27 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Una semana después del asesinato de su cuarto esposo siguen los enigmas en torno al crimen de ‘La viuda negra’ de Alicante

Conchi llevada en brazos al juzgado
Conchi llevada en brazos al juzgado
El juzgado de instrucción número 5 decreta la prisión provisional y sin fianza de Conchi, la investigación se dirige hacia el crimen, con la existencia de testigos presenciales y la posible estafa que planeaba declarándose parapléjica.

Esta fotografía en la que Conchi en silla de ruedas posa el día de su boda con José Luis, su marido asesinado el pasado lunes, esconde una oscura historia de avaricia y engaños en la que no son dos los protagonistas, como se espera de cualquier enlace, sino tres. El tercero en discordia es Francisco, un escuálido fontanero de 58 años (con antecedentes en robo y drogas) que era muy amigo de José Luis al mismo tiempo que amante, cuidador y excuñado (estuvo casado con su hermana) de Conchi.

Todo comienza con el brutal asesinato de un hombre el pasado lunes 20 de agosto. José Luis, un camionero jubilado de 69 años, acudía a una “cena romántica” con Conchi, la mujer con la que había contraído matrimonio hacía apenas quince días. Sin embargo, lo que nunca imaginó José Luis es que lo que le esperaba en aquel aparcamiento donde se citó con Conchi, era su propia muerte.

José Luis había comentado previamente a sus amistades que se había quedado esa noche con su recién estrenada esposa para cenar. Según Héctor, amigo del fallecido y padrino de la boda, ella le advirtió previamente: ‘Si me ves con pantalones y gorra, no te asustes’, y esgrimió la excusa de que debía saltar una valla para acceder al lugar donde había esparcido las cenizas de su hija y así ponerle flores. Esto evidenciaba que su nuevo marido conocía el fingimiento de su invalidez.

Eran las diez de la noche cuando José Luis se personó en el aparcamiento de la calle Sol Naciente de Alicante, al llegar, presuntamente ella le sujetó de pie contra un coche mientras Paco le embistió brutalmente con un destornillador, causándole heridas mortales en el cuello y en el pecho.

Para su asombro, un policía fuera de servicio presenció de lejos la horrible escena y corrió a arrestarles mientras pedía refuerzos. Según Pascual Moreno, portavoz del Cuerpo Nacional de Policía, al llegar la agente forcejeó con Paco y presenció el cuerpo ya sin vida de José Luis entre dos coches, a pocos metros Conchi permanecía tirada en el suelo con los guantes todavía puestos.

Conchi se negó a declarar en el juzgado, sin embargo, a sus dos compañeras de celda si les comentó su versión de los hechos. Aquella primera noche en la prisión de Fontcalent la presunta asesina les dijo que Paco era su padre y continuó simulando su completa invalidez pidiéndole a las presas que la moviesen con una manta.

“Dijo que se levantó de la silla por la adrenalina, como las madres cuando sus hijos se quedan bajo un coche, y salió corriendo mientras le gritaba al padre: 'Corre, corre, que lo están matando”, llegaron a declarar las presas. De José Luis comentaron: “El que estaba con ella era un machista y le dijo que en un día tenía que comprar un vestido de boda y casarse con él”.

La policía tuvo que llevarla en brazos al juzgado porque que se negaba a caminar

Una boda de conveniencia

Parece ser que Paco, el amigo de José Luis y amante de Conchi, había acordado con el novio que contrajesen matrimonio, de este modo Conchi se libraría de ser internada de nuevo en un hospital psiquiátrico y él recibiría dinero a cambio.

José Luis aceptó el trato engañado por las mentiras de que su futura esposa poseía fábricas e inmuebles y que iba a cobrar próximamente una indemnización de 200.000 euros por las lesiones de un accidente de tráfico. “Se supone que ella era millonaria”, declaraba Héctor, padrino de la boda. De esta manera el pasado 4 de agosto en el juzgado de Paz de Sax (Alicante), José Luis firmó su sentencia de muerte.

Su historial amoroso

La historia de amor que une a los presuntos autores del crimen, Paco y Conchi comenzó hace veinte años, cuando ella vivía en Conil. Él estaba casado con una hermana de Conchi, y precisamente gracias a ese vínculo pudo sacarla de la Unidad de Psiquiatría del Hospital Virgen de los Lirios de Alcoy, donde Conchi había sido internada, una vez que murió su madre. Desde ese momento él tomo su responsabilidad y no se separaron desde hacía dos años. De hecho, la razón que le dio a José Luis para que aceptara casarse con ella fue que él tenía una enfermedad terminal y pronto moriría, y no quería que Conchi regresase al psiquiátrico.

El recién fallecido José Luis fue el cuarto marido de la apodada ‘viuda negra’, un nombre algo inapropiado si tenemos en cuenta que sus dos primeros maridos aún viven, uno en Villena y otro en Alcoy, de este último se divorció en 2112. Sin embargo, el tercero murió degollado por su hermano en 2016. Aunque nada la relaciona con aquel crimen, ya se percibía algún antecedente extraño en sus antiguas relaciones, Tomás, su segundo marido afirma haber sido denunciado en varias ocasiones por ella injustamente, acusado de malos tratos llegó a pasar seis meses en prisión y tres con una pulsera telemática. Por su parte, él explica que le tenía miedo, al tratarse de una mujer que ‘’se relaciona con gente que por dinero puede hacer ciertas cosas’’. Aun así, afirma no verla como “asesina material, pero cerebro tiene muchísimo’’ y son varios los que coinciden en que “se muestra como una víctima para engañar”

Por otro lado, el hermanastro de Conchi señaló en los medios locales un rasgo distintivo de la supuesta asesina, el afán y la obsesión que tiene sobre el dinero “La peseta, la peseta y si me puedo llevar dos, mejor que una.”

Añade además que hace un tiempo quiso alejar a la hija de Conchi del ambiente perjudicial de su madre, hecho por el cual ella le amenazó de muerte: “Me dijo que si le llegaba a quitar la patria potestad de su hija, que llevara cuidado por la espalda que algún día caería”.

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