20 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Según el perito forense Lluís Duque, las evidencias y el relato policial del caso no son concluyentes

Un informe asegura que no se puede demostrar la culpabilidad del "Rey del Cachopo" en el crimen de Heidi Paz

Cesar Román huyó a Zaragoza después de la muerte de su pareja.
Cesar Román huyó a Zaragoza después de la muerte de su pareja.
El perito forense Lluís Duque ha hablado en favor de César Román, El Rey del Cachopo, considerando que las evidencias actuales y el relato policial del caso no son suficientes para considerar la culpabilidad del acusado que actualmente se encuentra en la prisión de Soto del Real. Para estas afirmaciones se basa en la reconstrucción de los hechos ya que algunos detalles parecen ser contrarios a lo que se esperaría de un caso de asesinato en el que el responsable se ve involucrado con la víctima.

La Fiscalía pide 15 años para César Román, "el Rey del Cachopo”, no obstante, el perito forense Lluís Duque está convencido de ello al encontrar lagunas considerables en la investigación policial.

Román está acusado de asesinato y profanación de cuerpo. La víctima fue su novia, Heidi Paz, una hondureña que al momento de su muerte tenía 25 años. Los restos de la mujer fueron hallados el 13 de agosto de 2018 en una nave industrial del distrito madrileño de Usera.

Lluís Duque.

Heidi llevaba desaparecida desde finales de julio y nadie sabía dónde podía encontrarse la joven. Al ser encontrados sus restos en una nave propiedad de la empresa para la que trabajaba Román, éste fue considerado inmediatamente el principal sospechoso. Además, éste decidió huir de Madrid en las mismas fechas, lo que hizo acrecentar las sospechas que pesaban sobre él.

César fue localizado el 16 de noviembre de 2018 en Zaragoza con una identidad falsa y a pesar de las apariencias  Lluís Duque, perito en criminalística forense, ha decidido rebatir las aparentes evidencias del caso al no considerar que éstas sean concluyentes.

Dudas sobre el caso

Para Duque, la reconstrucción de los hechos realizada por las autoridades policiales plantea ciertas dudas sobre la autoría del crimen. El único acusado es Román, quien se encuentra actualmente recluido en la prisión madrileña de Soto del Real desde el mes de noviembre en el que fue capturado. Duque duda incluso de que los restos hallados sean los de Heidi, a pesar de los análisis de ADN que indican un 99,9999 por ciento de fiabilidad.

“El perfil inteligente de Román no me parecía compatible con el de alguien que mata y descuartiza a su pareja dejando las evidencias en un inmueble relacionado directamente con él”, declaró el perito respecto a “El Rey del Cachopo”.

Cesar Román y Heidi Paz.

La principal causa por la que el forense duda de las circunstancias y aboga por la inocencia del restaurador es porque su perfil demuestra que se trata de un hombre con una inteligencia superior que jamás habría cometido una “chapuza” de crimen. Para Lluís no tiene sentido que un hombre de estas características descuartice a su pareja y deje el cuerpo en un edificio relacionado directamente con él.

Según las palabras del forense las razones por las que César huyó a Zaragoza no tienen nada que ver con el crimen, no obstante, esto fue suficiente para que las autoridades establecieran un único sospechoso, pero para Duque lo cierto es que “el relato policial no se sustenta en lo absoluto”.

Otra de las evidencias que parece ir en contra del relato policial es que la maleta donde César llevaba presuntamente el torso de su pareja pesaba unos 60 kilos, lo que equivaldría al peso total de la mujer en vida, pero en estas se reitera que solo se llevaba el torso, que sin el resto de extremidades debería haber pesado unos 12 kilos. Además, la maleta no expulsaba ningún líquido ni hedor en absoluto, que debería haber sido ya muy fuerte durante esas fechas, en su opinión, aunque cuando fue encontrada los informes de policía científica sostienen todo lo contrario. La policía tampoco inspeccionó el maletero del taxi donde se había llevado la maleta que presuntamente contenía el cuerpo de la difunta, asegura Duque.

Las circunstancias en las que fue encontrado el cuerpo tampoco sustentan una acusación en contra de Román según el forense, ya que, al parecer la llamada realizada a las autoridades por el conserje para avisar de que la nave se encontraba en llamas se hizo después de hablar con un joven que no encaja en la descripción del acusado. El joven que presuntamente prendió fuego a la nave dijo que acababa de soldar unos tubos y desapareció sin mediar más palabras con el testigo, que sin embargo sí reconoció una foto de César Román como la persona con la que habló.

Además no se trataba de un incendio de grandes dimensiones, ya que el fuego se encontraba en un rincón sin peligro de propagación al lado de un montacargas, lo que para Duque corresponde a un reclamo para atraer a las autoridades y que la maleta con el torso fuese encontrada.

La naturaleza de la muerte

Otro de los hechos sorprendentes a nivel forense es el hecho de que se desconoce la causa de la muerte de Heidi, pero lo cierto es que al ser descuartizada los cortes fueron hechos por un profesional, que sabía exactamente donde practicar los cortes en las articulaciones y posiblemente utilizó material quirúrgico específico.

Según el estudio de las larvas localizadas en la maleta, los técnicos establecen que la mujer falleció cuatro días antes de ser hallado su torso, por lo que la fecha de la muerte se sitúa entorno al 10 de agosto, lo que parece ser incompatible con la investigación policial, aunque en realidad lo que hace ese informe es situar un amplio espectro de fechas, ya que habla de entre cuatro y diez días.

Para más confusión de los investigadores, según Duque, las investigaciones realizadas en los lugares frecuentados por Román se llevaron a cabo utilizando luminol para descubrir rastros de sangre, no se encontró ni una sola gota pese a que una mujer de las características físicas de la difunta contaría con al menos cuatro litros. Lo que no es cierto del todo, ya que en el domicilio de Heidi Paz y César Román se hallaron vestigios biológicos claros en nueve lugares, la mayor parte en el dormitorio de la pareja.

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