21 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

La menor, de 3 años, anduvo cuatro kilómetros por las vías y resultó arrollada por el primer convoy de la mañana, según la versión oficial

Los padres de Lucía Vivar piden reabrir el caso: No están de acuerdo con que la niña muriera atropellada por un tren

Antonio y Almudena, padres de Lucía.
Antonio y Almudena, padres de Lucía.
La familia de Lucía Vivar, la niña de tres años hallada muerta el 27 julio de 2017 junto a las vías del tren en la localidad de Pizarra (Málaga) horas después de desaparecer, ultima una investigación extrajudicial que apunta a que pudo haber sido asesinada y piden que el caso se reabra para aclarar lo ocurrido.

La reapertura se va a solicitar de acuerdo a nuevos testimonios que no fueron recabados durante la anterior instrucción, como los de los padres, la abuela, unos testigos que cenaban aquella noche en una casa que da a las vías del tren e incluso dos guardias civiles que creen que no se mantuvo todo el celo necesario durante la instrucción ni se recogieron datos precisos, según explica el abogado de la familia Marcos García Montes a elcierredigital.com.

Lucía y sus padres en una imagen de La Sexta.

Desde el punto de vista técnico hay dos nuevos informes también de un criminólogo que sostiene que la causa de la muerte de la pequeña fue el homicidio, apoyado en los informes forenses que describen heridas en la cabeza de la pequeña Lucía anteriores a la muerte, además la niña falleció antes de completar la digestión, lo que contradice el informe oficial que aseguraba que la pequeña falleció siete horas aproximadamente después de desaparecer.

Historia de una desaparición

Lucía Vivar desapareció el día 26 de julio de 2017 mientras jugaba con sus primos en una terraza de un restaurante donde cenaban sus padres y el cuerpo fue hallado siete horas más tarde junto a una línea ferroviaria de Cercanías.

La investigación de la Guardia Civil siempre mantuvo que la niña, de tres años y con unas chanclas en los pies, anduvo algo más de cuatro kilómetros entre los raíles, para acabar dormida sobre los balastos, capa de grava y arena de la plataforma donde van los raíles, y fue golpeada por el primer tren de la línea Cercanías C2 entre las seis y las siete de la mañana, acabando al instante con su vida.

Sin embargo, el padre de la menor, Antonio Vivar, siempre ha asegurado que en la investigación que está realizando la familia hay informes periciales y nuevas pruebas testificales que apuntan a que el suceso pudo ser un homicidio.

"Siguen sin explicarnos cómo murió nuestra hija, por lo que seguiremos luchando hasta que tengamos una respuesta, no queremos dinero, queremos la verdad", insiste públicamente el padre de la pequeña al tiempo que ha lamentado la "nefasta investigación".

Padres, familiares y vecinos nunca han creído que la pequeña pudiese recorrer sola cuatro kilómetros por las vías del tren, hipótesis principal que se ha mantenido los investigadores desde el principio, ya que creen que la niña murió accidentalmente por un golpe en la cabeza. Los familiares siempre han mantenido que en el informe policial no se explica cómo la menor pudo hacer ese "arduo recorrido" sin ni una sola lesión en sus rodillas y mínimas y casi inexistentes en manos, brazos y piernas.

Debido a ello, la representación legal de la familia, encabezada por el letrado Marcos García Montes, está realizando una investigación extrajudicial porque entiende que hay diligencias que no se han hecho y que podrían ayudar a la investigación. En febrero de 2019 la Audiencia Provincial de Málaga acordó el archivo definitivo de las diligencias abiertas por la muerte de la pequeña.

   Manifestación para pedir que se investigue la muerte de Lucía.

Según las pesquisas, la niña estaba con sus padres y otros familiares cenando en el bar de la estación del tren de Pizarra (Málaga) y, al disponerse sus progenitores a marcharse de allí, sobre las 23:30 horas, no vieron a Lucía, que había estado en brazos de su padre sobre las 22:50 horas.

