09 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA

Se descarta casi por completo a un solo criminal y vigilan a sospechosos en los entornos más cercanos a las mujeres muertas en el Levante español

Misterio en torno a los cuatro asesinatos de las acequias: Se busca a un "serial killer" o a varios autores

Las cuatro víctimas de las acequias.
Las cuatro víctimas de las acequias.
El secretismo y el misterio rodea las muertes violentas de cuatro mujeres en el Levante español desde hace cinco meses. La sombra de Joaquín Ferrándiz, asesino en serie de cinco mujeres (tres de ellas prostitutas) en Castellón entre 1995 y 1996, planea sobre el caso, aunque investigadores y expertos consideran que no hay un nexo de unión lo suficientemente fuerte para considerar que en este caso se enfrentan a un asesino en serie similar.

Entre noviembre de 2020 y marzo de 2021 se han encontrado los cuerpos de cuatro mujeres sin vida, estranguladas en las tres provincias de la Comunidad valenciana en un radio de 320 kilómetros y abandonadas en acequias y zonas rurales, todas en localidades conectadas a través de la vía AP 7 que recorre todo el Levante español.

La Policía y Guardia Civil aseguran que no nos encontramos ante un asesino en serie o un "serial killer" en terminología anglosajona, sino ante cuatro fatales casualidades. La verdad es que no hay detalles todavía que confirmen la hipótesis del asesino en serie, sin embargo, la poca información que se ha filtrado, debido al secreto sumarial decretado, es que las cuatro fueron estranguladas y sus cuerpos arrojados en acequias o en el campo, por lo que ya se ha bautizado el caso como "el asesino de las acequias". La sombra de Joaquín Ferrándiz Ventura ha traído ese recuerdo a los investigadores más veteranos de la Comunidad valenciana. Incluso desde el Grupo de Homicidios de la Comisaría Central de Policía Nacional de Madrid están prestando apoyo a sus compañeros de Valencia.

Tres de las cuatro víctimas comparten el mismo rango de edad pero prácticamente es esto lo único que las une.

De momento, los casos están siendo investigados en causas separadas y por juzgados totalmente diferentes. Tanto desde la Policía como desde la Guardia Civil sostienen que "es descartable que se trate de la obra de un asesino serial" y no están valorando la posibilidad de que se trate de "asesinatos de imitación". En cualquier caso, las mujeres de la zona muestran cierto temor, están alerta, por muchos llamamientos a la calma que hagan las autoridades, que de tener razón supondría que no hay solo un asesino suelto, sino cuatro.

Las víctimas

Alicia, de 45 años y funcionaria en un Juzgado, fue asesinada el 6 noviembre de 2020. Su cuerpo se encontró apenas a 200 metros de su casa en Elche (Alicante). Se le perdió la pista cuando salió a pasear con su perro. La última llamada que hizo fue a la persona con la que compartía piso. Aseguró que dos mujeres la estaban siguiendo. Un testigo asegura haber visto a un hombre huyendo del lugar del suceso. Aunque su testimonio sirve de poco porque estaba muy lejos. Solo pudo precisar que era hombre y vestía de negro.

La segunda mujer hallada sin vida fue en una localidad a 27 kilómetros de distancia de la primera, en concreto en Silla, el 30 de enero. Se trataba de una mujer de 19 años llamada Florina, de nacionalidad rumana, que ejercía la prostitución en la carretera. En este caso la investigación se centra en la actuación de una posible red de trata de blancas o proxenetismo. Fue estrangulada también. Es la única de las cuatro mujeres que tenía menos de cuarenta años. La pista más fiable la sitúa subiendo a un coche blanco el 8 de enero. Los investigadores buscan al propietario.

Mapa con los tres primeros asesinatos. 

Olga, la tercera mujer muerta siguiendo el mismo modus operandi, tenía 43 años y se la perdió de vista el 3 de abril en el popular barrio valenciano de La Malvarrosa. Su cuerpo fue hallado el 6 de abril sin vida en la localidad de Massarrojos, nuevamente en una acequia y con signos de asfixia. Había tomado el autobús para comprar droga pero se encontró en el trayecto con otra persona, un varón, y se fueron hasta el final de la linea, luego regresaron hasta una de las primeras paradas y allí se bajaron juntos.

Lugar en el que se encontró a Andrea Johana. 

La última víctima es Andrea Johana, cuyo cuerpo apareció en la localidad de Plana Baix (Alicante). La mujer tenía 41 años y fue hallada en una zona rural cercana a una acequia. El Instituto de Medicina Legal de Castellón determinó que el cuerpo tenía marcas de estrangulamiento. Había llegado a España hace 21 años y tenía una hermana en nuestro país. Hasta hace unos meses vivía en la localidad cercana de Les Alqueries, pero se había trasladado a vivir con su pareja y el hijo de una relación anterior a Burriana. Los vecinos la describían como "amable, educada y nada fuera de la normal". Según la Prensa local, la mujer trabajaba en un almacén de naranjas, pero los vecinos dijeron ante las cámaras de Telecinco que se dedicaba a la limpieza.

