21 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Un perito experto ya declaró en el Juzgado ante la jueza el supuesto exceso cometido en la inmovilización del joven hace un año

Justicia para Eleazar: El discapacitado que murió tras ser reducido con violencia por vigilantes en el campo de El Molinón

Amigos y familiares se concentraron hace meses en las puertas de El Molinón.
Amigos y familiares se concentraron hace meses en las puertas de El Molinón.
Ha pasado ya un año desde que la Selección de Fútbol jugó un encuentro amistoso con la Selección de las Islas Feroe en el campo de El Molinón de Gijón, en Asturias. Aquella noche se gesto la tragedia para Eleazar García Hernández, un chaval de 30 años, "un niño", como lo definía su tío Diego, con una discapacidad intelectual reconocida del 75%. Eleazar salió del Estadio y ya no pudo volver a entrar. Falleció poco después en un ambulatorio tras ser reducido a la fuerza por vigilantes y policías.

El padre y el primo de Eleazar comenzaron a buscarlo cuando notaron que se había ido y dieron la alerta a un agente de seguridad que vigilaba las gradas con las características del muchacho, 1,90, polo fucsia y una discapacidad apreciable a simple vista.

Quizás el mensaje no se difundiera o no llegase a los vigilantes de Prosegur que estaban en los tornos, donde Eliazar intentaba regresar por la fuerza, confundido y desorientado. Los agentes de seguridad no se anduvieron con contemplaciones y lo redujeron entre varios. Después dos policías locales lo esposaron en medio de un clima de violencia, lo introdujeron en un coche donde Eleazar no pudo soportar la presión y comenzó a decir que no podia respirar, entonces lo llevaron a un ambulatorio donde sufrió una parada cardiorrespiratoria y falleció. Dos testigos que fueron llamados a declarar por el Juzgado de Instrucción número 2 que instruye la causa por su fallecimiento vieron como "le cogían del cuelo y le daban patadas en las piernas”.

Eleazar, su primo y su padre dentro de El Molinón.

La jueza instructora ya tomó declaraciones a vigilantes y a los dos policías locales que reconocieron no haberle leído los derechos a Eleazar ni saber quién ordenó la detención del joven.

Durante 12 meses nadie de la Federación Española de fútbol, ni del Sporting de Gijón, ni del Ayuntamiento  ha pedido disculpas o ha mostrado su cariño a la familia de Eleazar por el suceso. Ahora el problema es que los golpes que habría recibido el joven no ha sido grabada por ninguna cámara de seguridad porque, ¡sorpresa!, el lugar donde ocurrieron los hechos está en un ángulo muerto de cámara. La autopsia demostró que Eleazar había sufrido hematomas y abrasiones en varios lugares de su cuerpo. "Sabemos que aquello se les fue de la mano y estamos convencidos de que aquello fue un crimen, no tienen derecho a hacer lo que hicieron con una familia", dice Diego, tío de la víctima.

Pero lejos de querer vengar la injusta muerte de Eleazar y a pesar del desprecio posterior que han notado por parte de instituciones y entidades, la familia admite que no ve intencionalidad en causar ningún mal al chico. Diego García, tío del joven, explica a elcierredigital que  “su muerte les habrá pesado, seguramente, pero se han cometido unos hechos execrables y las personas responsables tienen que pagar por ello. No vamos contra policías, vigilantes ni nada de eso, pero que pague quien tenga que hacerlo. Aquí todos somos iguales ante la Ley”.

Investigados por la muerte del niño

De momento, los ocho trabajadores de Prosegur investigados por la muerte de Eleazar ya han declarado ante el Juzgado. Se tratan de Javier F. A., Mariano G.S., Sergio F. G., Juan Carlos F. B., Jesús María S. M., Santiago L. T., Francisco Javier O. R. e Iván G. E. La titular del Juzgado, Belén García Iglesias, dicta tendrá que decidir si continúa con la causa adelante, interrumpida por la pandemia de Covid, y decide continuar la causa contra los vigilantes y los policías locales. Un experto en defensa personal llamado a declarar como perito ya dijo que "más de tres personas para reducir a una persona son muchas e innecesarias, es desproporcionado".

Contaba Diego, el tío de Eleazar, a elcierredigital.com que todo comenzó cuando "el niño intentó entrar de nuevo por los tornos y cayó encima de una trabajadora de seguridad, según dice la Policía" y añadía que "eso de que fue una agresión grave como hemos leído en algunos sitios no es así. El niño no era para nada violento, era muy cariñoso y muy sociable. Cualquiera que tenga la suerte de tener un niño así, sabe el amor que dan y que no son agresivos en absoluto".

