12 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El facultativo fue detenido en agosto del año pasado después de que dos enfermeras descubrieran su télefono camuflado en el vestuario

El médico “voyeur” de Menorca tenía 2.300 grabaciones íntimas de 101 mujeres a las que grabó con su móvil

El móvil estaba camuflado en el baño en un lugar estratégico para grabar.
El móvil estaba camuflado en el baño en un lugar estratégico para grabar.
La Policía ha encontrado unas 2.300 grabaciones de 101 mujeres diferentes en el domicilio y el despacho del médico de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Mateu Orfila de Menorca detenido el año pasado. El facultativo, de 43 años, logró camuflar un móvil en el vestuario femenino del centro sanitario así como en diversos cuartos de baño. El delincuente estuvo tres años enteros grabando los actos íntimos de las mujeres.

El médico  fue descubierto y detenido el 27 de agosto del pasado año. Unas enfermeras del hospital Mateu Orfila de Mahón (Menorca) se percataron de un elemento extraño colocado sobre uno de los armarios de su vestuario femenino. Era una caja de cartón que contenía una bolsa oscura, en cuyo interior estaba colocado el móvil del facultativo. El aparato, siempre en marcha, grababa a las mujeres a través de un orificio perforado en la bolsa. Todo bastante rudimentario pero que tardó en descubrirse.

Dentro de la bolsa colocada en la caja estaba escondido el móvil que grababa a las mujeres en el vestuario.

Cuando los agentes registraron la casa y el despacho del sanitario, encontraron material registrado a lo largo de tres años, desde 2015 hasta 2018. Un total de 2.300 grabaciones similares en el disco duro que fue intervenido en su taquilla del centro hospitalario por los agentes del Cuerpo Nacional de Policía.

El médico, 43 años y origen peruano,  consiguió  dos llaves con las que accedía fácilmente a los vestuarios del personal femenino de forma discreta para preparar sus dispositivos de grabación.  Nada más ser descubierto, fue suspendido de empleo y sueldo por el IB-Salut desde su misma detención.

Además de en el vestuario del hospital para el que trabajaba, el hombre también grabó vídeos registrados en  su  domicilio. A partir de las imágenes comprobadas, el hombre colocaba los dos teléfonos móviles que utilizaba  para cometer estos delitos contra la intimidad y el honor de las mujeres en diversos espacios reservados del Hospital Mateu Orfila. Lugares como los aseos, duchas y espacios de descanso y de trabajo del personal. Por ello, en las imágenes aparecen tanto trabajadoras del centro hospitalario de diversos departamentos como empleadas en prácticas, acompañantes e incluso familiares de pacientes.

Otro baño en el que había colocado el acusado un móvil para grabar a las mujeres. 

El médico camuflaba los teléfonos envueltos en plásticos y cajas. Los situaba principalmente en papeleras o sobre objetos que colocaba sobre las taquillas. Lo hacía aprovechando los cambios de turno y su movilidad por el Hospital. El acusado, quien  continúa en libertad provisional hasta la celebración del juicio, tenía perfectamente organizado el contenido de las grabaciones con una clasificación rigurosa de lugares donde había hecho las grabaciones. También creaba subdirectorios con las iniciales de las compañeras que habían sido víctimas acumulando en algunos casos más de un centenar de archivos.

El médico declaró tras ser detenido que tenía un problema y que no sabía por qué lo hacía. El hombre se habría sometido después a tratamiento para superar esta  supuesta patología de larga evolución que podía estar relacionada con una anomalía psiquiátrica desde su etapa de adolescente.

Hasta octubre  pasado solo cinco enfermeras afectadas del Hospital  habían presentado denuncia contra él en el juzgado, además del IB-Salut. En los próximos días, la Policía espera que se sumen más afectadas a la denuncia contra el médico. En total, hay 101 mujeres que aparecen en las grabaciones, 83 de ellas son del centro hospitalario

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