La opinión de un experto

El criminólogo Vicente Planas explica a Elcierredigital.com su punto de vista sobre estos crímenes y la posibilidad de que se trate de un asesino en serie. "No hay ningún indicio que nos lleve a pensar eso. En el caso de la chica que ejercía la prostitución no es descartable que se trate o bien de un cliente habitual o de un proxeneta", asegura. 

Vicente Planas. 

"La muerte por asfixia es habitual con personas con las que hay una determinada cercanía. Vecinos, parejas... Supone una forma de matar para la que hay que tener un contacto directo con la víctima. No es dar un golpe o un navajazo para coger por sorpresa a la persona a la que se quiere hacer daño, sino que antes se producen discusiones. Nadie llega y sin más, asfixia a otra persona", explica. 

"Que las víctimas murieran de la misma forma y tuvieran el mismo rango de edad no es concluyente para hablar de un asesino en serie. Éstos se caracterizan por dejar una firma. Algo que haga que su crimen sea reconocible y de momento esto no ha ocurrido que sepamos", remata. 

En cualquier caso, según ha podido saber elcierredigital.com se investiga el entorno más cercano de las víctimas para cerrar el círculo sobre un sospechoso de uno de los casos concretos y no es descartable que se produzca alguna detención en los próximos días.

El caso de Ferrándiz

Durante más de un año Joaquín Ferrándiz Ventura, condenado por secuestro, violación y cinco asesinatos en la provincia de Castellón entre julio de 1995 y el 14 de septiembre de 1996, mantuvo en jaque a la Guardia Civil española.

El primero de los delitos cometidos por Ferrándiz tuvo lugar el 6 de agosto de 1989, cuando atropelló deliberadamente a una motociclista de 18 años llamada María. El choque no mató a la mujer, así que Ferrándiz salió del coche y se acercó a María fingiendo una disculpa e invitándola a subir a su vehículo para llevarla al hospital. Una vez dentro del coche, la condujo a una zona aislada y la violó, antes de abandonarla posteriormente cerca del hospital. Ferrándiz fue identificado por otro automovilista que había presenciado la colisión y fue detenido, juzgado y condenado a 14 años de cárcel.

Joaquín Ferrándiz.

La fatalidad quiso que mientras estaba en la cárcel conociese a un asesino acusado de matar a su esposa. Tras salir a la calle en 1995, Ferrándiz se convertiría en un "asesino por imitación" utilizando el modus operandi de su compañero de celda. Comenzó a trabajar en una compañía de seguros y mientras de lunes a viernes se comportaba como un ciudadano normal, los fines de semana se transformaba en un asesino en serie.

Su primera víctima fue Sonia Rubio. Ocurrió en la madrugada del 2 de julio de 1995, tras salir de una discoteca de Benicassim. La joven solo tenía que caminar un kilómetro hasta su casa, pero jamás llegó. Ferrándiz la violó y asesinó. En septiembre de 1996 Amelia Sandra García Costa, de 22 años, fue su segunda víctima.

En julio de 1998 fue detenido y durante los interrogatorios admitió estos dos asesinatos más otros tres de prostitutas cuyos cadáveres fueron encontrados en la orilla de un río cerca de Villarreal a principios de 1996. Eran Natalia Archelos Olaria, de 24 años, Mercedes Vélez Ayala de 18 y Francisca Salas León, de 24 años. Ferrándiz puede salir de prisión en 2023.

La médico forense opina

La médico forense especialista en valoración del daño corporal, Patricia Alcaraz, analizaba hace un par de días para elcierredigital.com los modus operandi de los asesinos en serie y en este caso recordaba que "entre asesinato y asesinato han transcurrido mas de 30 días, es decir, ha habido un “periodo de enfriamiento”, dato que indica que no se trata de un asesino que mata de forma impulsiva o “desorganizada”, sino que mata de forma “organizada y planificada”.

La doctora Patricia Alcaraz.

La doctora apuntaba también que "podría ser un primer asesino, y luego darse un “efecto imitación”, es decir, ser otra persona que copie al primero y asesine de “semejante” manera, pero al desconocer los datos reales del fallecimiento y de la investigación, es imposible que copie igual, así que esta teoría se podría descartar".

Explica Alcaraz que la palabra “en serie" es una etiqueta que ayuda a la Guardia Civil a encontrar al asesino, ya que nos orienta a un perfil muy concreto de persona que dista mucho de los otros tipos de Asesino Múltiple" y explicaba que "el asesino itinerante (Spree Killer) comete un número variable de asesinatos en ciudades diferentes en un breve lapso de tiempo, derivados todos ellos de una misma acción y, en consecuencia, sin periodo de enfriamiento emocional entre ellos. El perfil típico se corresponde con el de psicóticos que llevados por sus delirios salen a la calle provistos de armas sembrando la muerte en su recorrido hasta que se suicidan si se ven acorralados. Raramente son detenidos con vida".

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