23 de marzo de 2019
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FIN DE SEMANA

Los cinco detenidos captaban a los chicos en centros de menores y después exigían a sus familias dinero a cambio de dejarlos libres

Desarticulada en Cádiz una red dedicada al tráfico de menores extranjeros no acompañados a los que repartían por distintas provincias de España

Los menores eran conducidos a una vivienda de grandes dimensiones antes de ser distribuidos por España / Europa Press.
Los menores eran conducidos a una vivienda de grandes dimensiones antes de ser distribuidos por España / Europa Press.
Los menores eran captados en centros de acogida de Andalucía y después trasladados hasta una vivienda donde eran retenidos mientras exigían a sus familias el pago de entre 400 y 500 euros a cambio de su puesta en libertad. A los detenidos se les atribuyen delitos contra el derecho de los ciudadanos extranjeros, detención ilegal, pertenencia a organización criminal y contra la salud pública, ya que también se les han incautado tres kilos de hachís.

La Guardia Civil ha detenido a cinco personas en Cádiz acusadas de formar parte de una organización criminal dedicada al tráfico de menores extranjeros no acompañados por toda España, a los que captaban en centros de acogida de Andalucía para trasladarlos hasta una vivienda donde eran retenidos mientras exigían a sus familias el pago de entre 400 y 500 euros a cambio de su puesta en libertad.

Según la Benemérita, la denominada operación 'Guardería', desarrollada también en la provincia de Murcia, ha permitido desarticular este grupo criminal con la detención de cinco personas a las que se les atribuyen delitos contra el derecho de los ciudadanos extranjeros, detención ilegal, pertenencia a organización criminal y contra la salud pública, ya que en los dos registros domiciliarios practicados en el municipio gaditano de Puerto Real se han incautado tres kilos de hachís, diez teléfonos móviles, tres ordenadores y 3.600 euros.

La investigación se inició el pasado mes de agosto, cuando un menor de nacionalidad marroquí denunció ante la Guardia Civil de San Pedro del Pinatar (Murcia) que había llegado a España a través de una organización criminal dedicada a introducir en territorio nacional a inmigrantes procedentes del norte de África, mayoritariamente menores de edad.

En su relato, el menor detalló que, una vez interceptado en línea de costa por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, fue trasladado a un centro de acogida ubicado en La Línea de la Concepción, donde los jóvenes gozaban de régimen semiabierto que les permitía salidas esporádicas del establecimiento. Durante una de ellas, un individuo que merodeaba por la zona se ofreció, tanto al denunciante como a otros compatriotas, a "llevarlos a casa junto a su familia" y "ayudarlos en todo lo que necesitaran".

Agentes de la Guardia Civil durante la operación.

A raíz de esta denuncia, agentes de la Guardia Civil de Murcia y Cádiz establecieron una investigación conjunta para esclarecer los hechos, lo que permitió identificar al sospechoso, así como detectar su habitual presencia en los aledaños del centro de menores donde intentaba captar a jóvenes en situación de desamparo.

Los investigadores averiguaron que después de convencerlos, los trasladaba hasta una vivienda aislada de grandes dimensiones, en Puerto Real, donde los mantenía durante varias jornadas en pésimas condiciones de habitabilidad y salubridad. Días más tarde, eran trasladados en autobús hasta otras provincias de la geografía española (Barcelona, Vizcaya, Murcia, Madrid, Granada, y otras). Según la investigación, esta red criminal contactaba con sus familiares en Marruecos y les solicitaba el pago en efectivo de entre 400 y 500 euros por cada uno de ellos como condición para ponerlos en libertad.

Una veintena de menores implicados

Tras varios meses de investigación, la Guardia Civil pudo determinar que el principal sospechoso estaba relacionado con el traslado de una veintena de menores marroquíes desde Cádiz hasta otras provincias españolas a través de un entramado delincuencial, formado por varios individuos que, además de estar relacionados con esta actividad delictiva, se dedicaban también al tráfico de hachís, a menor escala, desde Marruecos hasta la Península.

Una vez puesto en conocimiento de la autoridad judicial, agentes de la Guardia Civil llevaron a cabo el registro de dos inmuebles situados en el municipio de Puerto Real (Cádiz), donde se han incautado de tres kilos de hachís -dispuesto en dosis para su distribución-, diez teléfonos móviles, tres ordenadores y 3.600 euros.

En los inmuebles fueron detenidos tres de los miembros del grupo criminal como presuntos autores de los delitos contra el derecho de los ciudadanos extranjeros, detención ilegal, contra la salud pública y de pertenencia a organización criminal. Se trata de dos varones, de nacionalidad marroquí, de 31 y 36 años, y una mujer, de nacionalidad española, de 32 años.

Un menor tutelado

Además, en una de las viviendas fue hallado un menor de nacionalidad marroquí que desde el día anterior se encontraba desaparecido de un centro de acogida de la localidad de El Bosque (Cádiz), por lo que fue trasladado para su reingreso.

La investigación, que continúa abierta sin descartar nuevas detenciones, ha culminado por el momento con la identificación y localización de otros dos varones, de nacionalidad española, de 31 y 27 años a las que se les ha instruido diligencias como presuntos autores de delitos contra la salud pública y de pertenencia a organización criminal.

La operación ha sido desarrollada de forma conjunta por agentes de la Guardia Civil de Murcia y Cádiz, y dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Puerto Real. Los arrestados, la droga y los efectos intervenidos, así como las diligencias instruidas han sido puestos a disposición de la autoridad judicial.

 

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