15 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Celia, exnovia del asesino, ayudó a deshacerse de las partes del cuerpo, fotografió una de ellas y acudió a la Guardia Civil a denunciar el caso

El Carnicero de Valdemoro continúa en el módulo de enfermeria de la prisión y el psiquiatra todavía no le ha examinado

El descuartizador de Valdemoro era admirador de Hannibal Lecter
El descuartizador de Valdemoro era admirador de Hannibal Lecter
El carnicero de Valdemoro, sigue recluido en el módulo de enfermería de la prisión madrileña. Nada más pasar a disposición judicial se activó el protocolo antisuicidio y un 'preso sombra' se encarga de acompañarle las 24 horas del día. Por el momento no ha recibido la evaluación psiquiátrica necesaria, que podría producirse en los próximos días y sigue interno en el módulo de enfermería.

Leandro, el descuartizador de Valdemoro, continúa ingresado en el módulo de enfermería de la prisión de esta localidad madrileña donde desde este sábado está ingresado. En el recinto carcelario se activó el protocolo antisuicidio en cuanto ingresó y así permanecerá durante dos semanas según está establecido en el procedimiento.

Esta medida está pensada para evitar que presos como Lea ‘el carnicero tatuador’ acabe con su propia vida. Para llevar a cabo este protocolo le han puesto un preso de confianza o 'preso sombra' junto a él, quien realiza esta labor de forma voluntaria y acompaña al preso en cuestión las 24 horas del día, conviviendo en su misma celda.

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Leandro, el 'carnicero tatuador' de Valdemoro (Izquierda)

Leandro, de quienes sus más allegados aseguran que tiene esquizofrenia y no se estaba medicando, sigue a la espera de evaluación psiquiátrica en el centro penitenciario de Valdemoro. Desde este lunes debe ser tratado por la trabajadora social, el psicólogo y el educador del centro y posteriormente por el psiquiatra que no trabaja a diario dentro de la prisión.

Según fuentes penitenciarias de  Tampm consultadas, los psiquiatras que se encargan de examinar a estos presos acuden una o dos veces a la semana a la prisión, por lo que todavía podría tardar unos días en conocerse cual es el diagnóstico y la situación mental del descuartizador colombiano.

Su exnovia primero le ayudó y luego le delató

Celia, de 26 años y española es la expareja sentimental del conocido como 'descuartizador de Valdemoro' y había roto con el acusado un día antes del terrible crimen. El historial de violencia machista de este ciudadano colombiano era conocido por Celia, quien sabía que tenía denuncias previas de malos tratos por otras de sus exparejas. Después de romper la relación con el presunto asesino, tenía miedo de que el joven tuviera alguna actitud violenta con ella, según ha declarado a los investigadores.

La chica comunicó a la Guardia Civil que tenía miedo de su expareja pero al no tener ninguna prueba no presentó denuncia. De hecho, la noche en la que el presunto descuartizador acabó con la vida de la joven de 18 años su expareja se fue a dormir con un amigo y al día siguiente Leandro le pidió ayuda para que le llevara en coche a comprar un saco, una cuerda y una pala, confesándole que había asesinado a una joven.

"Mi novio ha asesinado a una chica de 18 años, española, de nombre Emilce, con la que se había visto un par de veces y la está descuartizando ahora mismo", señaló la pareja, según recoge El Confidencial.

La versión que Celia contó a los agentes sostiene que accedió a llevarle por temor a que el 'carnicero tatuador' pudiera tomar alguna represalia contra ella. Tras comprar los materiales encargados le llevó a la casa, situada en Valdemoro, donde vio sangre, aunque. Al principio pensó que se trataba de una broma, pero luego vio que el crimen era real, según su relato, y allí permaneció dos horas, asegura que en estado de 'shock'.

Fue cuando vio una parte del cuerpo de la asesinada sobre la barbacoa del domicilio cuando se dio cuenta de que el presunto descuartizador hablaba en serio. Antes de marcharse del domicilio fotografió lo que acaba de ver y acudió ante la Guardia Civil para denunciar el caso.

Los agentes encargados de la investigación sospechan que la exnovia podría incluso haber participado en el crimen y no se descarta que sea un crimen coral. Los investigadores sostienen esta hipótesis, ya que aseguran que ella misma ayudó a limpiar la casa donde se cometió el crimen.

También se sospecha que la foto que mostró a los guardias civiles se hizo mucho antes de interponer la denuncia. Está acusada de encubrimiento y también ingresó en prisión el sábado. Se encuentra actualmente en la cárcel de mujeres de Alcalá-Meco.

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