20 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

La flor y nata de la realeza del momento, los Orleáns, los Hungría, los Saboya o los Bulgaria escogieron esta ciudad portuguesa para pasar su exilio

Estoril y los Borbones: Una relación de idea y vuelta en el refugio de los reyes exiliados

Don Juan de Borbón con su mujer y sus hijos en Villa Giralda (Estoril).
Don Juan de Borbón con su mujer y sus hijos en Villa Giralda (Estoril).
El rey emérito, tras su autoexilio, se encuentra actualmente en paradero desconocido. No obstante, la rumorología apunta a que es posible que se haya refugiado en uno de sus destinos predilectos, Portugal, siendo Estoril y la finca de los Brito e Cunha-Espirito Santo en Azeitao los dos destinos más probables.

La historia de los Borbones se ha entrelazado en más de una ocasión con el país vecino, Portugal. En medio de los polémicos acontecimientos que últimamente han sobrevolado la Casa Real, y en particular, la figura del rey emérito, Juan Carlos I, los últimos rumores señalan la finca de Casa Grande Quinta do Peru, propiedad de la familia Brito e Cunha-Espirito Santo, como el lugar en el que se habría hospedado Juan Carlos I en los días que sucedieron a su salida de España.

Sin embargo, este no es el único enclave familiar en Portugal para los miembros nuestra realeza. El refugio por excelencia de los Borbones en el país del dragón es, sin lugar a duda, Estoril, otro lugar que se ha barajado en las últimas horas como posible destino del emérito tras su autoimpuesto exilio.

Para entender su vinculación a esta ciudad, hay que remontarse al final de la Segunda Guerra Mundial. La finalización de este conflicto bélico estableció un nuevo escenario de paz en todo el globo, pero, para las otrora poderosas monarquías europeas, no significó sino la despedida definitiva de un poder que llevaban siglos ostentando.

Aquí es donde entra en escena esta bella ciudad portuguesa. Estoril se convirtió en el refugio de las familias reales de toda Europa en los años de postguerra. La flor y nata de la realeza del momento, los Orleáns, los Hungría, los Saboya o los Bulgaria son tan solo algunas de las casas reales que encontraron acomodo en esta ubicación. Nuestros Borbones no iban a ser menos.

El Conde de Barcelona, Don Juan de Borbón, estuvo exiliado en la ciudad desde 1946 junto a su familia. Por tanto, es en esta localidad situada a apenas 25 minutos de la capital, Lisboa, donde Juan Carlos I pasó junto a sus hermanas sus primeros años. Concretamente, los miembros de la Corona se alojaron en Villa Bel Ver en un primer momento y en Villa Giralda a partir de 1949. En todo momento, contaron el apoyo crematístico de la pareja de banqueros Manuel e Isabel Espírito Santo. Sea como fuere, Don Juan de Borbón contempló durante años cómo los organismos internacionales permitían la perpetuación de Franco en el poder desde el país vecino.

La Casa Real pasa por un momento muy delicado.

En Estoril tuvo lugar uno de los episodios más recordados y misteriosos en la historia de la Monarquía Española. El rey emérito tenía tan solo 18 años y su hermano, Alfonso, uno de los potenciales herederos de la dinastía, 15. Los hermanos limpiaban sus armas en el palacete de Villa Giralda y, eventualmente Alfonso recibió un disparo que penetró por su nariz arrebatándole la vida.

La bala procedía del arma de su hermano, que la sujetaba cuando se disparó de forma accidental. El comunicado facilitado por los Condes de Barcelona rezaba así: “Estando el infante don Alfonso de Borbón limpiando una pistola de salón con su hermano, la pistola se disparó, alcanzándole en la región frontal, falleciendo a los pocos minutos. El accidente sucedió a las veinte horas y treinta minutos al regresar de los oficios del Jueves Santo, donde había recibido la sagrada comunión”.

En cualquier caso, siguiendo con la relación de la casa Borbón con Portugal, cabe mencionar que la vida de las hermanas del emérito ha estado vinculada, si cabe aún más, con el país luso. La ya fallecida Infanta Pilar residió en esta nación 30 años: “Portugal es mi tierra y España mi país” solía afirmar. En este sentido, Doña Pilar recibió distintas condecoraciones por parte del ejecutivo luso por su labor como enfermera en el Hospital dos Capuchos.

Aunque finalmente se instaló en España, se conoce que frecuentó con asiduidad Estoril y Lisboa hasta su muerte. En cuanto a la Infanta Margarita, invidente desde su nacimiento, que tal como apuntaba elcierredigital.com es uno de los grandes apoyos del emérito en estos días sombríos para la institución monárquica, esta posee una casa veraniega en Estoril, ciudad estrechamente ligada a su infancia.

 

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