20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

La jueza de Alcalá de Henares autoriza dos nuevas pruebas sobre el estudio de ADN y la trayectoria de las 89 puñaladas recibidas por la víctima

Crimen de Meco: Nuevas pruebas para encontrar a quién mató a la joven Miriam Vallejo

Miriam, víctima del crimen de Meco.
Miriam, víctima del crimen de Meco.
La jueza que instruye la investigación sobre el asesinato de Miriam Vallejo ha autorizado la práctica de diligencias para tratar de esclarecer el crimen de la joven, sucedido en enero de 2019. De momento, a petición de la acusación particular, se ha pedido un nuevo análisis de ADN y que se establezcan las trayectorias seguidas por las 94 puñaladas recibidas por la joven. Solo hubo un sospechoso detenido que fue puesto en libertad en diciembre del mismo año.

Desde el asesinato de Miriam Mimi Vallejo el 16 de enero de 2019, cuando tenía 25 años, los investigadores no han logrado acotar todavía el cerco en torno a un presunto culpable de asesinato.

Los hechos probados hasta el momento no son muchos, que Miriam paseaba aquella noche con sus perros por las afueras de Meco cuando recibió 89 puñaladas. Una pareja que paseaba por la zona la encontró todavía con vida y llamó al 112 que cuando llegó no pudo hacer nada por salvarla.

La Guardia Civil, tras una larga instrucción, acusó al exnovio de Celia, compañera de piso de Miriam, del asesinato de la joven. Sergio Sáez fue detenido y la jueza instructora de Alcalá de Henares decretó su ingreso en prisión, pero a finales de diciembre de 2019 lo puso en libertad por la ausencia de pruebas concluyentes, porque no estaba probado el vínculo entre Sergio Sáez y el ADN que había en la ropa de la víctima. Además, el presunto asesino jamás reconoció los hechos.

La jueza consideró válida la tesis de la defensa que decía que los pocos vestigios hallados tenían que ver que tanto Miriam como Sergio hacían la colada en la misma lavadora. Por estas conclusiones, puso en libertad a Sergio  con la obligación de acudir a los juzgados a firmar cada quince días.

 Sergio, único sospechoso, que ahora se encuentra en libertad.

Sin embargo, ahora el abogado de la familia de la víctima, Vicente Sánchez, que ejerce la acusación particular, ha solicitado dos nuevos análisis, según adelantó el diario ABC. El primero es la realización de un nuevo estudio de ADN de la ropa de Miriam que "situaría al sospechoso en el lugar del crimen". Y, por otro lado, un análisis de las trayectorias de las puñaladas. Miriam medía alrededor de 1,60 metros y Sergio, el presunto homicida, roza los 1,90 metros. Además, según la información del citado diario, en ese segundo estudio también se tendrá en cuenta la profundidad de las puñaladas. Con ello se busca esclarecer, en primer lugar, si en el asesinato participó una sola persona o dos, ya que siempre se sospechó de la presunta implicación de más de un individuo.

Las diligencias fueron solicitadas el pasado 7 de octubre y ahora se ha dado el visto bueno a su práctica. Los investigadores de la Guardia Civil siempre han puesto el dedo sobre Sergio Sáez y no han encontrado ningún otro hilo del que tirar durante la investigación. El informe definitivo de la autopsia se ha obtenido el pasado 22 de enero, es decir, más de dos años después del brutal asesinato de Miriam Vallejo y ahora, junto a la petición de pruebas, podrá permitir que el caso siga vivo y no se le dé carpetazo en la Audiencia Provincial de Madrid tal y como pretende la defensa de Sergio Sáez.

Una grabación ofrecida por el programa Espejo Público, de Antena 3, demostraba cómo los perros solían ladrar cuando se acercaba un desconocido pero, sin embargo, la noche que Miriam  fue apuñalada nadie escuchó ladrar a los animales.

En la llamada al teléfono 112 de la persona que encontró a Mimi en el suelo alertó de que esta persona "no parece estar bien", que está "en el campo donde se sacan los perros". Que es, en efecto, "una señora", que está "consciente" y que "no puede hablar". Que no sabe "qué años tiene", que se encuentra "tirada en el suelo y mirando boca arriba", pero que "no está bien" y necesita ayuda.

La llamada al 112.

Unos minutos antes una vecina, que también paseaba a sus perros, escuchó gritar a una mujer: "Soltadme", lo que podría indicar que fueron varias las personas que asaltaron a Miriam, algo que coincide con la tesis de la acusación particular.

La Guardia Civil pronto dirigió las pesquisas hacia Sergio, que supuestamente se encontraba aquella tarde en casa jugando a la Play. Aquello debería bastar como coartada, pero lo cierto que los investigadores lograron encontrar 10 minutos de inactividad en el juego, tiempo suficiente para asesinar a Mimi. Sin embargo, su abogado asegura que hay conversaciones del joven cada dos minutos con sus amigos en las horas en las que se ha estimado el crimen así que parece imposible que se ausentase durante este tiempo del juego.

Según los investigadores, Sergio tenía la oportunidad, el móvil por una supuesta infidelidad donde habría sido descubierto por Miriam y los motivos por las numerosas discusiones previas mantenidas con Miriam por sacar a los perros y limpiar la casa.

Las investigaciones concluyeron que a pesar de que Miriam usaba las redes sociales para ligar no se arriesgaba a quedar con desconocidos con facilidad, en los seis meses precedentes al crimen sólo había quedado con una persona. La Guardia Civil cree incluso que Sergio acompañó a Miriam hasta el descampado donde fue encontrada muerta.

Todas las hipótesis estuvieron abiertas hasta que el 13 de agosto de 2019 detuvieron a Sergio Sáez en la localidad de Azuqueca de Henares, en la provincia de Guadalajara, en la casa de sus padres, a donde se había mudado. Anteriormente, había convivido con Celia y Miriam durante tres meses en una casa de la localidad de Villanueva de la Torre (Guadalajara), colindante con Meco, donde ocurrió el asesinato.

El análisis al que se sometió el machete de pescador de Sergio y con el que se especulaba que se hubiera cometido el asesinato dio resultado negativo. Los agentes de la Guardia Civil registraron la vivienda y se llevaron la ropa, la videoconsola y el mencionado cuchillo. Sobre el machete, Sergio aseguró que lo guardaba desde la muerte de su abuelo y que lo utilizaba para su gran pasión, la pesca.

En cuanto a la videoconsola, el joven aseguraba en su coartada que había estado jugando una partida online cuando se produjo el asesinato, entre las 20.40 y las 20.50 horas. También aseguró que estaba hablando y chateando con su hermano cuando Mimi dijo que se marchaba a sacar a sus cuatro perros a pasear. Celia, en ese momento, estaba en el gimnasio.

Tampoco la camiseta de Sergio con restos de ADN de Miriam fue prueba suficiente para incriminarlo definitivamente, ya que la defensa del joven alegó transferencia de ADN al lavarse con prendas de la joven en la misma lavadora. La defensa de Sergio sostiene además que también hay ADN de Celia en una zapatilla de la fallecida pero que quedó fuera de la investigación al tener una coartada para esas horas ya que se encontraba en compañía de mucha gente en el gimnasio.

Declaraciones contradictorias

Sergio llegó a declarar hasta cuatro veces ante las autoridades, de las cuales el novio de la mejor amiga de Mimi solo colaboró en tres, un comportamiento que hizo sospechar de él al Grupo de Homicidios de Tres Cantos de la Guardia Civil, encargado de la investigación, según contó en su momento el abogado de la familia de Miriam, Vicente Sánchez.

Además, otro de los motivos por los que se sospechó de Sergio fue la apariencia con la que se presentó al tanatorio tras el fallecimiento de Miriam. Apareció con heridas en las manos y en la cara, concretamente en la nariz.

Casualmente ese día llevaba tapado su rostro con una bufanda y un gorro. Según el abogado de la familia de Miriam, las versiones que dio en su momento para justificar las heridas fueron diferentes para las producidas en la cara y las sufridas en las manos. Así, aseguró que las de las manos podrían estar justificadas por su trabajo, pero que la versión que dio para las heridas de la nariz no era convincente.

En cualquier caso, ahora la autopsia arroja que podría haber colaborado más de una persona, según sostiene el abogado de Sergio Sáez, algo que deberá ser investigado exhaustivamente para que el caso de Miriam no se convierta en un caso sin resolver.

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