25 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Antonio y Emilio Izquierdo acabaron con la vida de nueve personas e hirieron a otras seis el 26 de agosto de 1990 en esta localidad de Badajoz

Puerto Hurraco sangriento: Se cumplen 30 años del último crimen de la España profunda

Los hermanos Izquierdo.
Los hermanos Izquierdo.
El 26 de agosto de 1990, mientras el país se preparaba para el fin del veraneo, un crimen escandalizó a todo el país. Nueve muertos y seis heridos fueron el saldo de una matanza que rezumaba olor a la España más negra.

El 26 de agosto se cumplen 30 años de uno de los episodios más negros de la historia criminal de nuestro país. Corría el año 1990. España atravesaba por aquel entonces por un periodo de crecimiento económico sostenido. Los peores momentos del franquismo parecían estar quedándose en el olvido y Europa esperaba con los brazos abiertos la inclusión comercial de uno de sus países más poblados. Todo marchaba. Sin embargo, la Matanza de Puerto Hurraco traería las reminiscencias de nuestra etapa más oscura. Los acontecimientos tendrían lugar en una pedanía de la localidad de Benquerencia de la Serena (Badajoz), de nombre Puerto Hurraco. Allí, dos familias de gran relevancia en la zona llevaban años pugnando por la supremacía. Por un lado, los Izquierdo. Por otro, los Cabanillas.

En el contexto del pueblo, era bien conocida la guerra entre ambos clanes. Los Izquierdo, o “Los patas pelás” y los Cabanillas o “Los Amadeos” llevaban peleando desde 1967. En este momento, Amadeo Cabanillas entró con su arado en el territorio de Manuel Izquierdo. Craso error. La situación no mejoró cuando Amadeo, tras tener un romance con Luciana Izquierdo, decidió finalmente rechazarla. No hubo perdón. El hermano mayor de Luciana, Jerónimo, asesinó a Amadeo. Por tal crimen, cumplió una condena de 14 años. La sangre corría por primera vez y no sería ni mucho menos la última.

En 1984 la casa de los Izquierdo ardió con su madre dentro, que falleció en la vivienda. Nunca se pudo demostrar la implicación de los Cabanillas y los Izquierdo juraron venganza contra todo el pueblo de Puerto Hurraco porque creían que los estaban encubriendo, como una Fuenteovejuna moderna. Tras la muerte entre llamas de la matriarca de los Izquierdo, les tocaba devolver la estocada. Fue ese fatídico agosto de 1990. Las féminas de la familia, Luciana y Ángela, prepararon las armas de sus hermanos que se despidieron diciendo: “Vamos a cazar tórtolas”.

A las 22:30 de la noche, Emilio y Antonio Izquierdo llegaron desde Monterubio de la Serena (Badajoz) a Puerto Hurraco, a 10 kilómetros. La familia Cabanillas celebraba una fiesta. En la calle jugaban las niñas Encarnita y Antonia, de 12 y 14 años. Fueron las primeras víctimas mortales. Todo el pueblo se llenó de tensión y olor a muerte.  Unos vecinos llamaron a la Guardia Civil, que se trasladó en seguida hasta la localidad. Dos fueron abatidos por los hermanos Izquierdo, quienes posteriormente se dieron a la fuga.

Las famosas hermanas Izquierdo, Luciana y Ángela.

Durante nueve horas, los agentes de la Benemérita hicieron una batida por el monte para encontrar a los asesinos. Los hallaron a primera hora de la mañana descansando debajo de un árbol después de haber acabado con la vida de nueve personas. No mostraron arrepentimiento. Llegaron a afirmar que estaban esperando a bajar al pueblo el día del cementerio para matar más gente. Tras el crimen, las hermanas Izquierdo, permanentemente vestidas de negro y hablando entre dientes, como salidas de una pintura de Gutiérrez Solana, huyeron a Madrid para evitar el linchamiento popular.

El juicio se celebró en enero de 1994 y aunque la defensa intentó demostrar que los hermanos Izquierdo actuaron bajo enajenamiento, ellos no mostraron arrepentimiento. “Ya puedo descansar porque madre está vengada”, llegó a declarar Emilio. Los hermanos fueron condenado a 350 años de prisión cada uno. Por su parte, las famosas hermanas Izquierdo fueron condenadas como inductoras y recluidas en el Psiquiátrico de Mérida. Fueron separadas por la ascendencia negativa que tenía Luciana sobre Ángela. La primera falleció en 2005. Diez meses después lo hizo Ángela.

En cuanto a los hermanos, Emilio falleció el 13 de diciembre de 2006 a los 72 años. En 2010, Antonio apareció muerto en su celda de la cárcel de Badajoz. Se había ahorcado. Un día después tendría que haber salido a la calle por la aplicación de la Doctrina Parot. Ninguno de los hermanos Izquierdo tuvo hijos con lo que su estirpe se ha perdido, aunque no el recuerdo del terrible crimen que cometieron.

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