04 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

El presidente de SOSDesaparecidos, Joaquín Amills, y el psicólogo forense Javier Urra analizan los tres posibles escenarios tras 13 días del suceso

Sin noticias de la psicóloga Sandra Bermejo: “Vamos hacia una desaparición de otra índole, no voluntaria”

El Cierre Digital en Sandra Bermejo.
Sandra Bermejo. / Psicóloga desaparecida el pasado 8 de noviembre.
Sandra Bermejo desapareció el pasado 8 de noviembre en el Cabo de Peñas, Asturias. Dos semanas después sigue sin haber rastro de la psicóloga. Se han barajado las opciones de un suicidio, un accidente o una desaparición no voluntaria. El presidente de SOSDesaparecidos, Joaquín Amills, y el psicólogo forense Javier Urra —que fue profesor de la joven— analizan por qué la última de estas posibilidades cobra fuerza recientemente.

El pasado 8 de noviembre la psicóloga Sandra Bermejo desapareció en el Cabo de Peñas, Asturias. Dos semanas después de su desaparición sigue sin haber rastro de la mujer que se mudó a Gijón hace dos años. Son varias las teorías sobre lo que podría haberle ocurrido a Sandra, entre ellas, la intervención de terceras personas, un accidente o el suicidio.

El psicólogo forense Javier Urra, que conoció personalmente a Sandra ya que fue alumna suya en el Centro Universitario Cardenal Cisneros y, posteriormente, secretaria personal, descarta en una conversación con elcierredigital.com la teoría del suicidio, tal y como lo hicieron sus familiares. “A mí, la posibilidad del suicidio me resulta impensable. Tenía preparada una entrevista online con su madre, tenía preparado un grupo de teatro. Me consta que había comprado alimentos para la nevera. Son conductas impropias de quien piensa en quitarse la vida. Por tanto, yo descartaría esto”

Joaquín Amills, presidente de SOSDesaparecidos, coincide con el psicólogo: “Para mí, no encaja en el perfil de una persona que se va a quitar la vida”. Además, añade que el paso del tiempo también descarta la hipótesis de un accidente. “Si hubiera sido un accidente, después de 13 días y de la búsqueda exhaustiva que se ha hecho, habría aparecido el cuerpo”, señala.

Por ello, desde SOSDesaparecidos han lanzado una alerta ciudadana en la que piden la colaboración de las personas que pudieron haber realizado “fotografías donde se puedan reconocer personas o vehículos”, lo que lleva a pensar que las autoridades se plantean la posibilidad de que haya terceras personas implicadas. De hecho, una de las teorías situaba a Sandra subiéndose a un vehículo antes de desaparecer.

Joaquin Amills destaca en una conversación con elcierredigital.com que esta posibilidad —y el hecho de descartar las anteriores— hace que la desaparición de Sandra sea “de otra índole, totalmente no voluntaria. Hay que seguir confiando en los cuerpos de seguridad del estado. Policía Nacional está haciendo muy buen trabajo, y ahora creo que es momento de la investigación”. Una que afirma que será "minuciosa, lenta", por lo que sostiene que "habrá que tener paciencia".

La desaparición de Sandra Bermejo

Sandra Bermejo García, de 32 años, desapareció el 8 de noviembre de 2022 en Cabo de Peñas, Asturias, momentos antes de un encuentro con una amiga para ir juntas al teatro. Hace dos años la joven se desplazó de Madrid a Gijón para trabajar como psicoterapeuta.

El día de su desaparición le cancelaron dos citas y decidió ir a relajarse al acantilado del Cabo de Peñas —debido a su afición por la naturaleza y el senderismo— antes de acudir a clases de teatro. Es ahí donde se perdió su pista. La última ubicación del teléfono móvil de Sandra muestra que la joven se encontraba en las inmediaciones del acantilado del Cabo de Peñas el día 8 de noviembre a las 17:15.

Cabo de Peñas.

SOSdesaparecidos emitió la alerta de búsqueda de la joven cuando la familia dejó de tener noticias de ella —denunciaron el 9 de noviembre su desaparición; no había hecho videollamada con ellos ni respondía a los mensajes de su amiga—, ya que no creen que se haya producido de forma voluntaria.

Familiares, amigos, voluntarios y los servicios de emergencia peinaron durante varios días los alrededores de Cabo de Peñas —zona de la desaparición— en busca de pistas que pudieran ayudar a encontrarla. Lo único que se ha encontrado por el momento ha sido el vehículo que conducía. En su interior, una mochila con todas sus pertenencias salvo su teléfono móvil.

El coche fue hallado el pasado viernes 11 de noviembre en el aparcamiento más próximo a la peña La Gaviera, en el vértice que se encuentra tras el faro de Cabo Peñas. Desde entonces, se ha rastreado la zona con helicópteros, drones y patrullas marítimas, pero no se ha encontrado ningún rastro de la desaparecida.

La zona donde Sandra desapareció carece de señalización y es peligrosa si no se conoce, se trata de acantilados que alcanzan los 100 metros de altura y zonas rocosas de difícil acceso. “Para andar con seguridad por la zona hay que conocer el camino, llevar el calzado adecuado, estar preparado y conocer el terreno”, explican los expertos.

Sin embargo, Javier Urra tampoco cree en la posibilidad de un accidente. “Lo veo muy difícil. Porque, aunque tiene complexión delgada, es una joven fuerte. Y la zona donde ha desaparecido es una zona a la que había ido muchas veces. Nadie está libre de caerse, pero no me encaja”.

Además, el psicólogo forense afirma que “llama la atención que ella cogiera su teléfono y sus llaves y, sin embargo, dejase su bolso a la vista. Me llama mucho la atención salvo que lo haga a propósito. Porque es una mujer muy ordenada y que anticipa lo que va a hacer. No encaja que deje un bolso a la vista”.

Pistas y teorías sobre la desaparición de Sandra Bermejo

Su ficha de desaparecida describe a Sandra Bermejo como una mujer de 1,62 metros, de complexión delgada y con el pelo castaño y los ojos marrones. Su familia ha afirmado que “estaba contenta, era feliz y no tenía problemas con nadie”, por lo que descartan que haya desaparecido voluntariamente. “Lo descartamos absolutamente. No hay ningún indicio que apunte en esa dirección. Tenía la nevera llena, clases de teatro programadas, citas con sus pacientes... tenía todo planificado”.

Cartel de la desaparición de Sandra Bermejo.

Javier Urra destaca de Sandra algunas características principales: “Es una mujer de 32 años muy inteligente, ordenada y sociable. Una chica brillante que tenía una nota media de 9,8”.

El psicólogo, además, que está en contacto con la familia de la joven, afirma que “están desbordados. No terminan de saber qué ha pasado. Pero están muy agradecidos con la ayuda de los medios de comunicación y el trabajo de las fuerzas de seguridad”. Amills, por su parte, afirma que para la familia "cada hora que pasa significa mayor angustia, mayor cansancio físico y emocional, pero hay que seguir difundiendo y buscando pistas y ayudando a los cuerpos de seguridad del Estado".

Según las últimas informaciones sobre su desaparición, la Policía cree que si Sandra hubiera caído al mar su cuerpo debería haber emergido a la superficie el pasado jueves 17 de noviembre. Cinco días después, todavía no hay rastro de Sandra Bermejo, y la hipótesis de una desaparición involuntaria cobra más fuerza que nunca.

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