18 de septiembre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El vídeo difundido en redes sociales de lo sucedido en Herreruela no muestra el esfuerzo del rehalero por ayudar a sus canes

Lo que no cuentan los medios: Dos cazadores fallecidos en el último año por intentar salvar a sus perros

La Real Federación Española de Caza (RFEC) y las Federaciones Autonómicas de Caza (FFAA) se han mostrado consternadas por el accidente que sufrieron varios perros en Herreruela, en la provincia de Cáceres, y en el que algunos canes cayeron por una risquera cuando perseguían a un venado.

El respeto, cuidado y amor a los perros es una máxima que, salvo muy escasas excepciones, cumplen a rajatabla los cazadores. Por eso, la indignación del colectivo es máxima cuando se intenta instrumentalizar un accidente como el ocurrido hace unos días en la Herreruela, en Cáceres. En el vídeo, ampliamente difundido en redes sociales, se ve como 12 perros cayeron de una risquera cuando por su instinto y naturaleza intentaron hacerse con una presa, un ciervo, que se encontraba al borde del peñasco.

"Ha sido un hecho excepcional, utilizado por grupos radicales animalistas para dar una mala imagen de la actividad cinegética y olvidan que la caza sirve de regulador y evita que especies peligrosas como jabalíes o corzos se expandan” ha señalado Luis Miguel Villanueva de la Fundación Artemisan. “Con este tema se quiere dar una mal imagen. De hecho, el vídeo lo ha difundido un hombre tan radical como Luis Miguel Domínguez (colaborador de Televisión Española) dando la vuelta a la imagen cuando lo que hace el "rehalero" es arriesgar su vida por salvar a los perros"

Haz clic pra descargar la nota

En la misma línea la Real Federación Española de Caza (RFEC) señala en un comunicado como todas las Federaciones quieren expresan su apoyo incondicional al rehalero afectado por esta fatalidad. Del mismo modo, la RFEC y las Federaciones Autonómicas de Caza (FFAA) lamentan que ninguna organización animalista, simpatizantes ni medios de comunicación afines se hayan hecho eco con la misma intensidad y vehemencia del fallecimiento de dos cazadores por querer salvar a sus perros tras caer en sendas balsas de agua, o del cazador herido el año pasado al despeñarse mientras intentaba rescatar a uno de sus perros en la provincia de León.

El testimonio del rehalero

Rosado, el rehalero propietario de los perros ha declarado en la publicación Club de Caza como su gran prioridad fue salvar a los canes: “Quería bajar por cualquier lado a ver a mis perros, no me importaba nada más, ni venado, ni bajar por un sitio seguro, ni nada… sólo saber cómo estaban los perros que habían caído junto al venado, que son los que yo vi”.

También ha señalado el linchamiento que está sufriendo en redes sociales: “He recibido todo tipo de insultos. Me han llamado desde criminal a asesino, pasando por insultos que mencionan a mi madre” a lo que ha añadido que “Hay muchas falta de respeto en esto de las redes sociales, y muchos intereses, hay cosas horribles que apenas tienen repercusión y se dedican a criticar un accidente como si fuese un crimen”.

Cuando el cazador arriesga su vida por sus perros

La última muerte de un cazador que intentaba rescatar a sus perros se ha producido hace escasos 12 días. El 8 de noviembre de 2018 el cuerpo de bomberos de Castellón rescataba el cuerpo sin vida de un cazador de 70 años que se encontraba en el interior de una balsa de riego. Este cazador se ahogó al intentar acudir al rescate de sus perros, que habían caído a la balsa de manera accidental, como así confirmó un acompañante.

Hace casi un año antes, el 27 de noviembre de 2017, otro cazador moría ahogado en parecidas circunstancias en otra balsa de riego en la partida de Fontcalent, cerca del Pla de la Vallonga (Alicante). Un mes más tarde, en diciembre de 2017, en León los que se despeñaban eran dos rehaleros para intentar salvar a sus perros. Afortunadamente no hubo fallecidos.

En todos estos casos la repercusión mediática fue mínima, a diferencia de lo ocurrido en el vídeo difundido este pasado fin de semana viralizado por grupos animalistas. De hecho, en el corte mostrado en las principales cadenas de televisión ni siquiera se señaló que los perros implicados fueron atendidos por veterinarios en el mismo lugar de los hechos y posteriormente en clínicas especializadas.

Para Ángel López Maraver, presidente de la Real Federación Española de Caza, la repercusión de este accidente, “demuestra, una vez más, la existencia de un lobby animalista, apoyado por políticos y personajes de la escena pública, que utilizan cualquier hecho llamativo relacionado con la caza para, sin conocer ni profundizar en causas ni detalles, criminalizar al sector en una campaña orquestada de desprestigio constante hacia la caza”. Una actividad imprescindible en la gestión de los ecosistemas y garante del desarrollo rural.

COMPARTIR: