18 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

Durante el juicio, el acusado aseguró que: "No fui yo el que provocó la situación, ni muchísimo menos"

Ocho años y medio de prisión para el hombre que abuso de su hija en Cantabria: "Hice lo que ella quería"

El hombre abusó a su hija adoptiva
El hombre abusó a su hija adoptiva
El hombre acusado de abusar sexualmente de su hija adoptiva será condenado a ocho años y medio de cárcel, según se ha acordado en el juicio celebrado este lunes contra él, en el que ha admitido los hechos aunque ha asegurado que hizo "lo que ella quería". El caso esta en manos de la Audiencia Cantabra que dictará la sentencia.

"No fui yo el que provocó la situación, ni muchísimo menos", ha apuntado el procesado durante el interrogatorio y antes del derecho a la última palabra, que ha aprovechado para pedir disculpas a la sociedad y "a quien proceda". "Entiendo que no tiene perdón de Dios", ha expresado antes de finalizar la vista, que ha quedado vista para sentencia.

La Audiencia de Cantabria a resuelto el caso por acuerdo el lunes 23 de septiembre.

En la sesión, en la que también ha declarado la víctima  a puerta cerrada y los peritos, el fiscal ha rebajado la pena inicial de doce años y seis meses de cárcel solicitada a ocho años y medio, a los que se suman 18 años de prohibición de acercarse o comunicarse con la joven y diez más de libertad vigilada, además de tener que someterse a un programa de educación sexual que ya ha solicitado.

Asimismo, deberá indemnizar a su hija con 75.000 euros por los perjuicios causados y de los que ya ha consignado 22.000, por lo que el ministerio público ha apreciado la atenuante -simple, no cualificada- de reparación del daño, pero simple.

Tanto la acusación particular como la defensa se han adherido a las modificaciones de la Fiscalía, que considera que los hechos constituyen un delito continuado de abusos sexuales con acceso carnal y agravado por la vulnerabilidad de la víctima y con abuso de superioridad.

Según el ministerio público, el hombre conseguía que la menor accediera a los contactos "diciéndole que tenían una relación muy especial, que no se lo podía decir a nadie porque si no se rompería la familia, a sabiendas de que para la chica tener una familia era muy importante habiendo carecido de una antes de ser adoptada".

A preguntas del fiscal y la acusación particular la defensa no ha formulado ninguna, el hombre ha reconocido todos los hechos. Según ha explicado, adoptó a la niña con nueve años e inició los tocamientos a partir de cuando ella tenía trece y no desde el principio, como apunta el fiscal, para mantener después relaciones sexuales completas, con penetración vaginal, hasta que cumplió los 17.

Sobre el cese de las mismas, ha indicado que su hija le "dijo textualmente: 'papi, ya no quiero mantener relaciones contigo'", y entonces "se acabó". "Hice lo que ella quería", ha aseverado, para apostillar al respecto que "no fui yo el que provocó la situación, ni muchísimo menos".

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