23 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

El cráneo encontrado junto a una maleta en la localidad malagueña encaja con la edad de la letona a quien se le perdió la pista en Puerto Banús

Los restos hallados en Benahavís apuntan a la desaparecida en 2014 Agnese Klavina: “Hay muchas coincidencias”

El Cierre Digital en Agnese Klavina, desaparecida en septiembre de 2014.
Agnese Klavina, desaparecida en septiembre de 2014.
El 27 de abril se encontraron en Benahavís (Málaga) restos óseos que podrían pertenecer a una mujer de entre 25 y 35 años fallecida hace unos 10 años. Las características de la desaparecida letona Agnese Klavina coinciden con esa descripción. Según Joaquín Amills, presidente de SOSDesaparecidos, “hay muchas posibilidades, pero no se puede confirmar aún que sea ella”. Agnese desapareció el 6 de septiembre de 2014 tras salir de fiesta con unos amigos.

El pasado 27 de abril se encontró en la localidad malagueña de Benahavís una maleta junto a restos óseos. Concretamente, un cráneo, que, según apuntan las primeras estimaciones, tiene la marca de un golpe en la sien y podría pertenecer a una mujer de entre 25 y 35 años que llevara aproximadamente diez años muerta. Estos datos hicieron a los investigadores revisar las desapariciones de la zona en los últimos años. Un nombre resuena con más fuerza que el resto: el de la letona Agnese Klavina, desaparecida en septiembre de 2014 en Málaga.

Aunque todavía se tiene que cotejar el ADN de los restos con el de los familiares de la desaparecida, Joaquín Amills, presidente de SOSDesaparecidos, ha manifestado a elcierredigital.com que “hay muchas posibilidades y hay muchas coincidencias con la desaparición de Agnese Klavina. Pero no se puede confirmar aún que sea ella”. “Estamos todos a la espera de que la Policía lo confirme o lo desmienta tras el cotejo de ADN”, continúa.

Cronología de la desaparición de Agnese Klavina

Agnese Klavina, una ciudadana letona de 30 años, rubia y de 1,70 metros de altura, se mudó a Marbella en el mes de mayo del año 2014. Antes de asentarse en nuestro país, la joven abandonó Riga (Letonia) y se mudó a Londres (Reino Unido), ciudad en la que vivió durante cinco años. Sin embargo, cuando fue de vacaciones a Marbella decidió cambiar de aires.

En la localidad malagueña fue enlazando trabajos en bares y clubs de la zona, uno de ellos el Ocean Club de Puerto Banús. Fue precisamente en Puerto Banús donde el 6 de septiembre de 2014 la joven decidió salir con unos amigos a la famosa discoteca Aqwa Mist, conocida por las fiestas a las que acudían celebrities como Eva Longoria y boxeadores como Amir Khan.

Aquella noche, cuando sus amigos se marcharon del club afirmaron que Agnese se quedó dentro hablando con una mujer que no conocía, pero no le dieron importancia. No, hasta que unos días después de la desaparición de Agnese—que se estima que ocurrió esa misma noche—, tras no recibir llamadas ni saber nada de ella, entraron en el apartamento en el que vivía, que le había dejado uno de sus amigos. Allí encontraron todas las tarjetas y la documentación de su amiga, pero ni rastro de ella.

Agnese Klavina.

Al denunciar la desaparición, su madre y su hermana viajaron desde Letonia para estar cerca de cualquier novedad que pudiera darse. Y aunque las hubo, ninguna esclarecía el paradero de Agnese.

Dos británicos y un juicio

Las cámaras de seguridad fuera del local se encargaron de arrojar un poco de luz sobre el caso, pero no la suficiente. En ellas se veía a Agnese en compañía de dos hombres. Uno de ellos, bastante corpulento, la lleva al interior de un coche marca Mercedes. Es la última imagen que se tiene de Agnese.

Según la sentencia del caso, a la que tuvo acceso el diario ABC, los dos hombres invitaron a Agnese y a la mujer con la que estaba charlando al domicilio de uno de ellos, ubicado en la urbanización El Madroñal. Agnese accedió y lo que se relata a continuación es lo que se puede ver en las imágenes de las cámaras de seguridad. En el sumario se explica que Agnese “se muestra reticente a acompañarles” y que el hombre que consigue meterla en el vehículo se “aprovecha” del “evidente estado de embriaguez [de Agnese] y de su superioridad física, pues no solo es un hombre, sino que es muy corpulento”.

Los dos hombres de las cámaras de seguridad fueron identificados como los británicos Westley Capper y Craig Porter. Capper era el hijo del millonario dedicado a la compraventa de viviendas de lujo John Capper. Ambos fueron interrogados y llevados a juicio por el caso.

En sus declaraciones, Porter afirmó quedarse dormido en el coche, mientras que Capper admitió haber subido a Agnese en el coche, consumido cocaína y dejado a la joven a unos dos kilómetros de su casa cuando esta les pidió bajarse del vehículo al cambiar de opinión. El lugar concreto donde fue dejada cambió en las diferentes versiones.

Como consecuencia, Westley Capper y Craig Porter fueron llevados a juicio por el caso de la desaparición de Agnese. Pero sin cuerpo ni más evidencias que las imágenes y sus declaraciones, solo fueron condenados por coacciones. Capper a dos años de prisión y Porter a seis meses. No obstante, en el año 2021 el Tribunal Supremo —según informaba el diario SUR— absolvió a Capper de este delito por haber sido condenado “de forma injusta” al no haber “suficientes pruebas de cargo contra él”. Ese mismo día, Capper murió por complicaciones derivadas del Covid-19.

“Creo que está muerta”

Casi nueve años después de su desaparición, su familia ya ha perdido la esperanza de encontrar a Agnese con vida. Así lo relató su hermana al periódico The Sun: “Aunque me duele decirlo, creo que está muerta”.

Cartel que los amigos de Agnese difundieron tras su desaparición.

Su única esperanza, como relató al medio británico, es que “un día su cuerpo sea encontrado. Eso lo cambiaría todo”. “Nos daría pistas y abriría puertas que actualmente están cerradas”, concluyó.

La teoría de que Agnese murió no es reciente. Una de las hipótesis que se ha barajado a lo largo de estos años es que su cuerpo fue arrojado al mar desde un yate que pertenecía a la familia Capper. Una teoría fundada en las imágenes de seguridad del puerto de La Duquesa en Manilva, donde se podía ver a Capper, dos personas más y una maleta roja, que no se volvió a ver, aparentemente. Las investigaciones de por aquel entonces arrojaron resultados negativos al cotejar los restos biológicos encontrados en el yate con los de objetos de Agnese y los ofrecidos por su familia.

Ahora, los restos óseos hallados junto a una maleta en Benahavís abren una nueva posibilidad en la investigación de la desaparición de Agnese. La familia se encuentra a la espera de que se coteje el ADN con el de la joven y, así, poder cerrar el capítulo de su desaparición con las respuestas que tanto ansían.

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