10 de diciembre de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Le apodaban el hamburguesero de Baltimore y aseguró haber matado al menos a diez mujeres y no sentirse nada arrepentido de haberlo hecho

La macabra vida del asesino Joe Metheny: Vendía hamburguesas con la carne de sus víctimas

Joe Metheny.
Joe Metheny.
La historia de Joe Metheny, es una de las más aterradoras de Estados Unidos. Tras una ruptura amorosa decidió tomarse la justicia por su mano y comenzó a interrogar a personas que conocían a su expareja y después las asesinaba y las hacía trozos. Metheny llegó al punto de probar la carne humana, mezclada con la de cerdo y puso un puesto de comida en el que vendía las hamburguesas elaboradas con la carne de sus víctimas. Nunca se arrepintió de los crímenes cometidos.

A Joe Metheny le conocían como “el hamburguesero”, aunque también solían apodarlo el asesino caníbal, ambos sobrenombres relacionados con la escalofriante historia de este hombre.

El modus operandi de este asesino era muy sencillo. Comenzaba a relacionarse con personas desamparadas, mayormente con problemas de drogadicción, y aprovechaba su vulnerabilidad para secuestrarlas y después matarlas y desmembrar sus cuerpos.

Su psicopatía, que se desató tras una ruptura amorosa, llegó hasta el punto de que comerse la carne de sus víctimas como si se tratase de carne de cerdo o de ternera. Y tras su experiencia, montó un puesto callejero en el que vendía hamburguesas hechas con los restos de sus víctimas.

Historia personal

Su vida, hasta que se descubrieron sus crímenes, era aparentemente normal. Metheny nació el 2 marzo de 1955 en Baltimore (Estados Unidos). Creció en una familia de clase obrera, con un padre alcohólico, prestó servicio en el ejército y trabajó como camionero. De su etapa en el servicio militar se sabe que comenzó su relación con las drogas.

Y nunca pudo superar su adicción a las drogas fuertes, incluso teniendo un trabajo estable y una familia. En julio del 1994, su vida cambio por completo, su esposa, que era adicta al crack, lo dejó llevándose consigo a su hijo de seis años.

Seis meses después de la ruptura, Metheny descubrió donde se encontraba su expareja, que vivía con su camello. Por ello, las autoridades pusieron en adopción al niño, después de acusarlos de negligencia y abuso infantil. Joe responsabilizó a su exmujer y a su camello de perder a su hijo, pero él tampoco pudo recuperarlo por su historial criminal. Y cegado por el odio decidió tomarse la venganza por su mano.

Por el camino, se encontró con dos camellos que alguna vez habían vendido droga a su exmujer, tras interrogarlos para sacarles información de ella sin éxito, los asesino en un ataque de furia. Escondió los cuerpos de los traficantes y continuó con su camino. Su siguiente víctima fue una prostituta con la que Metheny contactó para conseguir información sobre su exesposa, pero al no averiguar algo que lo ayudara a vengarse, la violó y después la asesinó.

Metheny continuó, en la misma línea, realizando crímenes similares en los que quedaba con prostitutas, abusaba sexualmente de ellas y después las asesinaba y cortaba en trozos. En uno de estos crímenes, decidió mezclar la carne de sus víctimas con carne de cerdo y elaboró unas hamburguesas que luego comenzó a vender en un puesto callejero.

“Corté la carne y la puse en unos tápers en el congelador. Abrí un pequeño puesto de carne en la calle. Comí auténticos sándwiches de roast beef y cerdo. Estaban muy buenos. El sabor del cuerpo humano es muy similar al del cerdo. Si se mezclan, nadie puede notar la diferencia”, contó Metheny en su juicio.

Joe Metheny, el asesino que preparaba hamburguesas con carne humana

Joe Metheny, "el hamburguesero".

El 8 de diciembre de 1996 Metheny intentó secuestrar a quien sería su última víctima. El asesino caníbal intentó continuar con su modus operandi e intentó violarla. Pero Rita Kemper consiguió escapar un momento antes del ataque sexual e hizo la denuncia. Rápidamente los policías llegaron a donde Joe vivía y fue detenido. En ese momento comenzó a relatar sus horribles crímenes, asegurando haber matado al menos a 10 mujeres.

Finalmente, Joe Metheny confesó todos sus asesinatos, siendo muchos imposible de ser probados por la Justicia. Fue condenado a doble cadena perpetua por los asesinatos de Cathy Ann Magaziner y Kathy Spicer, a pesar de que en un principio iba a ser condenado a pena de muerte.

Cabe destacar que, durante su juicio, Joe Metheny dejó en claro que nunca se arrepintió de sus crímenes: “Las palabras 'lo siento' nunca saldrán, porque serían una mentira. Estoy más que dispuesto a dar mi vida por lo que he hecho, para que Dios me juzgue y me mande al infierno por la eternidad. Simplemente lo disfruté", dijo.

Joe falleció el 5 de agosto de 2017, 20 años después de ser encerrado. Fue encontrado sin vida en su celda con 62 años y sin nada de culpa por las atrocidades cometidas.

COMPARTIR: