27 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

“Es evidente que los policías actuaron desproporcionadamente y por tanto de forma ilegal", afirma el escrito del Juzgado de Instrucción nº 3

La víctima de la paliza de Linares se ratifica ante el Juez: "Se identificaron como policías"

Agresión en Linares.
Agresión en Linares.
Con la nariz fracturada, el cuerpo molido a golpes y a punto de perder la visión en un ojo, la víctima de la brutal paliza que le propinaron dos policías en Linares ha comparecido hoy ante el juez. Carlos presta por primera vez declaración en el Juzgado número 3 de Linares recordando los cinco minutos terribles que pasó bajo los golpes inmisericordes de los agentes el pasado viernes.

Todo arrancó dentro del bar “La Galería” y Carlos no sabía que eran policías nacionales. Esa es la versión de Carlos. Que todo comenzó con un roce dentro del bar con el policía más veterano. El subinspector. Ambos se dieron dos codazos y comenzó una disputa verbal que el policía zanjó ordenando a Carlos que saliera a la calle para identificarse.

Ya fuera en misma acera del bar la disputa sube de tono cuando, según Carlos, el otro policía más joven y de menor envergadura se dirige a él en carrera y le ataca sin justificación. Ambos se enzarzan en una pelea a puñetazos de la que sale peor parado el policía. Gracias a la mediación de su cuñado y del subinspector de policía se pone fin al enfrentamiento pero, ambas partes continúan discutiendo ya separados unos diez metros. Es entonces cuando suceden los hechos más violentos que han provocado una oleada de solidaridad con Carlos y de indignación con los agentes.

En ese momento, llega la hija de Carlos. Éste le dice a su hija que es mejor alejarse y resolver el asunto judicialmente. Carlos hace ademán de retirarse y antes les advierte que les va a denunciar cuando los policías vuelven a abalanzarse sobre él. El de menor tamaño le agarra por detrás y sujetándole del cuello consigue derribar a Carlos.

Para consultar el escrito pinche AQUÍ.

Auto de prisión del Juez.

Según la víctima en ese momento el subinspector aprovecha para darle un botellazo en la cabeza que le hace perder la consciencia bajo una lluvia de puñetazos y patadas. Lo que ocurrió a continuación lo irán relatando los testigos que desde hace un par de días ya van declarando en el Juzgado, y la mayoría coinciden en un hecho de vital importancia: los policías sí se identificaron como tales y de hecho presuntamente coaccionaron a varios testigos exigiéndoles que le entregaran los móviles con los que estaban grabando la tremenda paliza que sufría Carlos.

Otros cuentan cómo los policías les dijeron que “no iban a parar hasta que Carlos sangrara” y cómo, con Carlos desvanecido e indefenso en el suelo, le dieron puñetazos y patadas en la cabeza durante unos minutos que parecieron eternos.

La declaración judicial de Carlos servirá para determinar dos aspectos importantes del suceso: que los policías se identificaron como tales supuestamente abusando de su cargo y que Carlos no los conocía de antes. Los policías investigados culpan a la víctima de iniciar la pelea y dicen que usaron la fuerza mínima imprescindible para evitar que la víctima huyera.

El testimonio de Carlos, refrendado por los testigos, choca de frente con lo que declararon los agentes por videoconferencia ante el juez cuando estaban detenidos en la Comisaría Provincial de Jaén. Según ellos, ni estaban bebidos, ni se identificaron como policías y además hicieron uso de la fuerza mínima imprescindible para reducir a Carlos. Los policías aseguran que fue Carlos quien comenzó a agredirles y que no tuvieron más remedio que intentar detenerle para evitar que abandonara el lugar de la pelea antes de que llegaran las patrullas. Según los policías ellos no actuaron como tales y no se identificaron como policías hasta que no llegaron al lugar los primeros agentes uniformados.

Su testimonio no convenció ni a la Fiscal ni al Juez, la primera incluso llegó a preguntarles “si consideraban que usar la fuerza mínima imprescindible era propinarle tres patadas en la cabeza a Carlos cuando estaba inmovilizado en el suelo”. El auto al que ha tenido acceso El Cierre Digital lo deja bien claro.

El auto que envió a prisión provisional a los dos policías

Su redacción se prolongó durante horas de forma excepcional, pero finalmente el juez envió a los policías a prisión provisional apoyándose en el atestado que redactaron los policías que detuvieron a sus dos compañeros y en especial en las imágenes de vídeo que a esas horas ya eran virales en las redes sociales. Según el juez, “muestran como los dos policías emplean una violencia atroz contra Carlos y su hija, pues tienen a su favor una superioridad numérica y aún habiendo conseguido reducir en el suelo a Carlos continúan dándole golpes”.

El Juez no descarta la verosimilitud de los hechos previos a la paliza que cuentan los policías y la deja pendiente de investigación, aún así insiste en que “es evidente que los policías actuaron desproporcionadamente y por tanto de forma ilegal...puede ser que Carlos fuera quien comenzara la pelea, tal y como plantean los investigados y que por tanto habría cometido atentado a la autoridad, y es igualmente posible que cuando el policía salió corriendo tras Carlos fuera con el objetivo de retenerlo hasta que llegaran al lugar otros agentes de policía para identificarle” dice el Juez, pero a continuación es tajante en su criterio. “Aún partiendo de tales hipótesis este contexto no justifica en absoluto la despreciable agresión perpetrada por los detenidos, es más en su condición de agentes debieron considerar la oportunidad y proporcionalidad para impedir que Carlos se fuera del lugar”, afirma. Según el juez la pelea ya estaba disuelta y la policía avisada, no había necesidad de impedir que se marchase y menos de emplear la máxima de que el fin justifica los medios.

“En absoluto cabe justificar las lesiones causadas por los investigados” dice el Juez, aunque hubiera un presunto atentado a la autoridad previo. Así el juez acusa a los policías de lesiones agravadas utilizando medios peligrosos y ensañamiento. Además, el juez instructor no descarta incluso añadir los cargos de detención ilegal o tortura una vez que empiece a escuchar el relato de los numerosos testigos presentes. Testigos que ya han comenzado a acudir al juzgado número 3 de Linares para prestar declaración.

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