27 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Las familias de las víctimas muertas en enero de 1972 dicen que es "profundamente decepcionante" y que impugnarán la decisión en el Tribunal Superior

Casi medio siglo después del 'Domingo Sangriento' de Irlanda, no se procesará a los militares

Imagen del 'Domingo Sangriento' de 1972.
Imagen del 'Domingo Sangriento' de 1972.
El 30 de enero de 1972 el ejército británico reprimió una protesta de nacionalista irlandeses que pedían la independencia del territorio. En las cargas del ejército inglés murieron 13 personas y otras 17 heridos. La histórica jornada sería recordada como 'el domingo sangriento'. Un represión que hizo que el mundo se solidarizada con Irlanda del Norte. 58 después, tras la esperanzas dadas por David Cameron, las familias de las víctimas ven cómo no serán juzgados los militares implicados.

El ‘Domingo Sangriento’ de 1972 sigue sin encontrar solución judicial casi medio siglo después de unos acontecimientos que impactaron al mundo. El 30 de enero de 1972 en Londonderry (Irlanda del Norte), 13 manifestantes por los derechos civiles desarmados fueron asesinados a tiros por paracaidistas del ejército británico. Los manifestantes, todos católicos del norte, marchaban en protesta por la política británica de internamiento de nacionalistas irlandeses. Las autoridades británicas habían ordenado la prohibición de la marcha y habían enviado tropas para enfrentarse a los manifestantes cuando ésta prosiguiera. Los soldados dispararon indiscriminadamente contra la multitud de manifestantes, matando a 13 e hiriendo a 17.

Los asesinatos atrajeron la atención mundial sobre la crisis en Irlanda del Norte y provocaron protestas en toda Irlanda. En Dublín, la capital de la Irlanda independiente, ciudadanos irlandeses indignados rodearon la embajada británica y ésta acabó en llamas el 2 de febrero.

La crisis en Irlanda del Norte se había intensificado en 1969 cuando las tropas británicas fueron enviadas a la posesión británica para reprimir la actividad del Ejército Republicano Irlandés (IRA) y sofocar la violencia religiosa entre protestantes y católicos.

En abril de 1972, el gobierno británico publicó un informe exonerando a las tropas británicas de cualquier acción ilegal durante la protesta de Londonderry. La indignación irlandesa por las políticas en Irlanda del Norte por parte de Gran Bretaña creció, y la respuesta fue aumentar su presencia militar en la zona mientras eliminaba cualquier vestigio de autogobierno. El 21 de julio de 1972, el IRA detonó 20 bombas simultáneamente en Belfast, matando al personal militar británico y a varios civiles. Gran Bretaña respondió instituyendo un nuevo sistema judicial compuesto por juicios sin jurado para sospechosos de terrorismo.

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El IRA se desarmó oficialmente en septiembre de 2005, cumpliendo finalmente los términos del histórico acuerdo de paz del Viernes Santo de 1998. Se esperaba que el desarme pusiera fin a décadas de derramamiento de sangre por motivos políticos en la región.

Los militares británicos exculpados

La decisión de no procesar a 15 soldados ha sido confirmada por el Servicio de Fiscalía Pública de Irlanda del Norte (PPS). Un veterano, identificado solo como Soldado F, fue acusado el año pasado de asesinato e intento de asesinato por su participación en estos sucesos está a la espera de juicio. Sin embargo, el Servicio de Fiscalía de Irlanda del Norte afirma que no había pruebas suficientes para proporcionar una perspectiva razonable de condena para otros 16 exmilitares.

Esta semana, la Fiscalía dijo que una revisión de la causa encontró que “la prueba para el enjuiciamiento no se cumple por motivos probatorios”. Los abogados que representan a las familias de los muertos en la masacre dijeron que la decisión  era “profundamente decepcionante” y que podrían impugnarla en el Tribunal Superior.

También se reveló que, si bien el Soldado F estaba entre los militares para los que se pedía la revisión, el procesamiento existente en su contra continuaría de manera individual. La revisión fue realizada por la Subdirectora Senior de la Fiscalía Pública de Irlanda del Norte (PPS), Marianne O'Kane, quien no había estado involucrada anteriormente en el caso.

En marzo de 2019, el PPS se involucró extensamente con las familias de los muertos y heridos del Domingo Sangriento para explicar las razones por las que la persona que tomó la decisión original concluyó que la evidencia disponible no servía como prueba para el enjuiciamiento de todos los sospechosos menos uno.

“Dada la importancia de estas decisiones para todos los afectados por ellas y el gran interés público en los eventos del Domingo Sangriento, la profunda decepción que sentían muchas familias en ese momento era totalmente comprensible. Esto fue a pesar de las garantías recibidas del PPS de que su toma de decisiones se había realizado de manera independiente, justa e imparcial”, aseguran desde la Fiscalía.

“Por lo tanto, también era comprensible que varias de las familias en duelo y las víctimas heridas ejercieran posteriormente su derecho a solicitar una revisión de las decisiones relativas a 15 de los sospechosos denunciados originalmente”, añaden. También explican que el proceso de revisión comenzó en noviembre de 2019, después de recibir todas las presentaciones legales, e implicó aplicar la prueba para el enjuiciamiento de nuevo a todas las pruebas disponibles presentadas por el Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI) de 2016 a 2017.

Marinne O'Kane afirmó que había “llegado a la conclusión de que la evidencia disponible es insuficiente para proporcionar una perspectiva razonable de condena de cualquiera de los 15 soldados que fueron objeto de las revisiones”. “En consecuencia, las decisiones de no procesar a estas 15 personas se mantienen y sé que el resultado causará más malestar a quienes han emprendido un largo y decidido camino por la justicia durante casi cinco décadas, pero sólo puedo tranquilizar a todas las familias y víctimas del Domingo Sangriento, y a la comunidad en general, asegurando que mis decisiones se tomaron de forma totalmente independiente e imparcial, y de acuerdo con el Código de Fiscales”, puntualizó. “Finalmente, es importante señalar que, si bien el Soldado F se encuentra entre las 15 personas a las que se refieren estas nuevas decisiones, continúa la acusación que se inició en su contra en 2019, que se relaciona con dos cargos de asesinato y cinco cargos de intento de asesinato”, aseguró dando un hilo de esperanza a las familias de las víctimas.

David Cameron.

“Ahora no les queda otra alternativa que considerar impugnar estas decisiones en el Tribunal Superior mediante procedimientos de revisión judicial”, añadió. “Compartimos esa decepción dadas las acciones bien documentadas del ejército británico el Domingo Sangriento que fue una masacre de inocentes y esto fue reconocido por el primer ministro británico, David Cameron, cuando dijo que era injustificado e injustificable”, recordó el letrado Ciaran Shields, que representa a las familias de las víctimas.

El conocido como Soldado F, por su parte, está siendo procesado por los presuntos asesinatos de James Wray y William McKinney y los intentos de asesinato de Joseph Friel, Michael Quinn, Joe Mahon y Patrick O'Donnell. Las familias no pierden la esperanza de que este soldado sea el primer condenado por los sucesos del 'domingo sangriento' 

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