28 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Los hechos se produjeron en un barrio de Las Palmas durante los años 2016 y 2017 y se materializaron de manera reiterativa como así señala el TSJC

La Justicia ratifica la pena de 34 años de cárcel a un abuelo canario por abusar sexualmente de cinco de sus nietos

Acusado de abusar sexualmente de sus nietos.
Acusado de abusar sexualmente de sus nietos.
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha confirmado la condena de 34 años de prisión a un vecino de Las Palmas de Gran Canaria por abusar sexualmente y con prevalimiento de sus cinco nietos, todos ellos menores cuando sucedieron los hechos declarados probados. Además, la sentencia también obliga al condenado a pagar indemnizaciones por valor de 93.000 euros, a cumplir órdenes de alejamiento y la sumisión a programas de educación sexual.

Según expone el TSJC, visto el recurso de apelación al procedimiento del Juzgado de Instrucción número 7 de Las Palmas de Gran Canaria, en el que la sección sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas dictó sentencia el 5 de marzo de 2021, los hechos juzgados por los que el acusado tendrá que cumplir 34 años de prisión se remontan a un periodo que va desde 2014 a 2017 durante el cual el condenado abusó en reiteradas ocasiones de los menores.

Según los hechos probados, aprovechó su condición de abuelo y el lógico y consiguiente respeto y cariño que le debían sus nietos, para realizar los ataques hacia la indemnidad sexual de los mismos.

En el primero de los casos, cuando una de sus nietas se encontraba de visita en su casa de su abuelo en Las Palmas y en los años 2016 y 2017, “introdujo en un mínimo de tres ocasiones, su mano en el interior de la ropa de la menor, acariciando su zona genital”, mientras pedía a la niña que le “tocara su pene”. La última agresión tuvo lugar en abril de 2017, cuando el abuelo se encontraba junto a la menor en el interior de una piscina de un complejo de apartamentos del sur de la isla.

En el segundo de los casos, según relata la sentencia, se aproximó a su nieto de seis años cuando estaban juntos en el salón de su domicilio y colocó “su mano en la zona genital de éste por fuera de la ropa”. Tras lo cual “le propuso dirigirse ambos al dormitorio que compartía con su esposa”, pero el menor “se negó, cesando el acusado su tocamiento en dicho momento”.

El tercero de los delitos por los que ha sido condenado se produjo entre el año 2014 y hasta 2017. En esta ocasión, “con el propósito de satisfacer sus instintos libidinosos”, el encausado se aprovechó de que su nieta, que había llegado desde Argentina ese mismo año junto con sus padres y su hermano, estaba en su casa. Se considera probado que “convenció” a la menor “en numerosas ocasiones para que se acostara a dormir la siesta junto a él en el sillón del salón”, circunstancia que aprovechaba para tocarla “por su zona genital y pectoral”, acciones que también repetía sin ningún tipo de pudor “en ocasiones cuando se desplazaban a bordo del vehículo particular del acusado”, explica la resolución.

El TSJC ratifica la pena de 34 años de cárcel a un abuelo que abusó de sus  cinco nietos - La Provincia

Con los mismos fines lúbricos y en el cuarto de los casos por los ha sido juzgado, este individuo durante el mes de mayo de 2017, aprovechó la ausencia por motivos de un viaje de la madre de otra de sus nietas para abusar de ella. El hecho se produjo cuando ambos se encontraban de noche en la cama de su dormitorio y el adulto aprovechó para someter a la niña “a tocamientos en la zona de la ingle, no llegando a alcanzar su zona genital”, ya que la menor giró su cuerpo y tras esto, el acusado la tocó “la zona de los glúteos, cesando en su acción al intervenir la esposa del acusado, que también estaba acostada en la misma cama”, según explica la sentencia.

Por último, en fechas no determinadas, pero en todo caso durante el año 2017 y en un número de ocasiones que no han podido determinar, “pero cuanto menos dos veces”, este sexagenario condujo a su nieto de ocho años al interior del baño de su casa y le introdujo “uno o varios dedos en el orificio anal”. De igual modo y con idéntico propósito en, al menos una de las ocasiones, convenció al menor “para que le practicara una felación”, a lo que el nieto accedió “dada su inocencia y el respeto y cariño que la figura de su abuelo suponían, a la citada petición”, según cuenta la sentencia.

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