09 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA

Los diez "capítulos" en la Comunidad están bajo el control de Yako, Freddy, Daddy, Canas, Charly, King Fido, Junior, Boricua, Wichy y Stefanía

Los líderes de los Latin Kings en Madrid: Desvelamos sus nombres y la "Sagrada Literatura" de la organización

Exclusiva El símbolo de los Latin Kings.
El símbolo de los Latin Kings.
Se acabaron los días de gloria de la banda de los Latin Kings, la Justicia acaba de asestarle un nuevo varapalo a la banda latina más antigua de las afincadas en la Comunidad de Madrid, condenando a 14 pandilleros por asociación ilegal como miembros de la cúpula de la banda y a dos más por asociación ilícita como miembros activos de la pandilla. Otro ha sido condenado por tenencia ilícita de armas al hallarse durante el registro de su domicilio un revolver ilegal cargado y listo para usar.

La Audiencia Provincial de Madrid sentenciaba así la desarticulación por segunda vez de la cúpula de los Latin Kings, cuya facción en España se fundó en el municipio madrileño de Galapagar hace más de 20 años y extendió sus tentáculos por todo el país.

Tras la primera gran redada de la Guardia Civil que desactivó la banda en el año 2006, los agentes volvieron a desmontar en 2013 la estructura que habían recompuesto los pandilleros descubriendo su organización secreta y requisando abundante material de la banda.  Ahora, ocho años después de esa última operación, los Latin Kings han sido condenados a penas que no llegan al año de cárcel por asociación ilícita. Por el camino se han quedado las acusaciones de coacciones, amenazas, lesiones o extorsión.

El manual secreto de la banda

Lo que sí ha dejado al descubierto la sentencia es la organización secreta de la banda basada en lo que ellos llaman “sagrada literatura”, un compendio de normas de conducta, sanciones y prohibiciones, muchas según el tribunal “de carácter xenófobo y racista contra todo lo que no sea latinoamericano”. Las normas, puntualiza la sentencia, considera enemigas a todas las personas, incluso las de su etnia o nacionalidad, que no pertenecen a la “Nación” (así se refieren los miembros a su banda) obligando a sus miembros al ejercicio de la violencia, gratuita e indiscriminada, en especial para la protección de los miembros de la pandilla o contra ellos mismos para evitar que abandonen el grupo.

Machismo en la cúpula

Los puestos de la cúpula de los Latin Kings continuaban reservados a los hombres en exclusiva. El papel de las mujeres es totalmente secundario y plegado a los deseos de los pandilleros, organizándose las mujeres en un “Capítulo” (grupos dentro del organigrama) exclusivamente femenino llamado “Las mamis de Humanes” por estar radicado en esa población madrileña.

Pandilleros en Madrid.

Según la sentencia, la organización de los Latin Kings se estructuraba en una cúpula de cinco individuos llamados “coronas supremas”. En el momento de la desarticulación del Reino Inca (como llaman a la filial de los Latin Kings en Madrid), el Inca Supremo y máximo jefe de la banda en Madrid era un ecuatoriano llamado Freddy Germán alias “Yako” del que no constaban antecedentes y en cuyo domicilio se halló un revólver ilegal de la marca “Gac” calibre 32 con cinco cartuchos en el tambor listos para ser utilizados y rastros de pólvora de haber sido disparado con anterioridad.

El Inca Supremo dirigía la cúpula de los Latin Kings con otros cuatro “supremas”. Estos son el “Cacique o segundo suprema” la mano derecha del jefe, el jefe de guerra o 3ª suprema, el 4ª suprema o tesorero, y el 5º suprema o “secretario del reino”.  Todos detenidos y ahora juzgados y condenados.

Los cinco supremas (como las cinco puntas de la corona que representa el emblema de la banda) transmitían sus órdenes al resto de la pandilla a través de los “príncipes de la corona”. Los seguimientos de los guardias civiles y los pinchazos telefónicos acreditaron como estos controlaban al resto de la banda que se distribuía de forma territorial por toda la Comunidad de Madrid en grupos o “capítulos” por municipios o distritos. Cada “capítulo” reproducía a su vez el mismo organigrama de la cúpula principal, con un jefe o “inca de capítulo” y los ya nombrados cacique, jefe de guerra, tesorero y secretario.

Latin Kings en el barrio de Salamanca

Los Latin Kings en Madrid se dirigían desde el corazón del barrio de Salamanca, uno de los más pudientes de Madrid, donde tenía su domicilio en un piso bajo y modesto, Freddy. Él daba las órdenes que se transmitían al resto de grupos organizados en la Comunidad de Madrid.

Los guardias civiles del servicio de información fueron “capítulo” por “capítulo” descubriendo a sus miembros, deteniendo al jefe de cada distrito o municipio y desarticulando el grupo. Los investigadores comenzaron por el barrio madrileño de La Elipa deteniendo al jefe de los Latin Kings de la zona, Diego Armando alias “Daddy”, y arrestando también a algunos de sus miembros en cuyos domicilios requisaron los “bolo machetes” de unos 50cm que suelen usar las bandas latinas en sus salvajes enfrentamientos. Los guardias también hallaron pistolas simuladas y cajas vacías de pistolas Smith and Wesson, además de los cuadernos con anotaciones de la banda encabezados por uno de sus lemas A.M.R (Amor de Rey).

Dos miembros de los Latin King.

Este “capítulo” destacaba precisamente por su fe ciega en la organización, en todo el sentido de la palabra. Durante los registros los guardias hallaron la “Literatura” original de la banda y una ristra de oraciones y rezos para diferentes momentos de la actividad pandillera como “Rezo de Iniciación”, “Rezo de Reyes”, “Rezo de familia”, “Rezo de Guerreros mortales” o “Rezo de los hermanos difuntos”.  Toda la documentación por supuesto estaba escrita en papel amarillo con tinta negra, los colores que representan a la banda.

Otro “capítulo” desarticulado por los guardias fue el del distrito madrileño de Vallecas, en concreto en el barrio de Entrevías. Allí cayó el jefe del grupo, el ecuatoriano Carlos Antonio alias “Canas”.

Fuera de la ciudad de Madrid, no tardó en caer el “capítulo” de la ciudad de Getafe y su jefe Carlos “Charly” hasta el momento sin antecedentes, y que según los investigadores dirigía los Latin Kings de Getafe informando de sus actividades a la cúpula principal.

De vuelta a la ciudad de Madrid los guardias detuvieron al jefe del “capítulo” de Príncipe Pío, el ecuatoriano Edwing Jorge alias “King Fido” con antecedentes penales y una orden de expulsión pendiente desde 2010. En su ordenador guardaba fotografías vestido con los símbolos de la banda, “tirando de corona” (saludo de la banda) luciendo machete y con cinco collares amarillos y negros prueba de su alto estatus dentro de la organización.

En la localidad madrileña de Alcobendas, su jefe Guillermo Fabián alias “Junior” con antecedentes, corrió la misma suerte. En su habitación, coronada por una enorme bandera amarilla y negra con el escudo de los Latin Kings de España, se halló documentación de la banda y cuadernos con anotaciones del comportamiento de los miembros de base de su grupo.

En la otra punta de la región, en el municipio de Humanes fue detenido Felipe Gerardo alias “Boricua”, el jefe del capítulo y según la sentencia uno de los más violentos de la banda e instigador de venganzas contra la banda rival “Ñetas” por el asesinato anterior de un Latin King. “Boricua” era el embajador de los Latin Kings de Madrid con el resto de comunidades del Estado y el que sustituía al máximo jefe de Madrid cuando éste se ausentaba del cargo. En su domicilio guardaba fotografías vestido con los colores de la banda, además de una pistola detonadora del calibre 9mm marca “Bruni” y la correspondiente munición.

En los domicilios de otros detenidos del “capítulo” de Humanes los guardias hallaron escondidos bajo las camas cuchillos de más de 20 cm. de largo, y fotografías que atestiguaban su pertenencia a la organización. En su día a día, como el resto de detenidos, intentaban ser discretos esforzándose en no mostrar en su vestimenta símbolos que pudieran relacionarles con los Latin Kings.

La filial femenina, en Humanes

Allí también los guardias detuvieron a la máxima dirigente del “capítulo” femenino de la organización. Jhoselyn Stefanía comandaba el grupo llamado “Las Mamis de Humanes” que después pasó a denominarse “Las Nenas SEM” (Sentimiento, Elegancia y Maldad). Ellas, según la sentencia, se ocupaban de recaudar dinero para financiar las actividades delictivas de la banda, ocupándose de esconder y portar las armas y machetes para los hombres y participando en los rituales de castigos y enfrentamientos con la banda enemiga de los “Trinitarios”.

En Móstoles, los investigadores detuvieron al jefe del capítulo y tres miembros más, entre ellos un menor de edad. El jefe, Carlos Alfredo alias “Whichi” lo era desde hacía un año y se reunía con su “capítulo” en la calle Leganés de Humanes, donde se impartían enseñanzas y castigos a los nuevos miembros de la banda.

Apoyándose en las sentencias ya consolidadas en Madrid que declaran ilegales a los Latin Kings y ordenaban la disolución de la banda, los 14 pandilleros mayores de edad fueron condenados a ocho meses de cárcel por pertenencia a asociación ilícita, en función de dirigentes. Otros dos más recibieron una condena más leve por ser sólo simples soldados de la organización. Una leve condena que sin embargo se ha dilatado ocho años en el tiempo, según el abogado de uno de los condenados, Alberto Martín del despacho ASYMECO, “una condena por hechos no precisamente graves y que llega mal y tarde. Es ilógico llegar a este punto ahora que algunos de los condenados tienen familia y se han reinsertado en la sociedad”.  

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