10 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Piden Prisión Permanente Revisable para los cinco por el asesinato de Mehmet Demir, su pareja Sandra Capitán y la hija de ésta última, Lucía Begines

El Cabo, El Pollino, El Tapita, El Quino y La Pollina: Arranca el juicio por el triple crimen macabro de Dos Hermanas

Sandra y Lucía, presuntamente asesinadas por el clan de los Pollino.
Sandra y Lucía, presuntamente asesinadas por el clan de los Pollino.
Los secuestraron, los dispararon y luego los enterraron baja una capa de hormigón y sosa cáustica. El Pollino, su madre Joaquina, su padre Ricardo, su esposa Elsa, una amiga que intermedió llamada Manuela, un monitor de boxeo David Ramón Hurtado, conocido como el Tapita y su amigo José Antonio Mora, alias Quino. La acusación pide pena de prisión permanente para El Pollino, su padre, su esposa y los dos últimos.

La Audiencia Provincial de Sevilla ha constituido este pasado lunes el jurado popular de nueve titulares más dos suplentes destinado a sentenciar el conocido como triple crimen de Dos Hermanas. En septiembre de 2017 murieron asesinados Yilmaz Giraz, también conocido como Mehmet Demir, su pareja Sandra Capitán y la hija de ésta última, Lucía Begines. Todos fueron enterrados bajo una fosa de cemento en una vivienda de la calle Cerro Blanco de Dos Hermanas, Sevilla.

Joaquín Begines, padre de Lucía, explicaba hace unas semanas a elcierredigital.com  que "por estos crímenes atroces vamos a pedir la pena de prisión permanente revisable ya que el juicio será por jurado popular y yo creo que tenemos muchos motivos para pedirlo, quiero justicia para mi hija". Su ex pareja y su hija de 6 años fueron víctimas de el delincuente Ricardo García, alias ‘el Pollino’, principal encausado.

El Pollino acudiendo al juicio.

Los hechos se remontan al 16 de septiembre de 2017, cuando supuestamente Ricardo García Hernández, alias "el pollino" en compañía de otras tres personas, retuvieron en casa de éste al ciudadano Yilmaz Giraz , de 55 años, por una deuda relacionada con el narcotráfico. Lo golpearon y torturaron. Después la mujer de "el pollino", Elisa Fernández, habría convenció mediante engaños a Sandra Capitán, de 26 años y embarazada de tres meses para que fuese a la casa junto con su hija, Lucía Begines, de seis años, fruto de una anterior relación.

A ellas dos también las torturaron y ejecutaron con un arma de fuego. La niña tenía un fuerte golpe en el pecho. Ella fue la primera en morir, le dispararon en la cabeza y arrojaron todavía con vida a una fosa séptica rellenada con sosa cáustica y excavada en el jardín de la casa de la localidad sevillana de Dos Hermanas, donde tuvieron lugar los hechos. Luego dieron cinco tiros en la cabeza a Sandra y por último mataron a Mehmet de un solo disparo. Manuela Muñoz otra acusada fue la encargada de captar a David Hurtado, alias El Tapita y monitor de boxeo, para que interviniera en el secuestro y tortura del ciudadano turco. El Tapita habría convencido a José Antonio Mora, alias Quino, para que le ayudase y repartirse los 3.000 euros que le había prometido "El Pollino".

Por la tarde del mismo día los acusados llamaron a una hormigonera y rellenaron con cemento armado el hueco donde habían dejado los cadáveres, convenciendo a los empleados del camión para manejar ellos mismos la manguera y que no pudieran ver el lugar exacto donde echaron siete metros cúbicos de cemento en la tumba de los tres asesinados, llegando incluso a ofrecer café a los operarios para entretenerlos. Para terminar de encubrir el macabro crimen organizaron una barbacoa y una fiesta en el jardín con música muy alta. Todo por una deuda económica supuestamente relacionada con el narcotráfico, 30.000 euros en total.

