23 de junio de 2021
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FIN DE SEMANA

Este viernes habrá una reconstrucción del crimen en Monesterio (Badajoz) donde llevarán al acusado para que explique ante el juez sus movimientos

Las cámaras de seguridad delatan a Eugenio Delgado y sus actuaciones como presunto asesino de Manuela Chavero

Exclusiva Manuela Chavero y su presunto asesino.
Manuela Chavero y su presunto asesino.
Eugenio Delgado negó haber estado la madrugada del crimen de Manuela Chavero en el pueblo de Monesterio pero, según ha podido averiguar elcierredigital.com, las cámaras de una estación de servicio grabaron su coche a corta distancia de la escena del crimen y a pocos minutos del asesinato. Hoy tendrá que reconstruir ante el juez todos los pasos que dio la noche de los hechos.

En su primera declaración del año 2017 cuando la Guardia Civil interrogaba a sospechosos, Eugenio Delgado insistió en que apenas conocía a Manuela Chavero y en que la madrugada del 5 de julio de 2016 no recordaba donde se hallaba, ya que creía que estaba en Huelva donde fue a pasar el fin de semana.

Esa madrugada de 2016, alguien llamó a la puerta de la casa de Manuela y la mujer se esfumó para siempre, dejando la televisión puesta y las luces de la casa encendidas. La Guardia Civil siempre sospechó que sólo un conocido pudo sacarla de su casa alrededor de las 2 de la madrugada y con el tiempo, la sección de análisis del comportamiento criminal confeccionó un informe sobre las características que debería reunir el presunto asesino.

  Eugenio Delgado en el medio, entre dos amigos.

El informe encajaba pieza a pieza con uno de los vecinos de Manuela, Eugenio Delgado. De esta forma, los guardias volvieron de nuevo sobre la pista de Eugenio dos años después. Entonces los investigadores ya sabían que Eugenio era sospechoso de haber acosado a otras vecinas del pueblo o de robarles el móvil para luego conectarse a páginas web de pornografía, pero estaban preocupados por la ausencia de pruebas que pudieran conectarle con el crimen. En 2019 Eugenio prestó declaración de nuevo, y otra vez insistió en que no recordaba si la madrugada del crimen había regresado de su viaje a Huelva. Volvió a negar cualquier amistad con Manuela Chavero, que hubieran estado juntos en alguna ocasión, o incluso haber tenido contacto telefónico con ella. El entorno de Eugenio declaraba todo lo contrario.

Primeros indicios contra Eugenio: La factura de la luz

Muy pronto los guardias descubrieron que la familia de Eugenio tenía otra vivienda a escasos metros de la casa de la desaparecida, en la misma calle Cerezo. En el momento del crimen de Manuela, Eugenio vivía en la calle Sevilla del mismo pueblo e insistía en que no había ido a la vivienda de su familia próxima a la de Manuela. Sin embargo, los guardias consiguieron el informe de la compañía eléctrica que daba suministro a la vivienda de la familia de Eugenio en la calle de Manuela Chavero.

Tras semanas en las que no se registró ningún consumo, justo la madrugada de la desaparición de Manuela el consumo saltó en la casa de Eugenio de la calle Cerezo y además lo hizo entre las 2:15 y las 2:30 de la madrugada, la hora de la desaparición de Manuela. Los guardias estrechaban el cerco sobre Eugenio y llegó un segundo indicio que desmontaba su coartada.

Las cámaras de la gasolinera

Lo que no esperaba Eugenio es que los investigadores consiguieran analizar con acierto las cámaras de seguridad de la estación de servicio de Monesterio y descubrieran que sus objetivos habían captado el Opel Vectra de Eugenio justo a las 2:04 de la madrugada del día de la desaparición de Manuela. El análisis posterior que los investigadores hicieron del recorrido y la trayectoria del coche de Eugenio situaban al sospechoso instantes después en la calle Cerezo donde vivía Manuela Chavero y él tenía la vivienda familiar que justo a esa hora registró consumo eléctrico por primera vez en semanas.

                   Eugenio Delgado en su caballo.

Las cámaras no sólo situaban al presunto asesino de Manuela Chavero en la escena del crimen con su coche sino que los guardias también sospechaban que Eugenio había trasladado el cadáver de Manuela precisamente en ese Opel Vectra. Según sentía el aliento de los investigadores en su espalda, Eugenio intentaba por todos los medios despistarles para evitar que identificaran su coche con el de las grabaciones de las cámaras de seguridad. No lo consiguió.

En septiembre de 2020, los guardias le tendieron una trampa escenificando un último registro en casa de Manuela para provocar la reacción de Eugenio. Este se tragó el cebo y todo el sedal, llegando a confesar su relación con la muerte de Manuela a un testigo protegido al que consideraba su amigo. Le detuvieron ese día de septiembre de 2020 y confesó que Manuela murió por accidente y escondió su cadáver, revelando el lugar del enterramiento en una finca de su familia. Eugenio se halla desde entonces en prisión provisional y hoy participa por primera vez en una reconstrucción del crimen en la que tendrá que explicar paso a paso todos sus movimientos desde la gasolinera que le grabó minutos antes del crimen hasta el coche en el que transportó el cadáver y como lo enterró.

La reconstrucción clave

Fuentes del caso creen que la reconstrucción del crimen de Manuela Chavero fijada el día de hoy, se prolongue al menos durante cinco horas. Desde las 9 de la mañana se espera que Eugenio comience a explicar detalladamente que es lo que sucedió la noche de la muerte de Manuela, a petición de la abogada de la familia de Manuela, la letrada Verónica Guerrero.

La reconstrucción no será ajena a las medidas para evitar el contagio por COVID19 y por primera vez, además del uso de mascarilla y de las distancias de seguridad, una vez que la comitiva judicial llegue a la escena del crimen en la casa de Eugenio próxima a la de Manuela, los asistentes deberán dividirse.

El grupo compuesto por el juez y Eugenio recorrerán todas las estancias de la casa recordando con detalle como fue la muerte de Manuela. El segundo grupo, en el que se hallan los abogados de la acusación, entre ellas la Asociación Clara Campoamor que representa la letrada Patricia Catalina, se verán obligados a seguir la reconstrucción desde el salón de la casa manteniendo las distancias de seguridad, aunque con la posibilidad de formular preguntas al detenido para intentar extraer la verdad de lo que allí ocurrió y no su versión exculpatoria. El momento de mayor relevancia llegará cuando Eugenio se vea obligado a explicar la muerte de Manuela.

Eugenio Delgado, detenido por la Guardia Civil.

La versión que dio Eugenio, ya detenido, fue que llegó de madrugada a Monesterio procedente de Huelva con un paquete de pescado que había comprado en la costa. Se dirigió a su casa de la calle Sevilla, pero el pescado no cabía en el congelador y se acercó en su coche a su casa de la calle Cerezo, junto a la de Manuela. Una vez allí al ver la luz de su habitación encendida llamó con los nudillos y le dijo a Manuela que pasara a recoger una cuna que supuestamente le había prestado años antes. Según Eugenio, cuando sacaban la cuna, Manuela tropezó y cayó de espaldas, muriendo a consecuencia del golpe.

Sin embargo, la autopsia de Manuela ha demostrado que la mujer recibió una serie de golpes que le provocaron varias fracturas dentales, nasales y hasta le rompió una costilla. Son golpes incompatibles con una caída “accidental” de espaldas con golpe en la parte posterior de la cabeza como asegura Eugenio. Las acusaciones creen que por motivos de índole sexual Eugenio le tendió una trampa a Manuela, ella se resistió y él la mató de una paliza. Este viernes el sospechoso va a tener mucho que aclarar sobre la muerte de Manuela, el traslado del cadáver y de cómo lo enterró. 

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