15 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El asesino fue conflictivo durante sus años de estudiante y para los investigadores podría sufrir una enfermedad mental que no se trataba ni medicaba

Prisión para el descuartizador colombiano de una joven de 18 años hija de un guardia civil en Valdemoro

El supuesto descuartizador, a la izquierda de la imagen.
El supuesto descuartizador, a la izquierda de la imagen.
La localidad madrileña de Valdemoro vive sumergida estos días en el horror. Sus habitantes están impactados tras conocer el macabro asesinato perpetrado por el tatuador colombiano de 26 años, de nombre Leandro. Un okupa que realizaba tatuajes en la casa chalé que invadió en 2014 y donde, supuestamente, acabó con la vida de esta joven de 18 años, hija de un guardia civil, vecino de esta localidad del sur de la capital. La Policía busca a otra persona que podría estar implicada en el crimen.

El caso está bajo secreto de sumario, pero poco a poco van conociéndose más detalles de este aterrador asesinato conocido gracias a la confesión de la exnovia del supuesto descuartizador, quien a estas horas está ya en la prisión de Valdemoro (Madrid). Según la joven, el hombre habría descuartizado a una chica de 18 años y estaba deshaciéndose de sus restos cuando ella acudió a visitarle. La mujer mostró a los agentes una desgarradora foto que dejó a todos descompuestos y que  anticipaba lo que después se encontrarían los investigadores en la casa que el supuesto asesino ocupaba desde 2014.

La casa de los horrores de Valdemoro donde supuestamente murió descuartizada la joven de 18 años.

El chalé era un adosado en la Calle Francia de Valdemoro que un banco había embargado a su propietaria al no haber podido pagar la hipoteca. En este domicilio, ya instalado, el supuesto asesino realizaba tatuajes y, según algunos testigos, posiblemente algún trapicheo de drogas, ya que muchos contemplaban un continuo entrar y salir de gente en su casa. Tras haber sido delatado por su exnovia, los agentes corrieron hacia el lugar y sorprendieron al supuesto asesino empujando un carrito hacia un contenedor. En él trasladaba parte de los restos de la joven descuartizada, entre los que se encontraron el cráneo ensangrentado de la víctima.  Cubierto de sangre, el supuesto asesino no opuso resistencia a la dentención. 

En el interior  de la vivienda el espectáculo era terrorífico,  sangre y restos humanos por todas las estancias. Peor fue en la cocina, donde se hallaron más restos humanos cocinados... En las habitaciones, el supuesto asesino tenía carteles de Hannibal Lecter, catanas, cuchillos y objetos característicos de ritos satánicos y brujería. El detenido se autoproclamaba en Facebook como 'carnicero' y seguidor de Pennywise, el terrorífico payaso de los libros y la película ‘It’.

El contenedor en el que el supuesto asesino pretendía arrojar los restos de la víctima.  

La exnovia, quien también ha sido detenida y envida a prisión como supuesta encubridora,  declaró que los hechos sucedieron el martes pasado, cuando ella había acudido al chalé donde el presunto asesino le pidió que le ayudara a deshacerse de las partes del cadáver de su víctima en contenedores de basura. La joven admitió que en un principio lo ayudó porque estaba en shock y bloqueada por el pánico, temía que pudiera hacer lo mismo con ella, aseguró.  

La víctima, una joven de apenas 18 años, vivía en Valdemoro con sus padres, ambos guardias civiles. La chica salió el martes 8 de octubre y su desaparición fue denunciada el jueves 10. Una semana antes de haber sido descubierto el asesinato. Se investiga ahora qué relación podría tener con su supuesto asesino pero podrían haber mantenido alguna relación, ya que se les había visto juntos en varias ocasiones. Algunos testigos habrían visto a la joven asesinada sentada en su puerta en alguna ocasión y otros incluso, creen que la joven acudió en principio a hacerse algún tatuaje y entabló amistad con el descuartizador.

Los investigadores encontraron un escenario dantesco en la casa del supuesto descuartizador. 

Leandro, conocido como Lea, quien llegó de niño a España desde Colombia, podría padecer algún tipo de enfermedad mental, esquizofrenia se apunta, pero que no estaría siendo tratada. Según algunos vecinos y compañeros, ya durante su época en el instituto de Valdemoro demostraba una personalidad conflictiva y exhibía su afinidad con la ideología nazi. También podría tener antecedentes por violencia de género. Sin embargo, aunque nunca saludaba por la calle, intentaba pasar desapercibido. También en el gimnasio al que acudía a esculpir sus músculos varios días por semana.  Sí se ha comprobado que reunían a algunos jóvenes de vez en cuando en su casa para realizar ritos de brujería y similares. Los investigadores sospechan de la participación en el crimen de otra persona, a la que se busca ahora.

Una vez reunidos todos los restos posibles, la autopsia determinará la hora y causa exacta de la muerte de la joven de 18 años.

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