Lo que era un día de fiesta para Eleazar, de 30 años y 75 por ciento de discapacidad intelectual, se convirtió en una tragedia. Durante la comparecencia judicial una vigilante declaró en el juzgado haber recibido un puñetazo del joven que le provocó lesiones graves, aunque no presentó ningún parte ni justificante médico de las mismas. El abogado Marcos García Montes, defensor de la familia, ya dijo que denunciaría por falso testimonio a esta vigilante de seguridad.

El vídeo de unos minutos antes

Minutos antes su padre grabó un vídeo dentro del Estadio del Molinón para recordar ese día. En uno de ellos se ve a su padre intentando que el joven mande un saludo a su madre, algo que no hace porque le da vergüenza.

En el otro, a partir del minuto 1 se ve a Eleazar, vestido con un polo rosa, como incluso se muestra vergonzoso ante la cámara del teléfono móvil de su padre, aunque está más alejado, en una actitud de total inocencia, como la de un niño al que le da vergüenza una cámara, algo que difiere de la actitud violenta, que según los responsables de la seguridad del Molinón, habría mostrado el joven para justificar que actuasen violentamente contra él.

Eleazar era un chaval que medía 1,90 metros y pesaba en torno a unos 100 kilos, "una persona corpulenta, pero no era violenta. No entendemos cómo la Fiscalía todavía no se ha manifestado ni ha actuado, nos sentimos abandonados por las instituciones y estamos seguros de que si Eleazar fuera hijo de un famoso empresario o sus padres fueses conocidos alguien ya se hubiese dirigido a nosotros". Así lo manifiesta Diego, quien siente impotencia por la pérdida de su sobrino de esa manera. 

Cuando estaban de camino a comisaría Eleazar se empezó a encontrar mal y los policías locales decidieron llevarle al hospital más cercano, el Centro de Salud Parque-Somió, donde tras entrar dentro cayó desplomado. Los médicos trataron de reanimarle durante más de media hora pero finalmente falleció por una parada cardiorespiratoria.

el_molinon

Estadio El Molinón

La familia de Eleazar está todavía destrozada y no entiende como una noche que significaba tanto para el joven -iba a ver en directo a sus ídolos- acabó teniendo este terrible desenlace. Una semana después y convocado por redes sociales se guardó un minuto de silencio ante la puerta donde murió Eleazar en el campo de El Molinón para reclamar Justicia.

Por su parte, la Asociación de Vigilantes de Seguridad (Arsepri) emitió un comunicado entonces en defensa de los guardas  lamentando lamentando la muerte de Eleazar y envió su “más sincero pésame a la familia”, pero aseguró que el joven había empleado violencia. “El joven era una persona con discapacidad intelectual que salió del estadio unos minutos e intentó acceder por otra puerta que no le correspondía. El personal que controlaba el acceso y el personal de seguridad le denegaron la entrada por dicho motivo, pero accedió de manera brusca al recinto", reza el comunicado.

 Diego García y el abogado Marcos García Montes.

"El personal de seguridad le cerró el paso y lo sacó al exterior. Tras ello volvió a acceder saltando el torno y echando a correr, al intentar detenerlo de nuevo, comienza a agredir al personal de seguridad, quien lo expulsa de nuevo y es cuando interviene la Policía Local tras detenerlo los vigilantes de seguridad”, aseguran desde Arsepri  y concluyen que serán las cámaras de seguridad las que demostrarán la verdad.

Un joven muy querido

"Eleazar era muy querido en Gijón, era muy sociable y todo el mundo le quería", comenta su tío Diego. La familia vive de la venta ambulante y siempre acuden al mercadillo que se despliega cerca de El Molinón, por lo que mucha gente le conocía. "Iba repartiendo besos por la calle. No es un niño violento", lamenta Diego.

Eleazar iba al Colegio de Educación Especial de Castiello, donde acuden personas con perfiles similares al de este joven. Allí, le regalaron unas entradas para el partido de la selección española de fútbol contra la selección de las Islas Feroe que se disputó en en El Molinón hace justo un año.

Diego asegura que "no queremos publicidad ni sensacionalismo, solo que se haga justicia. Que se aclaren las cosas y que se depuren responsabilidades". Asimismo, se lamenta por lo ocurrido: "Este es el desastre que tenemos. Estamos destrozados por no poder volver a verle. La gente en Asturias está escandalizada, le querían mucho".

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