30 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Su hermana Estrella afirma que "a alguien no le ha interesado seguir adelante con la investigación y no ha hecho su trabajo"

Este miércoles prescribe el crimen de Susana Acebes sin hallar culpable: Un asesino anda suelto en Zamora

Susana Acebes, asesinada hace 20 años.
Susana Acebes, asesinada hace 20 años.
A partir de este miércoles 16 de septiembre un asesino quedará suelto, porque ese día prescribe el crimen de Susana Acebes y un Juzgado de Zamora ha decidido denegar la práctica de algunas diligencias solicitadas por la familia de la fallecida así como que se extendiese unos meses el plazo legal al estimar que la investigación judicial podría haber estado ralentizada por la entrada en vigor del estado de Alarma.

Este miércoles 16 de septiembre prescribe el crimen de Susana Acebes. El pasado viernes 11 de septiembre la familia recibió como un jarro de agua fría la negativa del juzgado número 5 de Zamora de acceder a practicar varias pruebas solicitadas por la familia, entre ellas la comparativa de los restos de semen hallado en la escena del crimen con la base de datos policial, por si durante este tiempo el hombre hubiera sido fichado por la Policía o constase en esa bases.

Además la familia aportó dos mensajes en Twitter, uno en marzo y otro en abril y en un foro donde se hacía mención al asesinato de Susana, que fue encontrada por su hermana Estrella, estrangulada en su piso de la calle de la Salud, en el barrio de San José Obrero, el 16 de septiembre del año 2000, a los 26 años.

La familia de Susana Acebes había pedido que se ampliase el período de instrucción al entender que durante el confinamiento del COVID 19 se había paralizado cualquier posible diligencia. El cotejo del ADN era importante porque la base del Ministerio de Interior se amplía constantemente y esa persona podría haber entrado en la base durante estos 20 años, además si pudiese ser localizado quien estuvo con Susana la noche anterior a su asesinato podría aportar algún dato.

Sin embargo, se sospecha que el preservativo hallado en el cuerpo de la joven fue deliberadamente colocado por su asesino en un intento de confundir a la Policía. Se sabe que el asesino entró en su casa con llaves propias, porque no había nada forzado, encontró a Susana dormida en su cama, la golpeó en la cabeza y la estranguló con una camiseta hasta asesinarla.

Ahora, 20 años después, el suceso quedará definitivamente sin resolver y formará parte de esos expendientes policiales sin cerrar. Sin duda, una mancha negra en la Sección de Homicidios de la Policía Nacional de Zamora. "Y una falta de Justicia para nosotros que llevamos tanto tiempo luchando porque se  sepa lo qué ocurrió", explica a elcierredigital.com su hermana Estrella Acebes.

La madre y la hermana de Susana Acebes.

Aquel día Susana Acebes Carballés fue encontrada sin vida por su hermana Estrella en su piso de la calle de la Salud, en Zamora, con claros signos de violencia. Un suceso trágico sobre el que pesan demasiadas lagunas todavía. Estrella asegura que "hace siete años le llevé todo lo que teníamos a la Policía para que reabriesen el caso y me dijeron que me llamarían para escucharme. Después de todo este tiempo nadie me ha llamado y yo creo que desde que se jubiló el inspector que llevaba el caso a nadie le ha interesado hacer absolutamente nada".

Parece bastante claro que cuando ocurrió el suceso, hace 20 años, las cosas se hacían de otra manera y con otros medios. Como muestra una anécdota, el forense que inspeccionó la escena y levantó el cadáver se fumó un par de pitillos en el lugar, luego los apagó en un cenicero y después el laboratorio tuviese que analizar esos cigarrillos sin encontrar a su propietario.

Susana Acebes tenía 26 años, un hijo de cinco años, pero se había separado de su marido y había comenzado otra relación con otro vecino de la misma ciudad, Saturnino Bellido, pero la dejó en agosto de ese mismo año, harta de los celos y el supuesto control al que era sometida por su nueva pareja.

La asesinada, Susana Acebes.

Sin embargo, el primer sospechoso detenido fue el exmarido de Susana, Jesús Pérez Lorenzo, que permaneció en comisaría durante 40 horas  siendo interrogado por el crimen.

Una segunda anécdota, Jesús se negó a declarar y lo hizo pensando que ocultando la verdad evitaba perjudicar a otra mujer con la que había pasado la noche. Al final tuvo que confesar donde estaba a las cuatro de la madrugada de aquel día y se demostró que él no había sido, pero el retraso de los investigadores ya era importante, que por al actitud del exmarido pensaron que ya tenían al culpable. Un tiempo precioso en el que el verdadero asesino podría haber borrado huellas.

Susana en una foto de su matrimonio con Jesús.

La familia siempre ha criticado la investigación policial en este caso y creen que "se arrojó la toalla demasiado pronto", dice Estrella Acebes a elcierredigital.com. "El problema es que si los profesionales no empujan y el juzgado no apoya por mucho que hagamos las familias al final pasa el tiempo y es agotador ver cómo el culpable se libra", añade Estrella.

Hasta ahora en cada aniversario de la muerte de Susana su madre, Trinidad Carballés Fernández, ha solicitado la colaboración ciudadana, para que los vecinos digan, incluso desde el anonimato, si habían escuchado o visto algo ese día. Pero nunca hubo suerte.

Tras el retraso inicial, la investigación judicial luego puso los ojos en la expareja de Susana, Saturnino, trabajador de la Citroen de Zamora, con el que había iniciado y dejado una relación un mes antes. Pero el interrogatorio no surtió efecto ni había pruebas objetivas contra él, como restos de ADN, huellas digitales o testigos que le viesen entrar en el domicilio de la víctima. Así el caso quedó en vía muerta y ahora se cumplirá la prescripción.

Pistas falsas

Además, se introdujeron pistas falsas para despistar a la policía y alterar la escena del crimen, como un preservativo usado que no se correspondía con nadie del entorno de la víctima y llevó de cabeza a los investigadores durante mucho tiempo.

Sin embargo, "en las conversaciones telefónicas intervenidas al exnovio se daban detalles que no podía saber nadie como que había muerto estrangulada", explica su hermana Estrella, que añade que "acudí a la Policía y me dijeron que lo podía haber escuchado comentar a alguien de la investigación. Estuvo a punto de confesar, pero como es diabético le dan subidas de azúcar con la tensión y tuvieron que llevarle al hospital. Tenía controlada a mi hermana en todo momento, sabía cuando entraba y salía".

 El edificio donde vivía Susana en Zamora.

El caso se archivó provisionalmente en 2012 y definitivamente poco después, ante las reclamaciones y protestas insistentes de la familia de la víctima, que incluso en 2014 pidieron que el expediente se trasladase a Madrid, pero sin éxito. El año pasado, en noviembre de 2019, intentaron reabrirlo de nuevo, pero tampoco prosperó y hace solo unos meses la abogada de la familia pidió que se realizasen pruebas.

Este 16 de septiembre el caso quedará definitivamente archivado por prescripción del delito, al pasar 20 años del mismo y la familia de Susana se encuentra agotada de luchar contra el muro infranqueable del olvido. Pero atención, un asesino anda suelto.

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