22 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

La mujer dejó su móvil y la cartera sobre la mesa de su casa en la localidad pacense de Monesterio la noche del 4 al 5 de julio de 2016

Nueva pista: Una extraña carta podría ayudar a esclarecer la misteriosa desaparición de Manuela Chavero

Manuela Chavero.
Manuela Chavero.
Hace 22 días llegó a la casa de los padres de Manuela Chavero en la localidad extremeña de Monesterio una carta que alguien dejó sobre la puerta. Un primo de la desaparecida abrió la misiva y tras avisar a Emilia, la hermana de Manuela, la carta fue llevada de inmediato a la Guardia Civil. En la misiva se podría dar el nombre de la persona que pudo hacer desaparecer a Manuela y arrojar nuevas pistas sobre esta extraña desaparición.

Una carta podría suponer un punto más para poder solucionar la desaparición de Manuela Chavero a la que se perdió la pista en julio de 2016 en el municipio extremeño de Monesterio. Una carta dirigida a la hermana de Manuela, Emilia, fue recibida por la madre de ambas en su casa del citado pueblo hace 22 días.

La extraña misiva, que no se envió mediante el servicio de correos, informaría sobre quién estaría detrás de la extraña desaparición de Manuela. Cuando llegó la carta, la madre no se atrevió a abrirla y al final fue un primo de Emilia el que la abrió después de ponerse unos guantes.

La carta ya está en manos de la Unidad Central Operativa (UCO) y la misma podría aportar datos sobre quién provocó la falta de noticia sobre Manuela Chavero desde julio de 2016. El pasado mes de agosto los investigadores de la UCO sorprendían con un nuevo registro, el undécimo, en el domicilio de Manuela. Ponían una carpa para tapar la entrada a las escaleras y ponían indicativos de muestras en la calle emulando el posible recorrido que efectuó el coche de su captor aquella noche. Otros agentes se repartían por el pueblo, algunos interrogando a vecinos, otros observando posibles reacciones de sospechosos.

Mientras la televisión retransmitía aquello en directo y entrevistaba a Emilia Chavero, que volvía a asegurar en el programa Espejo Público estar convencida de que los agentes van a resolver el caso y confiaba plenamente en la labor de la UCO (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil) en el caso de su hermana.

En este sentido, Emilia siempre ha parecido tener en el punto de mira un culpable: "Pienso que tienen a la persona, pero esa persona nunca va a decir dónde está ella, entonces es un caso sin resolver y eso no lo quiero ni yo, ni la UCO, ni España", aseveraba la hermana de la desaparecida y añadía que “lo quieren todo muy atado” y “no quieren un caso Marta del Castillo”.

Cada año Monesterio se solidariza con la desaparecida y su familia.

Manuela Chavero desapareció el 5 de julio de 2016 a los 42 años. Manuela dejó la televisión y las luces encendidas en su casa de Monesterio (Badajoz), el teléfono móvil encima de la mesa y el dinero y la documentación dentro de la vivienda. Esas fueron las únicas pistas que encontraron de Manoli, así llaman sus allegados a Manuela Chavero, el día cinco de julio del año 2016.  

Se sabe que usó su móvil para enviar mensajes a través de WhatsApp a la 1:55 horas de la noche y después salió con lo puesto y se subió al coche de un posible conocido en el pueblo. Desde entonces ni su hermana Emilia ni sus dos hijos menores, un chico de 17 años, y una niña de nueve, han vuelto a tener noticias de Manuela.

El caso de Manuela Chavero se une al de Francisca Cadenas y Rosalía Cáceres. En un radio de 200 kilómetros a la redonda son las tres mujeres que han desaparecido sin dejar pistas sobre su paradero en Extremadura.

Durante las últimas semanas hubo una novedad, cuando un vidente aseguraba saber dónde está enterrada Manuela e incluso señaló un lugar en el mapa a los investigadores de la Guardia Civil. Obviamente la pista se mostró inútil. 

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