20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Se trata de un residente de una localidad del norte de España a 30 kilómetros de Reinosa, donde se perdió la pista a las chicas tras subirse a un 127

Caso niñas Aguilar de Campoo: Señalado el sospechoso de la desaparición hace 29 años de Manuela y Virginia

Exclusiva Virginia y Manuela, desaparecidas en 1992.
Virginia y Manuela, desaparecidas en 1992.
Una nueva pista aportada por una testigo podría reabrir el caso de las niñas de Aguilar de Campoo cuando se cumplen 29 años de su desaparición. Tal y como explican fuentes cercanas a elcierredigital.com, un hombre ha sido identificado como el conductor del Seat 127 blanco. Este sospecho residiría en una localidad a 30 kilómetros de Reinosa, el lugar donde el rastro de Virginia y Manuela, de 14 y 13 años, se desvaneció cuando hacían autoestop para regresar a su casa en abril de 1992.

La misteriosa desaparición de Virginia y Manuela, la dos niñas de Aguilar de Campoo cuyo rastro se esfumó en abril de 1992, podría estar más cerca de resolverse. El relato aportado por una nueva testigo arroja luz sobre un caso que lleva paralizado casi tres décadas. 

La mujer, que decidió denunciar su experiencia tras visionar en el programa de Telecinco 'Viva la vida' un reportaje sobre el caso de las niñas de Aguilar de Campoo, contó en este mismo espacio que el conductor de un Seat 127 habría intentado llevársela por la fuerza hace ya más de treinta años. Entonces, tanto la mujer como la amiga que la acompañaba lograron huir. “Cogí el volante y lo tiré para la cuneta”. 

Tras su denuncia, fuentes próximas al caso confirman a elcierredigital.com que el conductor del vehículo ha sido identificado. Se trataría de un hombre residente en un pueblo del norte de España, a apenas 30 kilómetros de Reinosa, el lugar donde Manuela y Virginia fueron vistas por última vez, precisamente, subiéndose a un Seat 127. 

Seat 127. 

La Guardia Civil, no obstante, asegura a El Diario Palentino que "no hay ninguna nueva investigación abierta". "Para que se abra una investigación tiene que existir una orden judicial y esta tiene que estar justificada en indicios válidos, algo que no ha ocurrido", señalaba el subdelegado del Gobierno en Palencia, Ángel D. Miguel, tal y como  recoge el citado medio.

Por ello, aunque el hombre ya habría sido identificado, ahora corresponde a las autoridades pertinentes seguir indagando para certificar si existe entre el sospechoso relación o no con la desaparición de ambas jóvenes. 

Emilio Guerrero, hermano de Virginia, indicaba en 'Viva la vida' que la nueva pista suponía un halo de esperanza: "Tengo una sensación de esperanza, alegría y miedo. Siempre conservas esperanza y hay que afrontar la situación para digerir ciertas cosas. Tengo miedo, por supuesto". 

La desaparición 

Virginia, de 14 años, y Manuela, de 13, dos amigas inseparables de Aguilar de Campoo, en Palencia, desaparecieron bien entrada la noche del 23 al 24 de abril, como relató elcierredigital.com.

Ambas jóvenes habían ido a divertirse a una discoteca de Reinosa, en Cantabria, a unos 30 kilómetros de Aguilar de Campoo. No se sabe cómo llegaron hasta allí, porque a sus familias les dijeron que irían a una fiesta de cumpleaños en su pueblo. Sin embargo, varios testigos las identificaron en la discoteca Cocos y en una zona de bares de la citada localidad cántabra. Sí se sabe que las dos niñas decidieron volver a sus casas haciendo autoestop, una práctica más que habitual en la época, y algunas personas aseguraron entonces que las dos chicas se subieron a un coche blanco, un Seat 127, frente a la fábrica de galletas Cuétara de Reinosa.

Las líneas de investigación 

La investigación se realizó con los rudimentarios métodos de la época. No había móviles, ni cámaras, y en las comisarías y cuarteles de toda España se repetía aquel mantra de que había que esperar 24 o 48 horas para comenzar a buscar a alguien, un protocolo que, afortunadamente, ha cambiado con el paso de los años al considerarse las primeras horas como fundamentales para la búsqueda. 

Aún así, las fotos de Virginia y Manuela empapelaron la zona y las provincias limítrofes, y el programa de televisión '¿Quién sabe dónde?', recién estrenado, dedicó muchas de sus emisiones a analizar este caso. Comenzaron a llegar las llamadas, algunas aportando pistas, otras, de auténticos desalmados, intentando burlarse de una situación desgarradora. 

Aguilar de Campoo. 

Se investigaron todos y cada uno de los posibles rastros. Clubes de alterne en las provincias de Palencia y Burgos, donde algunas personas situaban a las niñas. También fueron supuestamente avistadas en Cádiz, Madrid o Asturias. Se hicieron gestiones en Málaga, donde el padre de Manuela tenía cierto arraigo, y en Francia, donde vivía cuando desapareció su hija, pero no se encontró nada. 

Tras estallar el caso de las niñas de Alcàsser, se alejó el foco de la desaparición de las jóvenes de Aguilar de Campoo. 

Restos cadavéricos 

En octubre de 1994, unos caminantes encontraron un saco con dos cráneos y algunos huesos bajo el puente de Pontinos, en el pantano de Requejada, cerca de Aguilar de Campoo. No obstante, y aunque un periódico de la zona se atrevió a afirmar que pertenecían a Manuela y Virginia, los resultados de los análisis descartaron esta posibilidad. 

En octubre de 2017, de nuevo el hallazgo de unos restos óseos, en esta ocasión  una mandíbula en la orilla del pantano del Ebro, en La Población de Yuso, traía a la actualidad el caso. Las pruebas de ADN, otra vez, fueron negativas. 

Movimientos alternativos de Madrid 

La pista más fiable surgió en marzo de 1997, cuando una joven okupa declaró que había visto a las chicas de Palencia viviendo entre los grupos alternativos de Madrid. Con estos datos se elaboraron unos retratos robots, que mostraban a Manuela con el pelo corto y un mechón azul y a Virginia con un aspecto similar a cuando desapareció. La Guardia Civil abrió entonces la operación Cupido, para intentar dar con las jóvenes. 

Un mes más tarde, una mujer declaró haber visto a las jóvenes en un autobús y declaró que iban con estética okupa y acompañadas de un joven de estética punk, lo que coincidía con la pista aportada por la otra joven. A pesar de las investigaciones, no se obtuvieron resultados.

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