27 de febrero de 2021
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FIN DE SEMANA

La autopsia reveló que se trata de un varón de entre 30 y 35 años, aunque todavía se desconoce su identidad porque no hay denuncia de una desaparición

Se baraja el ajuste de cuentas en el hallazgo de un cadáver en el pozo de una finca de Porriño

Guardia Civil inspeccionando la finca.
Guardia Civil inspeccionando la finca.
La Guardia Civil apunta a la muerte violenta como principal causa del fallecimiento de la persona encontrada el domingo en el interior de un pozo en una nave sin actividad de O Cerquido, en Porriño. Asimismo, aunque no se descarta ninguna posibilidad, se baraja el ajuste de cuentas como posible causa del asesinato del joven de entre 30 y 35 años, ya que no hay una denuncia activa por desaparición en la zona en los últimos meses.

Al parecer, el cadáver, en avanzado estado de descomposición, presentaba un fuerte golpe en la cabeza, hecho que, sumado a que la tapa del depósito estaba cerrada, hace pensar que pudiera tratarse de un crimen.  El cadáver fue encontrado el domingo por unos operarios que realizaban trabajos de remodelación en la finca, encargados por los nuevos propietarios. La Guardia Civil ha interrogado a los anteriores propietarios, ya que el cuerpo parecía llevar entre cinco y siete meses sumergido en el pozo.

El cadáver se encontraba en posición rígida, con los brazos alzados, y tenía los antebrazos y las manos deshechas, por lo que se investiga si es fruto de la descomposición postmortem o fue amputado. Además, el cadáver se encontraba saponificado, es decir, presentaba una hidrólisis a consecuencia de llevar mucho tiempo en el agua, lo que ha podido contribuir a conservarlo. Además, en el fondo del pozo se encontraron piedras que pudieron haber sido usadas para mantener el cadáver en el fondo y que no flotase, al igual que se hizo en el caso de Diana Quer.

Guardias en la puerta de la finca de O Porriño.

Por el momento se desconoce la identidad del sujeto, aunque la Guardia Civil ya ha confirmado, tras la autopsia, que se trata de un varón que no tendría más de 35 años. Pero falta ponerle nombre y apellidos y por eso se analizarán sus dentadura y su ADN.

Este lunes agentes del Servicio de Investigación de la Guardia Civil peinaron la nave y sus inmediaciones en busca de alguna pista. Además, dos unidades de bomberos de Porriño colaboraron vaciando el pozo en el que se encontró el cuerpo con el fin de filtrar su agua para analizarla. Más tarde, efectivos de Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas (GEAS) se introdujeron en el interior del agujero para intentar localizar restos de la víctima o incluso la posible arma homicida.

También será imprescindible el resultado de la autopsia para saber si fue un golpe en la cabeza la causa de su muerte, si murió allí o solo fue arrojado su cadáver al pozo. Los agentes incluso cotejarán en Portugal denuncias por la desaparición de un hombre de características similares, en colaboración con la Policía portuguesa. El pozo en el que se encontró por casualidad el cadáver, cuando los propietarios iban a comprobar si tenía agua, se encuentra en una nave a los pies de la carretera PO-2502, muy cerca de la autovía A-55 y en dirección a Ribadelouro (Tui).

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