05 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

José Enrique Abuín se sentará de nuevo en el banquillo por una presunta agresión sexual a su cuñada en el año 2005 con el mismo modus operandi

Los otros delitos de ‘el Chicle’, a juicio tras el asesinato de Diana Quer: Violación e intento de secuestro

José Enrique Abuín alias 'el Chicle'
José Enrique Abuín alias 'el Chicle' / Asesino de Diana Quer.
‘El Chicle’ fue detenido el 29 de diciembre de 2017. Se le acusaba de haber asesinado a Diana Quer un año antes, el 22 de agosto de 2016. José Enrique Abuín —su verdadero nombre— para entonces ya habría llevado a cabo otros presuntos delitos de agresión sexual a otras mujeres. A una de ellas, su cuñada, la habría violado en el año 2005. El caso se ha reabierto y el próximo 22 de noviembre Abuín se enfrentará de nuevo a la justicia.

José Enrique Abuín alias el Chicle fue detenido el 29 de diciembre de 2017 como principal sospechoso del asesinato de Diana Quer. La joven madrileña de 18 años había desaparecido un año antes, el 22 de agosto de 2016, pero su cadáver no se encontró hasta el 31 de diciembre de 2017. Ese mismo año, el Chicle había intentado secuestrar y, presuntamente, abusar sexualmente de otra joven del municipio de Boiro (A Coruña), que logró salir con vida y denunciar el caso.

Ahora el Chicle cumple condena en la prisión de Mansilla de las Mulas, en León, después de ser declarado culpable del asesinato con alevosía de Diana Quer. Fue condenado a prisión permanente revisable por este delito que, tal y como indican diferentes víctimas, no fue el único.

Abuín se enfrentará una vez más a la justicia el próximo 22 de noviembre por la presunta violación de Vanesa Rodríguez en el año 2005. La chica de, por aquel entonces, tan solo 17 años era la hermana de la mujer del Chicle y, según parece, podría haber sido la primera víctima del vecino de Rianxo.

La presunta violación a su cuñada

Vanesa Rodríguez ya había notado una actitud extraña por parte de su cuñado en el verano de 2004. Según confesó a algunos de sus familiares, el Chicle le tocó los pechos. Y ese parece que fue el desencadenante para que Abuín la violara un año más tarde, ya que en la denuncia que Rodríguez presentó, confesó que Abuín dijo que la agresión era la consecuencia de haber sido una “chivata”.

La denuncia de la víctima sitúa los hechos en enero de 2005. Mientras Rodríguez esperaba el autobús para ir al instituto, su cuñado apareció con su coche y se ofreció a llevarla. Sin embargo, después de que ella aceptara, la llevó hasta una zona apartada en la localidad de Lousame (A Coruña) y comenzó a actuar según el modus operandi con el que intentó atacar sexualmente a más victimas.

'El Chicle'.

Según confesó Rodríguez, el Chicle le quitó el teléfono móvil, se acercó a ella con un cuchillo y la obligó a ponerse un camisón para después violarla. Posteriormente la amenazó con matar a su hermana, a su hija —la que por aquel entonces tenía con él, de tan solo 14 meses—, a ella y a sus padres si contaba lo sucedido.

Rodríguez terminó confesando a su familia y a las autoridades, que detuvieron al Chicle y lo mandaron a prisión. Desde ahí, se las apañó para que los informes psicológicos afirmaran que él era la “víctima". Según los informes difundidos por Caso Abierto, los psicólogos creyeron que Abuín se sentía un hombre inocente al que se le atribuía un hecho que no había cometido, por lo que podría tener “estrés postraumático”, ya que presentaba “una huella propia de una víctima”. Por el contrario, consideraron que Vanesa Rodríguez no tenía una “huella psíquica” propia de haber sido violada.

Debido a estas afirmaciones, tan solo tres meses y 27 días después el Chicle fue puesto en libertad y el caso se dio por cerrado hasta que volvió a dar indicios de cometer delitos parecidos.

El intento de secuestro a una joven el Boiro

En diciembre de 2017, Diana Quer ya había muerto a manos del Chicle, aunque todavía no se le había detenido por el crimen. Por eso, Abuín pudo intentar llevar a cabo otra agresión sexual. Tuvo lugar el 25 de diciembre y, según el escrito de acusación emitido por la Fiscalía, el Chicle esperó a la víctima —una joven de Boiro que no quiso que su identidad fuese desvelada— en un lugar con una iluminación escasa y sin viandantes. Dejó encendido el motor de su coche y la puerta del conductor, con la “clarísima intención” de abordarla, privarla de libertad de comunicación y movimientos para, posteriormente, conseguir introducirla en el vehículo y atacarla sexualmente.

La víctima, según desveló en el juicio, estaba hablando por Whatsapp a través de su teléfono móvil cuando se dio “de bruces” contra él. Estaba apoyado sobre su coche, interrumpiéndole el paso, y le pidió a la joven su teléfono móvil, tal y como habría hecho con su cuñada años antes.

La joven de Boiro declarando en el juicio tras un biombo para preservar su anonimato.

La joven se negó a entregarle el terminal y se ofreció a darle dinero en su lugar, ya que consideraba que el aparato era “la única forma” de salvarse “si en algún momento cerraba la puerta del vehículo”. Al negarse, Abuín procedió al siguiente paso de su modus operandi: amenazarla con un cuchillo.

A pesar de que intentó huir, el Chicle la persiguió, según su declaración de los hechos, y acabó empujándola dentro del maletero del coche. Por suerte para la víctima, no llegó a entrar completamente en el habitáculo, lo que hizo que no pudiera cerrarlo. Fue su salvación. Dos jóvenes escucharon el forcejeo y la sacaron de aquella situación. La víctima denunció a la policía y, gracias a su testimonio, el caso de Diana Quer se encontraba un poco más cerca de su resolución después de más de un año de incertidumbre.

El asesinato de Diana Quer

Según el relato de los hechos, Diana Quer salió el 22 de agosto de 2016 a una fiesta en A Pobra do Caramiñal (A Coruña), donde veraneaba con su madre y su hermana. Su cadáver se encontró en el pozo de una nave abandonada del municipio cercano de Rianxo el 31 de diciembre de 2017, dos días después del arresto del presunto culpable de su fatal desenlace.

En sus conclusiones, el fiscal relataba que el acusado siguió también con su coche a la adolescente, que regresaba sola a su casa de verano, “acechándola hasta llegar al sitio más apropiado para después abordarla y aprehenderla con la finalidad de agredirla sexualmente, consciente de que nadie podría auxiliarla”.

Diana Quer caminaba, como la joven de Boiro del intento de secuestro, absorta, escribiendo mensajes en su móvil cuando el acusado la abordó, según sostenía la Fiscalía, con el propósito de privarla de libertad de movimientos y de comunicación y de atentar contra su libertad sexual.

Diana Quer.

El Ministerio Fiscal exponía que se abalanzó violentamente sobre ella, arrebatándole, además, su teléfono para que no pudiera pedir ayuda. En el caso de Boiro, dos chicos que escucharon los gritos de la muchacha asaltada fueron clave para que el Chicle desistiese y abandonase la zona, pues lo que en un inicio creyeron que era un bullicio típico de la época de Navidad no era tal. Uno de ellos retuvo la matrícula del Alfa Romeo gris. Diana, en cambio, no tuvo socorro.

Actualmente, el Chicle sigue en la cárcel, condenado a prisión permanente revisable por el asesinato de Diana Quer y teniendo que enfrentarse próximamente al juicio de la que podría ser su primera agresión sexual.

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