23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Miguel Hurtado asegura haber sido abusado sexualmente por un monje benedictino de la abadía de Montserrat a los 16 años, ha recogido ya 32.600 firmas

Una víctima de pederastia habla para El Cierre Digital: "Exigimos una Comisión de la Verdad para saber lo sucedido"

Miguel Hurtado.
Miguel Hurtado.
Miguel Hurtado, que sufrió abusos sexuales por parte del monje de Montserrat Andreu Soler a los 16 años, ha conseguido recoger ya más de 32.600 firmas para pedir al Gobierno una Comisión de la Verdad que investigue todos los abusos a menores en la Iglesia católica, en clubes deportivos y en otras instituciones. "Se debería hacer en España porque si no, nunca sabremos la verdad de lo que ha sucedido" alega.

Miguel Hurtado ha iniciado una campaña de recogida de firmas en la plataforma change.org, en la que ya ha conseguido más de 32.600 para pedir al Gobierno una Comisión de la Verdad que investigue todos los abusos a menores.

Hurtado ha recordado al elcierredigital.com que, en su adolescencia, cuando tenía 16 años, durante un año entero fue víctima de abusos por parte del monje benedictino que fue durante 40 años el responsable del grupo de escultismo del monasterio de la abadía de Montserrat y que en aquella época los responsables de Montserrat "aplicaron a rajatabla el manual de encubrimiento católico".

Tras 20 años de silencio, en enero de 2019 Hurtado denunció su caso en el documental de Netflix Examen de conciencia y la abadía de Montserrat abrió una investigación que concluyó que, efectivamente, Soler había sido "un depredador sexual" que había abusado durante décadas de al menos una docena de adolescentes.

Con los hechos en la mano, el abad de Montserrat, Josep María Soler, pidió perdón públicamente por lo sucedido en las décadas anteriores e intentó compensar económicamente a Hurtado. Sin embargo, no conforme con esto Hurtado ha seguido reivindicando la constitución de una Comisión de la Verdad que destape "el dolor y sufrimiento" y "las vidas rotas" causadas por la pederastia en el seno de la Iglesia.

Miguel ha contado a este medio que su idea de recoger firmas para crear una Comisión de la Verdad surgió tras conocer que en otros países esta figura existía. "España tiene el dudoso honor, junto con Italia, de ser el único país desarrollado donde no se ha realizado una investigación oficial sobre la magnitud del problema, sus causas y consecuencias y, lo más importante, qué medidas debemos adoptar como sociedad para garantizar la verdad, la justicia, la reparación y otorgar garantías de no repetición a los supervivientes", ha argumentado Hurtado.

Esta semana, por primera vez, el Congreso va a debatir una iniciativa de Podemos, Bildu y ERC para crear una comisión de investigación de la pederastia en la Iglesia española, pero, según Hurtado, "es necesario aumentar el nivel de ambición y realizar un importante esfuerzo para lograr aunar el máximo consenso posible".

Hurtado recuerda que la Iglesia no es la única institución golpeada por la lacra de la pederastia y que hay otras instituciones deportivas de jóvenes o centros de menores tutelados donde han ocurrido casos cuyas víctimas "merecen el mismo respeto, comprensión y apoyo que los supervivientes de pederastia clerical".

"No caigamos en la trampa de crear víctimas de primera y de segunda en función de lo mediáticos que sean los casos. Además, una comisión parlamentaria no es el mejor foro, por falta de capacidad, para dar voz a las decenas de miles de abusos sexuales en instituciones que necesitan compartir su historia para poder sanar y dejar testimonio oficial de los delitos que sufrieron", alega.

Según Hurtado, "hace falta una Comisión de la Verdad liderada por expertos independientes, con amplios poderes de investigación y recursos materiales y humanos suficientes, como la Real Comisión australiana sobre abusos sexuales en instituciones, el "gold standard" (patrón oro) internacional en este ámbito de derechos humanos".

"Para hacer las cosas bien, y no volver a fallar a las víctimas implementando de forma apresurada un modelo fallido, es imprescindible un debate sosegado, pausado y en profundidad", añade.

Para ello, propone que el Congreso cree una comisión parlamentaria, con una duración limitada de seis meses, invitando a expertos nacionales y extranjeros, organismos internacionales, colectivos de víctimas y organizaciones de protección a la infancia, para investigar y debatir los diferentes modelos de Comisión de la Verdad posibles.

El terrible testimonio de Miguel Hurtado, víctima de los curas pederastas  de la Abadía de Montserrat - donDiario

Miguel Hurtado.

Al finalizar su trabajo, según Hurtado, debería presentar una propuesta avalada por el mayor número de grupos parlamentarios posible y con una estimación presupuestaria de los recursos necesarios para su implementación.

El pleno del Congreso "puede entonces aprobar una ley consensuada ambiciosa, racional y bien financiada, autorizando la creación de la Comisión de la Verdad española sobre abusos sexuales en instituciones".

¿Qué es una Comisión de la Verdad?

Hurtado ha explicado que la Comisión de la Verdad “se fundamenta en la autorización del Parlamento a un conjunto de personas a investigar de forma exclusiva, dándoles recursos y medios durante el tiempo que haga falta, los casos de abuso que ha habido en un país”.

“Lo que hace la Comisión es pedir a todas las víctimas que se pongan en contacto con ella y que den su testimonio. Entonces tienen un equipo especializado que escucha las víctimas, documenta los casos y al final elaboran un informe con el número total de afectados” continúa explicando.   

“Una Comisión de la Verdad sirve para conocer realmente la gravedad del problema de pederastia en la Iglesia. Una comisión de la Verdad te dice cuántos pederastas hay en un país, cuántos niños han violado, en qué instituciones lo han hecho y entonces puedes saber con cifras lo grave que ha sido el problema en ese país. Y eso es lo que se debería hacer en España porque si no, nunca sabremos la verdad de lo que ha sucedido” concluye Hurtado.

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