25 de mayo de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

En un disparo disuasorio al suelo la bala rebotó y acabó con la vida del presunto ladrón durante una intervención en Granada

Un policía se enfrenta a tres años de cárcel por homicidio imprudente al intentar salvar su vida en una operación antirrobo

Zona donde ocurrieron los hechos
Zona donde ocurrieron los hechos / Google
El policía acusado se enfrenta a tres años de cárcel, cinco años de privación del derecho a la tenencia y porte de armas e inhabilitación especial para el ejercicio de su profesión. Los hechos ocurrieron el 12 de abril de 2008 en una operación contra un supuesto grupo de ladrones que perpetraban robos con violencia.

La Fiscalía ha pedido tres años de prisión por la presunta comisión de un delito de homicidio imprudente grave para un policía que, en el transcurso de una operación para esclarecer diversos robos con violencia en la provincia de Granada, alcanzó con un disparo de advertencia a uno de los supuestos ladrones, que se le había encarado con una escopeta robada.

Según consta en el escrito de acusación provisional del Ministerio Público, el Grupo de Atracos de la Policía Judicial de Granada tuvo conocimiento de que los presuntos autores de los robos, "en los que se empleaban para su comisión armas de fuego", utilizaban, "para ocultar los productos de sus robos y los vehículos utilizados", un inmueble de Cijuela, en el área metropolitana, así como un garaje y un trastero.

El 12 de abril de 2008, sobre las 2:50 horas, los agentes que vigilaban el domicilio observaron cómo un vehículo de alta gama "penetraba en el interior del garaje comunitario" con tres personas sobre las que se "sospechaba que podrían formar parte del grupo de atracadores".

Instalaciones de la Policía Nacional en Granada.

Fue entonces cuando dos agentes entraron con chalecos reflectantes en un coche policial camuflado en el interior del aparcamiento para bloquear su salida, mientras otros dos policías se situaron en las proximidades del coche de alta gama. En ese momento otro vehículo del que también había sospechas de que se utilizara para los robos inició "la huida a gran velocidad", realizando dos de los agentes "varios disparos con sus armas reglamentarias a las ruedas".

Un disparo al suelo rebotó y provocó la muerte del sospechoso

Mientras tanto, el acusado se dirigió hacia las personas que se encontraban cerca del coche de alta gama, diciendo en voz alta: "Alto, Policía, al suelo". Uno de los sospechosos se lanzó al suelo y el otro cogió del interior del coche una escopeta de cañones recortados, que "había sido sustraída". Ante esta situación el agente "un disparo disuasorio al techo del garaje con su arma reglamentaria".

El sospechoso "no cesó en su actitud y mantuvo en sus manos la escopeta" y "giraba su cuerpo hacia donde estaba" el policía, que, dado que el otro tenía "su cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante" y podía "disparar" su arma, realizó dos nuevos disparos de advertencia. Una de las balas "rebotó en el suelo y penetró en el cuerpo" del sospechoso por su cadera izquierda". Así, "tras ocasionar lesiones en el intestino, estómago, hígado y corazón, salió la bala por la zona superior del tórax, lo cual le ocasionó la muerte de forma instantánea".

De esta manera, la Fiscalía le pide al agente tres años de prisión por un supuesto delito de homicidio por imprudencia grave, así como otros cinco años de privación del derecho a la tenencia y porte de armas e inhabilitación especial para el ejercicio de su profesión.

El juicio por estos hechos tendrá lugar en la Sección Segunda Audiencia Provincial de Granada los próximos días 12, 13 y 14 de marzo.

COMPARTIR: