25 de marzo de 2019
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FIN DE SEMANA

El sindicato AUGC advierte de que muchos de ellos viven sin agua caliente ni calefacción y con unas viviendas en un estado lamentable

Agentes de Guardia Civil denuncian la precariedad y el mal estado de los pabellones en los que residen

El mal estado de los pabellones donde residen los Guardias Civiles y sus familias, es un problema que se extiende al resto de España. En los últimos años, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), ha realizado varias campañas y denuncias en los medios de comunicación para dar a conocer el lamentable estado de muchas de sus viviendas y poner en evidencia la dejadez de sus mandos.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Alicante, denuncia de nuevo las carencias que sufren los agentes de la Guardia Civil. Además de la escasez de medios y materiales de las distintas unidades en la provincia de Alicante, AUGC denuncia  la falta de sensibilidad de los mandos de la Comandancia así como del Ministerio del Interior, que, según la Asociación, ignoran continuamente las necesidades y peticiones de los agentes.

Agentes de la Guardia Civil durante una operación de vigilancia.

No es la primera vez que sale a la luz el estado ruinoso en el que se encuentran algunas viviendas en las que residen los agentes de la Guardia Civil, los llamados "pabellones", pero en esta ocasión no se trata del estado en sí, sino de las “condiciones indignas” en las que deben residir algunos de ellos. En este caso concreto,  uno de los agentes destinado en el acuartelamiento alicantino de Concentaina, debe vivir allí sin tan siquiera disponer de agua caliente para él y  su familia, incluso con menores de edad. Tampoco disponen de calefacción, todo ello causado por  una avería en la caldera que la vivienda tiene instalada y que tiene varios años de antigüedad.

Tres meses para recibir una respuesta oficial al problema 

El agente asegura haber  comunicado varias veces a sus mandos superiores la avería, y ante la pasividad, decidió solicitar por escrito la reparación, o la sustitución por otra nueva. Pero, desde la Comandancia de Alicante se han limitado a remitirle un escrito donde se le comunica el plazo máximo de resolución y notificación de tres meses, o que en caso de vencimiento de dicho plazo sin notificación expresa se entenderá desestimada su solicitud.

Y junto a este agente, otros compañeros y vecinos de “pabellón”, también han alertado de la necesidad de sustituir sus envejecidas calderas para evitar que ocurra lo mismo.

La indignación se apodera de los agentes que sufren estas carestías y situaciones de necesidad en las viviendas que tienen asignadas para residir con sus familias. De hecho, el  mal estado de los pabellones es un problema que se extiende al resto de España. A lo largo de los últimos años, AUGC ha llevado a cabo distintas campañas y denuncias en los medios de comunicación dando a conocer el lamentable estado de muchas de las viviendas.

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