10 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

El material principal es la fibra de vidrio, ligera y maleable que permite realizar embarcaciones veloces y manejables

Narcolanchas a 80.000 euros: La última tecnología al servicio de los traficantes del Estrecho

Una narcolancha inervenida por la Guardia Civil.
Una narcolancha inervenida por la Guardia Civil.
Este jueves cayó una organización que fabricaba sus propias narcolanchas para el transporte de estupefacientes. La fabricación de estos vehículos de manera autónoma por parte de los narcos viene siendo una práctica frecuente desde 2018, cuando un Decreto Ley limitó las posibilidades para adquirir vehículos neumáticos de alta velocidad. Debido a esto los narcos buscaron nuevas formas de adquirir vehículos para el transporte, lo que ha abierto un nuevo nicho de mercado en los bajos fondos.

La Guardia Civil, La Policía Nacional y Vigilancia aduanera han desarticulado este jueves una organización criminal que se especializaba en la fabricación de narcolanchas con las que introducían hachís en la Península a través del Estrecho.

La banda operaba desde las provincias de Alicante y Murcia y se han detenido a 15 personas, además de haber sido intervenidas siete narcolanchas, 3.357 kilos de hachís, dos camiones articulados y cinco turismos.

Esta macrooperación se inició el pasado mes de febrero tras localizar en la costa de Alicante una embarcación de alta velocidad (EAV) navegando a la deriva, procedente de aguas internacionales. Los investigadores incautaron un cargamento de más de 3 toneladas de hachís oculto en la embarcación de recreo, que estuvo a punto de hundirse a 40 de millas de la costa.

La maniobra de reflote y rescate de la tripulación hasta el puerto de Torrevieja (Alicante) fue tan sumamente compleja que se necesitó la colaboración de Salvamento Marítimo, de Bomberos de Torrevieja y del patrón mayor de pesca de Torrevieja. Tras diversas gestiones, los investigadores sospecharon que la embarcación podría haber sido utilizada por un conocido narcotraficante asentado en la zona del Levante.

A consecuencia de este hundimiento parcial, en los días posteriores fueron surgiendo fardos de hachís a la deriva a lo largo de las costas de Murcia y Alicante. En total fueron localizados un total de 5 fardos que, unidos a los hallados en la embarcación, sumaron la cantidad de 3.357 kilogramos de hachís repartidos en 84 fardos de arpillera.

Presencia de narcoastilleros

Con el avance de las investigaciones se consiguió establecer la conexión de estos hechos con un grupo delictivo de tal potencia logística y financiera que, incluso, disponía de profesionales de la mecánica naval para fabricar, almacenar y preparar narcolanchas que, posteriormente, serían utilizadas para introducir hachís en las costas españolas por la travesía del Mediterráneo desde costas africanas.

No obstante, la idea de esta organización no tiene nada de extraordinario. En España la fabricación de narcolanchas preparadas de manera especial a gusto de las bandas es algo muy común. En 2018 se descubrieron varios astilleros en Cádiz que fabricaban narcolanchas a gusto de las organizaciones criminales que eran capaces de pagar hasta 80.000 euros por una.

Según una crónica del diario El Mundo, el “narcoastillero” perfecto se encontraba en Puerto Real, en Cádiz. Según las estimaciones estuvo activo al menos tres años. Según agentes de la Guardia Civil, algunos narcos eran capaces de comprar nuevamente sus embarcaciones cuando estas eran subastadas por las autoridades. Otras veces las robaban. En febrero de 2018 varios encapuchados asaltaron de madrugada el depósito judicial de Conil para llevarse una narcolancha de 12 metros de eslora, como se conoce a la longitud en el lenguaje náutico.

También se han detectado otros narcoastilleros en el resto del país. En Granada, la localidad de Huétor Tájar contaba con su propio astillero destinado a la fabricación de narcolanchas para cruzar el Estrecho. La Guardia Civil descubrió mediante una operación en contra del narcotráfico que una nave de la localidad había sido acondicionada para la fabricación de los vehículos marítimos. El golpe supuso una veintena de detenidos.

La razón por las cuales se ha hecho factible la fabricación de las narcolanchas es porque los vehículos que se utilizaban anteriormente para el transporte de drogas, las lanchas neumáticas de alta velocidad, fueron prohibidas en el país mediante real decreto al comprobarse que se utilizaban para el tráfico de personas. Fue así como en julio de 2018 se iniciaron vías legales para identificar a las personas que podían adquirir vehículos neumáticos con estas características y finalmente fueron aprobadas en octubre del mismo año.

