20 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

El Juzgado de Instrucción número 20 de Valencia ha reunido todos los casos para tratar de establecer el modus operandi de Jorge Ignacio Palma

Declaran otras once víctimas del presunto asesino de Marta Calvo para reunir más pruebas

Jorge Ignacio Palma, investigado por la desaparición de Marta Calvo.
Jorge Ignacio Palma, investigado por la desaparición de Marta Calvo.
El Juzgado de Instrucción número 20 de Valencia ha interrogado este martes a cinco mujeres y continuará el 22 de diciembre tomando declaración a otras seis, todas mantuvieron relaciones con Jorge Ignacio Palma, investigado por el asesinato de Marta Calvo hace poco más de un año y cuyas declaraciones pueden contribuir a arrojar algo de luz al modus operandi de Palma.

El juzgado de Instrucción número 20 de Valencia ha sido el encargado de acumular todas las investigaciones de la Guardia Civil iniciadas en torno a Jorge Ignacio Palma, autor confeso de la desaparición del cuerpo de Marta Calvo, y sospechoso del asesinato tanto de Marta como de otras dos jóvenes, Arliene Ramos y Lady Marcela Vargas, a las que podría haber introducido cocaína en los genitales durante el transcurso de prácticas sexuales que resultaron fatales, como confesó haber hecho con Marta Calvo. 

Estas mujeres, según el juez instructor, "tuvieron relaciones sexuales con el investigado, utilizando este una misma mecánica comisiva (introducción no consentida de bolas de cocaína en sus genitales con ocasión de dichas relaciones sexuales), al objeto de delimitar la naturaleza y reiteración de dichas acciones y su influencia en el fallecimiento de tres mujeres (Arliene, Lady Marcela y Marta) y el posible carácter intencional y consciencia sobre las consecuencia que dicha acción podía provocar en las mismas".

El juez también ha comenzado a investigar la muerte de Lady Marcela, para lo que declararán dos mujeres que asistieron a la fallecida y los médicos que intentaron salvarla la vida.

Las tres muertes han sido calificadas provisionalmente de homicidios por la Fiscalía, pero las familias de las víctimas, tanto en el caso de Marta como en los casos de Lady Marcela Vargas, una joven que murió el 15 de junio de 2019, y de Arliene Ramos, que murió en abril de 2019, ambas en Valencia, han considerado que los hechos podrían conducir a acusaciones de asesinato.

A estos delitos también podrían sumarse otros contra la salud pública por la utilización de droga y, al menos tres intentos de homicidio y omisión de socorro, propuestos por la Fiscalía; o, delito de daños morales, agresión sexual y profanación del cadáver de Marta, a petición de la defensa de la familia de esta víctima.

Frentes judiciales abiertos

Los diversos frentes judiciales y de investigación siguen abiertos al objeto de armar la acusación contra Jorge Ignacio Palma, ciudadano colombiano que confesó haber descuartizado el cadáver de Marta Calvo, desaparecida el 7 de noviembre de 2019 tras mantener un encuentro sexual con Palma y, que podría enfrentarse finalmente a la acusación de tres asesinatos y a una nueva denuncia por la introducción forzosa de cocaína en los genitales.

La decisión de reunir todas las investigaciones fue tomada hace unos meses por la Audiencia Provincial de Valencia, que entiende que existen analogías en el modus operandi de todas las muertes así como una relación temporal y espacial entre las agresiones sufridas por las tres mujeres y la nueva denuncia.

Esta nueva denuncia formal contra Palma, ahora en prisión provisional en Picassent, fue presentada en septiembre de 2019 por una mujer que declaró que el hombre de 38 años le introdujo, sin su consentimiento, grandes dosis de cocaína en los genitales durante un encuentro sexual, la misma práctica que sufrieron otra decena de víctimas del detenido, que ya estuvo preso en Italia por narcotráfico.

La denuncia de esta mujer se sumó a las principales causas abiertas que son, la muerte de la brasileña Arliene Ramos el 25 de marzo de 2019 en una vivienda de Valencia; la muerte de la colombiana Lady Marcela Vargas el 15 de junio de 2019 y; la desaparición y muerte de Marta Calvo, en la localidad valenciana de Manuel.

El resto de mujeres, que acudieron de manera voluntaria a la Guardia Civil, dijeron haber sido víctimas de las mismas prácticas sexuales, con cocaína de gran pureza y en grandes cantidades.

En el caso de Arliene Ramos, se contaba con los resultados de la autopsia que confirmaba la existencia de cocaína de gran pureza en la vagina y, con la grabación de una cámara de seguridad donde se veía a Palma abandonando a toda prisa el lugar. Sin embargo, se salvó de ser detenido al dictar la autopsia que la prostituta había muerto por un ataque epiléptico sin establecerse una relación causa-efecto entre la presencia de droga y la muerte. El consumo de drogas en el ámbito íntimo no implica un delito de tráfico de drogas y por tanto no está penalizado.

Con los datos que se conocen, la Policía ha relacionado con el caso la muerte en junio de otra prostituta colombiana en Valencia, Lady Marcela Vargas, en circunstancias similares, tras practicar sexo y consumir droga. Sin embargo, aún no se ha podido demostrar que el último cliente de la mujer fuese Jorge Ignacio Palma.

Quizás Marta Calvo sea la última víctima de Jorge Palma.

A partir de estos hechos, tanto Policía como Guardia Civil investiga si el modus operandi de Palma puede encajar en casos ocurridos en otros lugares ante las denuncias de varias mujeres, tal y como ya informó elcierredigital.com.

Según la versión de Jorge Palma, Marta Calvo falleció después de celebrar la fiesta de su 38 cumpleaños. Según el colombiano, él se durmió y cuando se despertó la encontró muerta. Entró en pánico y —consciente de sus antecedentes— decidió descuartizar el cuerpo para hacerlo desaparecer en diversos contenedores de Manuel, Silla y L’Olleria. Desde entonces, se ha buscado en el vertedero donde se arrojaron esos restos pero sin éxito hasta ahora y desde hace más de un año.

En todos los casos, el modus operandi es similar. Palma contrataba servicios con prostitutas, les suministraba grandes cantidades de cocaína de gran pureza y, además de consumir la droga nasalmente, se la introducía, al menos en algunos de los casos, por la vagina y el recto, presentando esta última vía un riesgo especialmente alto de provocar una sobredosis. El juez que investigó la muerte de la mujer brasileña el pasado mes de abril decidió reabrir el caso.

Otra de las denunciantes que lograron sobrevivir ha explicado que se quedó dormida después de que Palma le diera una bebida alcohólica y que al despertar encontró restos de cocaína en sus genitales, según recogió el diario Levante-EMV.  La policía investiga un total de seis fallecimientos en toda España con un método similar, aunque hasta el momento solo se ha relacionado a Palma con los tres asesinatos ya conocidos.

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