Inmediatamente se dio cuenta de la desaparición a la Guardia Civil y numerosas personas comenzaron a buscarla por las inmediaciones, especialmente por las vías del tren, en donde algunos se adentraron, si bien dicha búsqueda no dio resultado alguno.

Más tarde, a las 6:43 horas del día siguiente, el maquinista que conducía el tren de cercanías que realiza el trayecto Málaga-Álora encontró su cadáver. El hallazgo se produjo después de detener el tren al realizar el trayecto de vuelta, al haber visto en el de ida, en un tramo curvo, dentro de las vías del tren, en la parte izquierda de las mismas, un bulto oscuro que le hizo pensar inicialmente que pudiera tratarse de un animal muerto.

La acusación particular ejercida por los padres aportó en septiembre de 2017 varios informes que apuntaban a la existencia de una etiología homicida en la muerte, aunque los forenses del Instituto de Medicina Legal de Málaga rechazaron las conclusiones de dichos informes.

Además, pruebas encontradas después determinan, según los padres, lo que pudo pasar. Por ejemplo, el hallazgo de una botella de cloroformo, los golpes que le causaron la muerte o la hora de la defunción, una hora antes según la autopsia de que pasara el primer tren. Pero aunque los familiares pidieron la reapertura del caso, éste, de nuevo, se archivó.

Los padres ya llevan recogidas más de 127.000 firmas con ayuda de sus vecinos de Guadalhorce que piden reabrir el caso y están gastando su último cartucho: Han encargado una investigación paralela para revisar el caso y determinar qué fue lo que pasó aquella noche de hace tres años.

La investigación familiar

Según el relato de los hechos que han logrado reunir, a las 23.30 horas del 26 de julio, la niña comía un helado junto a sus primos. Su tío Paco la vio con el chupete puesto cuando todos se levantaron para despedirse mientras la abuela Ana, cuyo cumpleaños celebraban, iba a la barra a pagar la cena. Al volver, Lucía ya no estaba entre ellos.

Una de las tres cámaras de seguridad de la estación de Pizarra captó a la menor a las 23:34 horas del 26 de julio. La niña permanece 12 segundos en el plano del vídeo. Va corriendo sola hacia la oscuridad, pero al final se frena y comienza a andar justo antes de desaparecer tras la caseta que da paso a las vías, en dirección a Álora.

Los padres de Lucía.

En agosto de 2018 los padres denunciaron a Renfe por no haber interrumpido el tráfico de trenes mientras los servicios de búsqueda rastreaban las vías del tren. Tanto Almudena Hidalgo como Antonio Vivar, padres de la niña, están convencidos de que tras la muerte de la pequeña se esconde un homicidio, pero en febrero de 2019 la Audiencia Provincial de Málaga sobreseyó las dos denuncias, la primera contra Renfe y lasegunda por homicidio sin autor conocido.

Respecto a esta segunda es donde los padres no arrojan la toalla con la ayuda del abogado Marcos García Montes y contrataron al prestigioso forense Luis Frontela que realizó un informe forense donde concluye que las heridas anteriores a la muerte de la niña pueden ser producto de un homicidio. Por otra parte, una criminóloga malagueña y otro con despacho en Madrid han confeccionado un informe que, apoyado en los hallazgos de Frontela, concluye que la muerte de Lucía fue un homicidio, según explica el abogado García Montes a elcierredigital.com, que asegura que en la revisión del caso se han detectado "pruebas testificales que no se han hecho". El letrado recuerda que en la autopsia se hallaron restos de comida que indicarían que no hizo la digestión, algo a su juicio incompatible con la teoría oficial, que apunta a que la muerte se produjo siete horas después de la desaparición.

Además, avanza que Frontela ha señalado en su informe que existirían "lesiones antemortem", además de otros claroscuros del caso, que "se enfocó desde el primer día como un accidente", cuando a su juicio pudo haber otras circunstancias. El abogado insiste en que están apareciendo "nuevos testimonios" que están aportando claves interesantes para valorar el caso, como el dos guardias civiles que aseguran que la instrucción no se hizo en profundidad como debería haber sido.

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