En Sevilla también ha sido descubierto un narcoastillero, donde fueron interceptadas dos narcolanchas, lo que permitió el cierre del taller naval destinado a la fabricación de los vehículos marítimos destinados al tráfico de estupefacientes. Las autoridades suponen que estas maniobras se tratan de acciones desesperadas para intentar recuperar la hegemonía perdida con la llegada de la cuarentena y el coronavirus.

Fabricar narcolanchas

A pesar de que algunos prefieren modificar embarcaciones ya ensambladas para dotarlas de mayor espacio y velocidad con el fin de poder transportar la mayor cantidad de mercancía, lo cierto es que otros prefieren realizar un ensamble desde cero utilizando materiales cuidadosamente elegidos.

Los narcoastilleros en Cádiz utilizan como material principal la fibra de vidrio, al ser un material fácilmente moldeable, ligero y resistente. Se utilizan moldes reutilizables para dar forma una y otra vez a las distintas piezas que se necesitan durante la fabricación de los vehículos, no muy costoso pero que pocos están dispuestos a hacer, es por ello que el precio de final es tan elevado, llegando a costar entre los 80.000 y los 180.000 euros. Cifra que se amortiza en tan solo un par de viajes, según las fuentes policiales.

Una narcolancha de alta potencia.

El tiempo de fabricación es de un mes aproximadamente y los mecánicos se encargan de asegurar que el vehículo tenga un fondo donde poder almacenar el combustible que necesitarán en operaciones de larga duración. En este caso, no se trata de un simple vehículo adquirido con finalidades ilícitas, sino que se un vehículo completamente desarrollado y planeado para realizar dichas actividades. Narcolanchas personalizadas pensadas para ser lo más versátiles durante el tráfico de sustancias. En sus fondos son capaces de almacenar hasta 3.000 litros de combustible, ya que este suele ser un problema frecuente durante las operaciones.

La narcolancha perfecta debe ser capaz de alcanzar los 117 km/h para poder escapar de los radares. Esto lo consiguen poniendo el número mínimo de motores de alta potencia en dos, menos es inaceptable. La eficiencia de estos vehículos queda demostrada por el hecho de que actualmente las persecuciones navales realizadas por la Guardia Civil se realizan a bordo de las narcolanchas requisadas a las bandas desmanteladas. No hay otra manera de alcanzarlos.

Un narcosueño de la ingeniería

En 2018 fue detenido en Algeciras, Sito Miñanco, uno de los contrabandistas más importantes en la Península. Fue enviado a prisión tras ser acusado de ser el máximo responsable de una trama que distribuía cocaína a Italia, Albania y Holanda.

En su chalé de alquiler los agentes de la Brigada Central de Estupefacientes encontraron unos planos que sorprendieron a mucho en el cuerpo. Se trataba de un diseño para construir la narcolancha más novedosa y eficiente que hubiese visto el mundo del narcotráfico, no solo en la Península, sino en Europa.

Sito Miñanco soñaba con construir la mayor narcolancha de Europa.

Quería construirla en el municipio gallego de Cambados. Entre sus objetivos se encontraba que fuese capaz de alcanzar los 150 km/h y pudiese almacenar hasta 8 toneladas de cocaína. Al parecer el diseño estaba basado en otra embarcación legendaria del narcotráfico como lo fue La Patoca, considerada la mayor narcolancha de Galicia, con 18 metros de longitud y seis motores de 200cv. La Patoca se valora en 600.000 euros, construida por encargo del narco gallego Patoco en Italia a medida de sus necesidades. Fue encontrada abandonada en 2009 en una playa de Nigrán, en Vigo.

El narcoastillero de Puerto Real vendía sus servicios al Clan de los Pantoja y a otros muchos que pudiesen pagar el precio. Habían perfeccionado en gran medida el arte la fabricación de narcolanchas. El molde de fibra de vidrio era más estrecho y más largo, lo que mejoraba considerablemente la maniobrabilidad y la aerodinámica, lo que producía un incremento directo en la velocidad. Por el momento esto es lo más lejos que ha llegado la ingeniería de los narcotraficantes que buscan transportar droga de manera marítima y se encuentran muy lejos de cumplir el sueño de Sito Miñanco.

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