19 de mayo de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El llamado 'Pablo Escobar' de esta droga en nuestro país está relacionado con Cetinkaya 'El Paralítico', señalado en el triple crimen de Dos Hermanas

Así actúa la mafia turca de la heroína en España: Las detenciones en Toledo alertan de su poder

Detención de uno de los miembros de la mafia de la heroína.
Detención de uno de los miembros de la mafia de la heroína.
La mafia de la heroína turca permanece asentada en España. Así lo demuestra la última detención en Toledo a un capo que traficaba con esta sustancia estupefaciente junto a otras nueve personas arrestadas. El llamado 'Pablo Escobar de la heroína en España', ha sido relacionado con el jefe de la droga 'El Paralítico', señalado a su vez por el triple crimen de Dos Hermanas en el que el camello 'El Pollino' asesinó al traficante 'El Turco' y a su familia en 2017.

En diciembre de 2021 la Policía Nacional detenía en la ciudad de Toledo al conocido como el 'Pablo Escobar español de la heroína'. A pesar de que no se hizo público hasta este domingo, los agentes llevaron a cabo el mes pasado una operación en la que localizaron al principal importador de esta droga de España y desarticularon la organización que supuestamente dirigía.

Según informaron desde el Cuerpo Nacional, se intervinieron hasta 55 kilogramos de heroína en la provincia toledana, desde donde el detenido –del que no se conoce su identidad– importaba la droga que procedía de Países Bajos para enviarla a Madrid, Castilla y León, Extremadura y el resto de Castilla-La Mancha. Además, los agentes arrestaron a otros seis hombres y tres mujeres por supuesta pertenencia a esta trama. De todos ellos, ocho ya permanecen en prisión.

El grupo escondía los cargamentos de droga en viviendas y fincas rurales de la provincia de Toledo y usaba teléfonos que cambiaban habitualmente para no levantar sospechas. Además, los agentes descubrieron que el responsable de la trama era ayudado por un matrimonio que lideraba un clan para la distribución de esta sustancia, principalmente en la Cañada Real (Madrid). En Cáceres regentaba una empresa de automóviles con la que blanqueaba el dinero obtenido de vender heroína.

La policía también ha relacionado al líder del entramado con 'el Paralítico' –Urfi Cetinkaya–, el capo de la heroína en Europa y excuñado de 'El Turco', asesinado en Dos Hermanas con su familia por Ricardo 'el Pollino'.

Una supuesta guerra entre clanes de la heroína

En 2017 se juzgaba a los tres miembros de un clan que se dedicaba a vender heroína en el barrio del Cerro Blanco de Dos Hermanas. El principal acusado, Ricardo 'el Pollino', confesó haber asesinado a la joven sevillana Sandra Capitán -embarazada de tres meses-, a su hija de 6 años, Lucía, y a su pareja, Mehmet Demir, alias 'el Turco' –proveedor del acusado del homicidio–.

Además de arrestar al 'pollino', también fueron apresados sus padres y su mujer, quienes condujeron a la Policía al pozo en el que habían enterrado los tres cuerpos, que Ricardo cubrió con sosa cáustica y cegó con hormigón, en la misma casa de Dos Hermanas donde vendía heroína a los 'yonquis' de la zona. Según indicaron los investigadores, barajaban entre las hipótesis un ajuste de cuentas entre clanes de la heroína.

Manuela Muñoz, otra acusada, fue la encargada de captar a David Hurtado, alias 'el tapita' y monitor de boxeo, para que interviniera en el secuestro y tortura del ciudadano turco. 'El tapita' habría convencido a José Antonio Mora, alias 'el Quino', para que le ayudase a cambio de repartirse los 3.000 euros que le había prometido 'el pollino'. Así cobraron 1.500 euros cada uno, pero cuando se enteraron de que Sandra y Lucía también habían sido secuestradas mediante engaños se retiraron y no quisieron seguir adelante.

Por la tarde del mismo día, los acusados llamaron a una hormigonera y rellenaron con cemento armado el hueco donde habían dejado los cadáveres, convenciendo a los empleados del camión para manejar ellos mismos la manguera y que no pudieran ver el lugar exacto donde echaron siete metros cúbicos de cemento sobre la tumba de los tres asesinados, llegando incluso a ofrecer café a los operarios para entretenerlos. Para terminar de encubrir el macabro crimen organizaron una barbacoa y una fiesta en el jardín con música muy alta. Todo por una deuda económica, supuestamente relacionada con el narcotráfico, de 30.000 euros en total.

'El pollino', a la derecha, acudiendo al juzgado.

La familia de Sandra siempre negó que 'el turco' tuviese cualquier relación con el narcotráfico. Sin embargo, Mehmet estuvo casado con una hermana de Urfi Cetinkaya, alias 'el paralítico', gran señor de la heroína en Turquía. Mehmet había tenido en su contra procedimientos legales en materia de delitos contra la salud e incluso estuvo encarcelado en Portugal. Al 'pollino' y su familia les debía, al parecer, 20.000 euros.

A pesar de la que 'el pollino' negó los tres crímenes en un primer momento, la juez sostuvo en el auto que fue Ricardo García Hernández quien “ejecutó” a las tres personas, de acuerdo con la investigación realizada por el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional. En el acto del juicio finalmente acabó echándose la culpa por completo sobre él.

Según las autopsias, las tres víctimas presentaban hematomas por diversas partes del cuerpo, propios de haber sufrido “brutales agresiones” ante mortem, “destacando especialmente, por su crudeza e importancia, un gran hematoma que presentaba la niña en el pecho, compatible a juicio de los médicos forenses con un fuerte golpe”.

Las defensas de "el tapita" y "el quino" han pedido su puesta en libertad por las pequeñas penas que pueden caerles y es muy probable que el Tribunal acceda a esta petición.

Poco después de los crímenes, Joaquina, la madre de 'el Pollino', vendió su casa y la de su marido, Ricardo García, alias "el cabo", sita en la misma localidad de Dos Hermanas, a un vecino de la misma zona y por una cantidad cercana a los 42.000 euros. La vivienda se encuentra en la calle Azofairon, muy cercana a la calle Cerro Blanco, donde tuvieron lugar los hechos. Se desconoce si esta venta se habría llevado a cabo para sufragar la defensa de los encarcelados. De hecho, esta casa sufrió un ataque con botes de pintura morados pocos días después de conocerse la noticia de las detenciones del clan.

COMPARTIR: