18 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

Pese a la confesión del que era el verdadero autor tuvo que permanecer en la cárcel al considerarse una “evidencia posterior a la condena”

La historia de Bob Fenenbock: 28 años en prisión por un asesinato que nunca cometió en California

Bob Fenenbock.
Bob Fenenbock.
Bob Fenenbock fue condenado por matar de un apuñalamiento a un sospechoso de abusar sexualmente de una niña y puesto en libertad el pasado mes de julio, debido a que el verdadero asesino confesó haber sido el autor del crimen, 28 años después de que Bob fuese encarcelado.

El californiano Bob Fenenbock ha pasado 28 años de su vida entre rejas por culpa de un error judicial. El hombre fue condenado en 1991 por apuñalar en un campamento del condado de Trinity, California, a un pederasta que había abusado sexualmente de una niña.

Fenenbock siempre aseguró su inocencia, pero finalmente acabo en prisión, aunque ahora ha sido exonerado gracias a nuevas evidencias en el caso y la confesión del verdadero autor del asesinato. La condena fue revocada en agosto por un juez en el Tribunal Superior del Condado de Solano en el caso manejado por el Proyecto de Inocencia del Norte de California (NCIP).

El hombre era propietario de una concesión minera, trabajaba en un negocio de tala de madera y fue el primero en ser juzgado de una serie de personas por el asesinato. La víctima, un hombre llamado Gary Summar, fue golpeado y apuñalado hasta la muerte en campamento conocido como Hawkins Bar.

El verdadero asesino se confiesa

Bob fue condenado en parte por el testimonio de un niño de 9 años que, según los abogados defensores, había sido entrenado por un terapeuta y unos detectives para convencerle de que Fenenbock formaba parte de una mafia que conspiró para matar a Summar.

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A la izquierda Bob Fenenbock tras salir de prisión

Tras anunciarse la condena, Bernard MacCarlie reconoció haber matado a Summar ya que se quería vengar el abuso sexual de la hija de su novia, como dijeron los abogados del NCIP. Además, aquel hombre que se jactaba de haber realizado abusos sexuales, le hizo recordar a su etapa de niño, una época en la que padeció esta situación.
 
Después de conocerse la verdad, MacCarlie fue condenado y sentenciado a cadena perpetua, pero Fenenbock tenía que permanecer en prisión porque la confesión realizada por el verdadero asesino se consideraba como “evidencia posterior a la condena”, por lo que, en ese momento, se tenia que señalar como “infalible” la inocencia para ser considerada.

Nuevas pruebas

La Corte Suprema de California consideró que la confesión de MacCarlie era insuficiente y Fenenbock tuvo que esperar hasta 2017, cuando se enteró de que existía una ley en California que, respaldada por el NCIP, permite presentar nuevas pruebas que puedan cambiar el resultado en un juicio.

El hombre, ya inocente, se acercó al proyecto y aceptó su caso en 2018. “Casi tres décadas después, un equipo de abogados, un increíble investigador, una nueva ley y un gran juez dieron la libertad a Bob, pese a que todo lo tenía en contra desde que le pidieran al niño que se inventara una historia completamente contraria a la evidencia física”, dijo Paige Kaneb, abogada principal del caso.

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Bob Fenenbock (a la derecha) tras salir de prisión

“Este caso muestra cómo de fácil puede llevarse a cabo una condena injusta y cómo de difícil puede arreglarse”, señalo la letrada. Fenenbock está esperando a que pasen 60 días para ver si los fiscales deciden algo sobre él o apelan una decisión del tribunal.

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