02 de junio de 2020
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FIN DE SEMANA

Bernardo Montoya confesó su asesinato, pero después inculpó del mismo a su exnovia Josefa que incluso tuvo que ir a declarar

Se cumple un año del crimen de Laura Luelmo, un secuestro y asesinato que estremeció a toda España

Laura Luelmo, la joven profesora asesinada.
Laura Luelmo, la joven profesora asesinada.
El 12 de diciembre de 2018 saltaban las alarmas. Una joven profesora zamorana, Laura Luelmo, de 26 años, desaparecía de su casa en Huelva y tanto su novio como sus padres daban la voz de alarma, porque era un comportamiento inusual en ella. Días después se encontraba su cadáver y se detenía a un vecino, Bernardo Montoya, con antecedentes penales y que vivía en la misma calle de la joven asesinada.

Hace un año España se estremecía y se temía lo peor. Laura Luelmo, una profesora zamorana desaparecía el 12 de diciembre de 2018 de su domicilio, en la localidad onubense de El Campillo, donde se había trasladado hacía poco para cubrir una vacante de profesora en el cercano instituto de Nerva. Cinco días más tarde, el 17 de diciembre, se encontraba su cuerpo sin vida tras varias jornadas de rastreo.

El 19 de diciembre los investigadores de la Guardia Civil detenían a Bernardo Montoya, de 50 años de edad y con antecedentes penales por asesinato, como principal sospechoso de la desaparición y asesinato de la profesora Laura Luelmo. Los guardias civiles atraparon cuando intentaba huir corriendo campo a través. El detenido tenía una orden de alejamiento de Cortegana, donde residía, y por eso vivía en casa de su hermano gemelo, Luciano, en El Campillo desde que salió de prisión en el mes de octubre de 2018.

Inicialmente, la Guardia Civil buscó a Luciano, el hermano gemelo de Bernardo, hasta que comprobaron que estaba en prisión durante la fecha de la desaparición. Pronto comprobaron que Bernardo había salido de permiso en octubre y como tenía prohibido acercarse al domicilio familiar de la calle Encina, en la localidad onubense de Cortegana. Desde el principio la Guardia Civil barajó la hipótesis de un crimen zonal, conocedor de los lugares y con un domicilio cercano al de su víctima.

Laura Luelmo, de 26 años,  fue encontrada boca abajo y en una zona de jaras altas y pozos mineros, apenas a cinco kiómetros de su casa en el pueblo de El Campillo, en un paraje conocido como La Mimbrera.  El cuerpo presentaba heridas de autodefensa, así como un golpe en la cabeza y señales de asfixia en el cuello. Los pantalones se encontraron a 200 metros del lugar donde fue hallado el cuerpo.

Bernardo Montoya, asesino confeso de Laura Luelmo.

Laura se instaló en el número 13 de la calle Córdoba de El Campillo, pero no sabía que en la casa de enfrente, vivía Bernardo Montoya. Éste se había instalado allí en octubre. Al principio los investigadores sospecharon de Luciano Montoya, su hermano gemelo también con antecedentes penales por asesinar a una mujer e intentar violar a otra en los años 2001 y 2008, respectivamente. Pero se le descartó enseguida, ya que el día de autos estaba en la cárcel de Ocaña, en Toledo, cumpliendo condena.

Eso derivó hacia su hermano mellizo, Bernardo, que también fue condenado a 15 años por asesinar a puñaladas a una mujer en el pueblo de Cortegana en 1995. Precisamente, Luciano se enteró en el centro penitenciario toledano de que su nombre estaba siendo vinculado con la desaparición y asesinato de Laura Luelmo, del que finalmente se inculpó a su hermano Bernardo.

Montoya confesó el crimen

Montoya confesó tras ser detenido, pero luego se desdijo y acusó a su exnovia Josefina García, que incluso fue llamada a declarar. Bernardo Montoya Navarro estuvo en la cárcel por asesinato. Así consta en los ficheros penitenciarios. Bernardo llegó con su hermano gemelo Luciano y sus padres desde Barcelona a mediados de los años 90 a la localidad onubense de Cortegana, donde había una comunidad gitana de unas 250 personas, como ellos. Fue en 1995 cuando entró a robar en casa de una anciana de este pueblo, de 79 años, pero la mujer sobrevivió y lo denunció.  Cuando volvió a su casa tras estar en comisaría, regresó a casa de la anciana y la apuñaló para evitar que declarase, causándole la muerte. Además de la condena, también se le dictó orden de alejamiento de la zona, por lo que vivía en la casa familiar de su hermano Luciano.

La instrucción continúa a cargo de la titular del Juzgado número 1 de Valverde del Camino, Elvira Mora Pulido, y todavía no está claro que el juicio oral pueda celebrarse en 2020. La familia de Laura ya anunció que pedirá la prisión permanente revisable para su asesino confeso, algo que está también valorando la Fiscalía, al considerar que este caso reúne los requisitos para pedir esta pena máxima.

 

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