aparentó aceptar con madurez. "El hombre se mudó a la vivienda de su padre en El Vendrell y durante los siguientes días mantuvo una actitud ejemplar con la madre de su hijo como evidencian los mensajes que se intercambiaron en esas jornadas" señala el citado medio.

Sin embargo, su actitud cambió el 24 de agosto, cuando el hombre, ya en compañía del pequeño, comenzó a amenazar a la madre. "Te arrepentirás" o "en el hotel tienes lo que te mereces", son algunos de los mensajes que han trascendido y que hicieron saltar las alarmas de la madre del pequeño, que denunció los hechos y acudió al alojamiento donde, finalmente, se halló el cuerpo sin vida del menor. 

Se iniciaba así una búsqueda que, una semana después, todavía no ha arrojado resultados. 

La policía autonómica custodia el domicilio de la madre del pequeño y vigila la vivienda de El Vendrell en la que Martín Ezequiel se había instalado tras la ruptura. Hasta ahora, el supuesto parricida no se ha puesto en contacto con ninguno de los familiares que tiene en España, como su padre, quien, como el resto de la familia, desde el primer momento se puso al servicio de los investigadores.

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