La familia de Sandra siempre negó cualquier relación del turco con el narcotráfico. Sin embargo, Mehmet estuvo casado con una hermana de Urfi Cetinkaya, alias El Paralítico, gran señor de la heroína en Turquía. Mehmet había tenido en su contra  procedimientos legales en materia de delitos contra la salud e incluso estuvo encarcelado en Portugal. Al Pollino y su familia les debía 30.000 euros.

A pesar de la que "el Pollino" negó los tres crímenes, la juez sostuvo en el auto en el que envió a prisión al último de los cinco detenidos que fue Ricardo García Hernández quien “ejecutó” a las tres personas, de acuerdo con la investigación realizada por el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional.

Según las autopsias, las tres víctimas presentaban hematomas por diversas partes del cuerpo, propios de haber sufrido “brutales agresiones” ante mortem, “destacando especialmente por su crudeza e importancia, un gran hematoma que presentaba la niña en el pecho, compatible a juicio de los médicos forenses con un fuerte golpe”.

La Fiscalía acusa a cinco de los acusados de detención ilegal,  asesinato y tenencia ilícita de armas.  Otros dos investigados permanecen en libertad provisional, que son la madre de Ricardo, supuestamente encubridora, y Manuela M.O., que habría puesto en contacto a "el Pollino" con un monitor de boxeo, "el Tapita", que actuó en complicidad con Ricardo García. En prisión continúan además del Pollino y su esposa Elisa, su padre Ricardo García Gutiérrez, alias "el Cabo"; David Hurtado Pino, el monitor de artes marciales y de boxeo apodado "el Tapita"; y un amigo de éste último, José Antonio Mora Bataller, alias Quino.

                             David Hurtado, el tapita, monitor de boxeo.

"El Pollino" confesó inicialmente el triple crimen cuando fue detenido en diciembre de 2017, pero en enero de 2018 se retractó de esta declaración por la que probablemente se enfrentará a la pena de prisión permanente revisable que actualmente contempla el artículo 140 del Código Penal, que establece que el delito de asesinato será castigado con esta pena cuando concurran algunas circunstancias, la primera de ellas, que la víctima sea menor de 16 años, o se trate de una persona especialmente vulnerable “por razón de su edad, enfermedad o discapacidad”.

Ricardo Gutiérrez, con gorro negro, alias "el Cabo", padre de "el pollino"

En su primera declaración, "el Pollino" confesó los crímenes al afirmar que “se tiroteó” con el turco por una deuda que tenía con él, pero cuando compareció por segunda vez ante la instructora, cambió radicalmente su versión, ofreciendo otra versión en la cual él habría llegado a la escena del crimen cuando ya estaba consumado, ya que habría alquilado la casa a otro de los implicados, David Hurtado Pino, el Tapita, y su amigo José Antonio Mora Bataller –que se entregó voluntariamente a la Policía- y un tercer individuo que no ha sido localizado todavía. Las investigaciones policiales no le dieron la razón y todos están en prisión, el Pollino, su padre, su esposa, el Tapita y su amigo.

Joaquín Begines, padre de la niña asesinada, mostró su intención de acudir a los sesiones del juicio que comenzará con las declaraciones de los acusados y declaró este lunes a elcierredigital.com que se encuentra muy nervioso, pero que "se controlarme y no va a pasar nada para que me echen de la sala".

Poco después de los crímenes Joaquina, la madre de "el Pollino" vendió su casa y la de su marido, Ricardo García, alias "el Cabo", en la misma localidad de Dos Hermanas, a un vecino de la misma zona y por una cantidad cercana a los 42.000 euros.

La vivienda se encuentra en la calle Azofairon, muy cercana a la calle Cerro Blanco, donde tuvieron lugar los hechos. De momento, se desconoce si esta venta se habría llevado a cabo para sufragar la defensa de los encarcelados.  De hecho esta casa sufrió un ataque con botes de pintura morados pocos días después de conocerse la noticia de las detenciones del clan.

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