24 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

Se les imputa un delito contra la ordenación y el medio ambiente en su modalidad de protección a la fauna

Condenan a diez personas por cocinar aves protegidas durante una excursión al islote canario de Alegranza

El islote de Alegranza.
El islote de Alegranza.
El Juzgado de lo Penal nº1 de Arrecife (Lanzarote) ha condenado a diez personas a pagar cada una multa de 8.640 euros por participar en una comida playera en el islote de Alegranza, al norte de Lanzarote, en la que cocinaron pardelas cenicientas, ejemplares de ave protegida que habían sido cazadas ilegalmente

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha informado de que la condena ha sido por un delito contra la ordenación y el medio ambiente en su modalidad de protección a la fauna, al estar las pardelas cenicientas incluidas en el Catálogo Español de Especies Amenazadas y en la Directiva 79/409/CEE relativa a la conservación de las aves silvestres.

De esta manera, se ha declarado probado que los diez acusados participaron en septiembre de 2015 en un convite en el islote de Alegranza, Parque Natural del Archipiélago Chinijo (Espacio Natural Protegido), en el que iban a degustar diversos ejemplares de parcela cenicienta que previamente habían capturado, todo ello a sabiendas de que la misma es una especie protegida.

Una playa del islote canario de Alegranza, próximo a Lanzarote.

La sentencia añade que contravinieron las condiciones establecidas en la autorización que el Cabildo Lanzarote había otorgado a uno de ellos, un conocido empresario de la isla, para fondear con tres barcos en el playa de El Veril del islote de Alegranza entre el 4 y el 12 de septiembre de 2015 para "pasar el día en la playa".

Por su parte, la Guardia Civil los sorprendió en plena comida, unos sentados a la mesa que había instalado bajo una carpa y otro "con la cuchara en la mano" y preparando el guiso. Precisamente este último, detalla el fallo, admitió "avergonzado" a los agentes que lo que estaba cocinando eran ejemplares del ave protegida.

Por último, la magistrada ha absuelto a otras nueve personas contra las que había presentado acusación una asociación ecologista defensora de las aves al no encontrar pruebas indubitadas de que participaran en la comida.

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