29 de noviembre de 2021
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Teri, hija de la fallecida en Alcudia de Crespins, pidió ayuda a una menor para esconder el cuerpo y esta información llegó a la Guardia Civil

El macabro suceso de Valencia: La mujer fue asesinada y escondida desde abril en su bañera

La Guardia Civil se lleva detenida a Teri.
La Guardia Civil se lleva detenida a Teri.
Las autoridades ya han examinado el cuerpo de Ana y han determinado que fue asesinada a puñaladas durante el mes de abril y su cuerpo fue trasladado a la bañera presuntamente por su hija y la pareja de esta. Al parecer los jóvenes habían pedido ayuda a una menor de edad del barrio para la tarea de trasladar el cuerpo y esta a su vez se lo contó a un amigo que no tardó en realizar la denuncia. Una vez los agentes tuvieron la autorización del juez, procedieron a registrar la vivienda.

Nuevas informaciones han salido a la luz respecto al caso de la joven, de nombre Teri, de 18 años que presuntamente asesinó a su madre con ayuda de su pareja en Valencia. La pareja, ella de 18 y el de 19, han ingresado en prisión por orden de la magistrada titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Xàtiva.

La causa de la muerte ha sido confirmada. La mujer, de nombre Ana, falleció a causa de un gran número de puñaladas provocadas con un cuchillo. Ambos están siendo investigados actualmente por el delito de homicidio.

La Guardia Civil se lleva detenido a "El Masiero", pareja de la presunta asesina.

El detalle inquietante es que Teri no convivió con el cadáver de su madre tan solo una semana como se creía, sino que la mujer había sido asesinada a principios del mes de abril y desde entonces su cadáver había estado descomponiéndose en el domicilio.

La Guardia Civil de Canals fue puesta sobre aviso la madrugada del jueves cuando un menor de edad de nacionalidad búlgara hizo la denuncia de que Teri había asesinado a su madre y había pedido ayuda a una amiga del joven para trasladar el cuerpo, fue así como este se enteró del suceso.

El menor aportó los datos necesarios para identificar a la testigo, quien fue localizada y trasladada para ser interrogada. Según el relato de la joven, Teri y su novio “El Masiero” le habían pedido ayuda para trasladar el cuerpo de la víctima a la bañera, donde fue hallado por las autoridades. Además de esto declaró que Teri le había confesado que había asestado dos puñaladas en el pecho a su madre y después la había degollado.

Ante las declaraciones el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Canals informó del posible crimen al juez de guardia de Xàtiva y solicitó la autorización pertinente para realizar un registro de la propiedad en la calle Miguel Hernández de l'Alcúdia de Crespins. Mientras se intentaba contactar al juez, algunos agentes de la Guardia Civil decidieron montar guardia para vigilar la vivienda por si tuviese lugar alguna actividad sospechosa.

Nada más tener la orden de registro firmada por el juez, los agentes decidieron ponerse manos a la obra y adentrarse en el apartamento. Dentro encontraron el cuerpo de Ana en la bañera en avanzado estado de descomposición y entrando en una especie de proceso de momificación. La pareja de jóvenes había estado cuatro meses conviviendo con un cuerpo casi descompuesto, a pesar del hedor que este desprendía.

Un crimen sin móvil aparente

De momento los investigadores desconocen las razones por las que Teri decidió cometer semejante acto de matricidio junto a su pareja. Ana acogía no solo a su hija en el piso, sino también a su novio “El Masiero”. Estos tenían 19 y 18 años respectivamente y no tenían otro lugar a donde ir. La disputa podría haber sido por razones económicas.

Ana junto a su hija Teri, presunta asesina de la mujer.

 Al parecer Ana había llevado una vida de maltratos, primero a manos de su marido, después a manos de sus hijos. La familia había llegado hacía 15 años desde Bulgaria y los vecinos oían las frecuentes discusiones que, aunque eran en búlgaro, parecían ser muy fuertes y serias. Ana estaba pluriempleada, no solo se encargaba de la limpieza de edificios, sino que además cosía y cuidaba personas mayores. Mientras tanto, su marido se ganaba la vida como camionero.

Finalmente, las frecuentes peleas de Ana con su marido los llevaron al divorcio, tiempo después el hijo varón, Nicolai, decidió irse con su padre, mientras Teri decidió permanecer con su madre. Según los vecinos esto no fue de ninguna ayuda puesto que la hija no era buena con su madre, solía tener ataques de rabia frecuentes cuando las cosas no salían como deseaba. Algunos dicen que la chica “no daba un palo al agua”.

La víctima tenía deudas

A pesar de sus múltiples empleos, Ana tenía muchas deudas, entre ellas con la comunidad de propietarios del edificio. Alguna vez les cortaron la luz. La situación se resolvió accediendo Ana a limpiar las escaleras. Esto fue justamente la razón por la cual los residentes hicieron la denuncia. Ana llevaba un tiempo sin limpiar la escalera y eso era extraño.

Teri intentó disimular el crimen limpiando ella misma la escalera, pero esto no hizo sino levantar todavía más sospechas ya que en el edificio nadie había visto nunca trabajar a la chica. Tiempo después el olor a putrefacción empezó a sumarse a las sospechas. Era el cuerpo de Ana descomponiéndose en el inmueble.

Las autoridades sacan el cuerpo de Ana de la vivienda.

Teri y su novio se conocieron en Canals, un pueblo vecino de Alcudia de Crespins. Al parecer ninguno de los dos trabajaba, pero muchas veces los vecinos los veían con ropa nueva o de compras. Algunos se cuestionaban de donde sacaba la pareja el dinero.

COMPARTIR: