25 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Juan Francisco ha vuelto a ser detenido por la Policía Nacional tras la denuncia de otra menor por presuntos abusos sexuales

Catorce años sin Yéremi Vargas: "La detención del padre no tiene que ver con su desaparición"

Yéremi, pocos días antes de su desaparición.
Yéremi, pocos días antes de su desaparición.
El caso de la desaparición de Yéremi Vargas, cuyo rastro se perdió en marzo de 2007, vuelve a la actualidad tras la detención del padre del pequeño, acusado de presuntamente abusar de su hija de trece años. Ithaisa Suárez, la madre del menor, ha asegurado que la detención de su expareja no tiene "nada que ver". El principal sospechoso, Antonio Ojeda 'El Rubio', salía de la cárcel el año pasado, tras cumplir una condena de cinco años por abusos sexuales a un niño de nueve años en 2012.

La detención Juan Francisco Vargas, acusado de un presunto delito de agresión sexual a su hija de trece años, abría ayer las heridas aún no cicatrizadas de la desaparición del pequeño Yéremi, también su hijo, cuyo rastro se perdió por completo el 10 de marzo de 2007 mientras jugaba en un descampado cerca de la vivienda familiar en Vecindario, en Santa Lucía de Tirajana, Gran Canaria.

En las últimas horas, una nueva detención, según fuentes policiales, por la denuncia de otra niña de 13 años hija de una expareja de la que supuestamente también habría abusado, ensombrece todavía más el caso. 

No obstante, por el momento nada indica que lo ocurrido se pueda relacionar con el caso de Yéremi. En este sentido, su madre, Ithaisa Suárez, ha aseverado a través de sus redes sociales que la detención de su expareja y padre del pequeño no tiene "nada que ver" con lo que le pasó al niño. "Este tema no tiene absolutamente nada que ver con lo que le pasó a mi hijo. Y por respeto a todos no voy a hacer ningún tipo de comentarios". 

También a este respecto se ha pronunciado el propio Juan Francisco Vargas, que en una carta enviada al programa de televisión 'El programa del Verano', defendía su inocencia. "Me hicieron un complot, hacía un mes y medio que mi hija no me hablaba". El acusado ha explicado que él estaba muy feliz de volver a ver a su hija y de poder disfrutar de un día en familia. "Mi hija vino a casa de mi novia y se metió en nuestra cama para ver una película", añadía en la misiva misiva. "Me quedé dormido y me despertó mi hija diciendo que había intentado violarla. Me desmayé de la impresión, me quedé dando convulsiones en el suelo".

Juan Francisco, en libertad provisional tras haberse acogido a su derecho a no declarar y sobre quien pesa una orden de alejamiento respecto a la menor mientras prosiguen las diligencias, ha hablado también sobre cómo ha afectado esto a su familia, que ya ha pasado por momentos muy complicados desde la desaparición de Yeremi: "Mi familia está fatal". 

En su momento ya fue investigado 

Este pasado mes de marzo se cumplían catorce años exactos de la desaparición de Yéremi. El niño fue visto por última vez mientras jugaba en un descampado cerca de la vivienda familiar en Vecindario, en Santa Lucía de Tirajana.

En un primer momento, y como suele ser habitual en este tipo de casos, se investigó al entorno más cercano del menor, también a Juan Francisco, que al  encontrarse en un proceso de separación poco amistosa con la madre, tuvo que presentar una coartada que justificara donde estaba en el momento en el que se produjeron los hechos.

El padre del pequeño alegó que había estado trabajando en una finca, en otro lugar de la isla, una coartada que se verificó porque durante las horas en las que se cree que pudo desaparecer Yéremi fue parado por la Guardia Civil. 

Antonio Ojeda 'El Rubio', el único sospechoso

El único sospecho de la desaparición, Antonio Ojeda 'El Rubio', salía de la cárcel el año pasado, tras cumplir una condena de cinco años por abusos sexuales a un niño de nueve años en 2012.

Aunque el caso del pequeño Yéremi se archivó el 25 de octubre de 2017, tras un auto dictado por el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de San Bartolomé de Tirajana, en julio del 2019, el abogado Marcos García Montes anunció que un equipo de criminólogos y peritos iba a examinar todo el procedimiento con el fin de reabrirlo y así poder acusar a Antonio Ojeda, alias "el Rubio", de la desaparición de Yéremi Vargas, alineándose con la hipótesis que manejaba la Guardia Civil.

Según explicaba este letrado en elcierredigital.com, hay  indicios suficientes para reabrir el caso, y aseguraba que esta decisión se basa sobre todo en tres circunstancias. La primera es que se muestran convencidos de que las investigaciones de la UCO de la Guardia Civil no fueron reflejadas fehacientemente por el juez instructor. 

Otro de los indicios, el segundo, es que la familia cuenta con un testigo fundamental, tal y como explicó elcierredigital.com. Un menor que en el momento de la desaparición de Yéremi vio a Antonio Ojeda merodeando por la casa del niño en un vehículo que luego resultó ser de su propiedad, realizando para ello una minuciosa descripción. Era entonces un niño de 12 años que ahora tiene 25 años.

Además, como tercer indicio, la familia cree que es fundamental que “El Rubio” se ubicara a sí mismo en el lugar de la desaparición y que dijera que el niño estaba azul ya que, según cuenta la familia, Yéremi era cianótico, una dolencia respiratoria que hacía que el chico se pusiera azul en una situación de estrés. Este hecho, nadie fuera de la familia más cercana, podía conocerlo y mucho menos Antonio Ojeda, "el Rubio".

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