30 de noviembre de 2022
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FIN DE SEMANA

La doctora se muestra extrañada ante la jueza del caso por la velocidad del deterioro mental de la anciana

Caso Luis Lorenzo: La neuróloga que diagnosticó demencia a tía Isabel lo hizo "ante la insistencia de su sobrina"

Exclusiva Luis Lorenzo.
Luis Lorenzo. / El actor está acusado de envenenar a la tía de su pareja, junto a ésta.
¿Sufría un cuadro de demencia senil la tía política de Luis Lorenzo o fueron los acusados los que forzaron a los médicos a crear un historial mental de la anciana para despojarle de su herencia? La neuróloga que primero diagnosticó a la tía política de Lorenzo declara que Arancha Palomino le insistió en diagnosticarla, pero que, efectivamente, la anciana ya mostraba un principio de demencia que se agravó meses antes de su muerte.

En su declaración del pasado 14 de julio de 2022 ante la juez del juzgado 1 de la localidad madrileña de Arganda del Rey, a la que ha tenido acceso El Cierre Digital, la neuróloga que primero diagnosticó de demencia a la tía política del actor Luis Lorenzo confirma que la anciana sí presentaba un principio de demencia.

La primera vez que la doctora, con 15 años de experiencia en el campo de la neurología, exploró a la anciana fue el mes de agosto de 2020 durante una de las temporadas que la mujer pasaba en el domicilio de su sobrina, Arancha Palomino, en Madrid. Ante la juez, ha explicado que el motivo de la visita fue que Arancha, la pareja del actor Luis Lorenzo, había detectado fallos de memoria en su tía Isabel. La doctora pidió pruebas y estableció un seguimiento ya que detectó pequeñas lesiones cerebrales. La doctora afirma que fue Arancha Palomino la que le pidió que medicara a la anciana y ella lo hizo porque sospechaba que existía un deterioro cognitivo incipiente, a la espera del resto de pruebas. La doctora vio dos veces a la anciana en ese mes.

La tía Isabel regresaría poco después a Asturias y allí, meses después, su médico de cabecera le retiró la medicación negando cualquier afectación mental. Siguiendo su relato ante la juez, la doctora ha declarado que, en marzo de 2021, volvió a ver a Isabel, ya que su sobrina decía que había empeorado, tenía confusiones con el dinero y se levantaba sola por las noches. La doctora ha asegurado a la juez que efectivamente evaluó a la anciana y confirmó que su salud mental había empeorado.

En su declaración la doctora fue tajante: “Yo no diagnostiqué a Isabel de cuerpos de Lewi, pero sí se le hizo un tac cerebral y le diagnostiqué a Isabel probable demencia tipo Alzheimer”. Nunca más volvió a ver a la anciana, aunque Arancha sí la llevó en más ocasiones a diferentes consultas y hospitales entre los meses de marzo y junio de 2021 a causa de caídas o del empeoramiento de su salud mental, y allí otros médicos coincidieron en el diagnóstico de demencia tipo Alzheimer.

Arancha Palomino. 

En este punto cabe recordar que la Guardia Civil no sólo acusa al actor Luis Lorenzo y a su pareja Arancha de presuntamente envenenar a la tía Isabel por un “móvil económico”. Los investigadores también les señalan por presuntamente “originar constantemente un historial de enfermedad mental (...) y desatenderla de sus necesidades físicas y médicas, haciendo que su salud se deteriorara hasta la muerte”.

"Arancha era insistente"

Precisamente, la juez preguntó a la doctora directamente por este asunto y la testigo declaró que “la actitud de Arancha en la consulta era de una acompañante preocupada por el deterioro de su familiar, manifestaba su deseo de que se le diagnosticara y se pusiera un tratamiento a la paciente…Era insistente, pero eso no es del todo inhabitual (...) que por parte del acompañante se forzó un poco el diagnóstico (...), que desde la segunda visita vio que el paciente había empeorado”.

De hecho, la doctora cuenta que le pareció que Arancha y su tía se llevaban bien y que tenían una relación normal. También aclaró que en marzo de 2021 la anciana parecía independiente para las actividades básicas de la vida pero que se apreciaban temblores en una de las manos.

A preguntas de la acusación, la doctora sí asegura que nadie le advirtió que entre las primeras visitas de 2020 y la de marzo de 2021, la anciana había acudido a su médico de cabecera en Asturias y este le había retirado la medicación porque no apreciaba ninguna afectación mental en la víctima.

Hasta aquí, las visitas de la anciana fallecida a esta primera doctora relatadas en primera persona por la facultativa, pero la jueza y las partes aún querían aclarar varios puntos relevantes para la investigación. Especialmente, Luis Tuero, el letrado que representa a la parte asturiana de la familia de la anciana y que acusa a la sobrina de provocar el empeoramiento de la salud de la anciana para despojarla de sus bienes y finalmente asesinarla por envenenamiento.

Los acusados de envenenar a la tía Isabel en un montaje.

Sobre la medicación total que tomaba la anciana, la doctora aclaró que ella respondía de la medicación que le recetó a la anciana, pero que en conjunto le parecía que la anciana tomaba una mediación excesiva. Que no sabía si la mediación que tomaba la anciana podía influir en los altos niveles de cadmio y manganeso que se detectaron en su cuerpo y por los que la forense estima que la anciana fue envenenada, frente al criterio de los expertos en toxicología que no lo aseveran.

Respecto al empeoramiento agudo que sufrió la salud mental de la anciana desde que en marzo de 2021 se trasladó desde Asturias a la casa de Arancha en Madrid, hasta su fallecimiento en junio de 2021, la doctora explica que no le encajaba que tres meses después la anciana ya estuviera postrada en la cama sin apenas levantarse, “las demencias por lo general son de larga evolución, son agudas si hay otras circunstancias, cambios de ubicación, traumatismos”. Lo cierto es que en el sumario del caso consta que la anciana sufrió alguna caída, por la que su sobrina tuvo que llevarla a un hospital donde la ingresaron y de donde pidió el alta rápidamente para volver a casa de su sobrina, supuestamente con la firma de ésta última.

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