23 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

La expresidiaria no acudió a declarar como imputada en la causa por el crimen de la profesora zamorana en el Juzgado número 1 de Valverde del Camino

Ordenan la detención y puesta a disposición judicial de Josefa, la expareja de Bernardo Montoya, incriminda por éste en el asesinato de Laura Luelmo

Bernardo Montoya, presunto asesino de Laura Luelmo.
Bernardo Montoya, presunto asesino de Laura Luelmo.
Josefa, expareja de Bernardo Montoya, presunto asesino de Laura Luelmo, no acudió a declarar este jueves en el Juzgado de Instrucción número 1 de la localidad onubense de Valverde del Camino, que instruye la causa del asesinato de la joven profesora zamorana. La jueza ordenó a última hora de la tarde su detención y puesta a disposición judicial. Josefa fue acusada de ser responsable del asesinato de la joven durante una discusión por motivos de celos.

La jueza Elvira Mora, titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Valverde del Camino ordenó a última hora de la mañana del jueves la detención de Josefa, expareja de Bernardo Montoya después de que no se presentase a declarar. La detención fue solicitada tanto por la Fiscalía como por la defensa de Montoya.

Josefa fue requerida por el Juzgado en calidad de imputada por un legalismo, para que acudiese con abogado y fuese asesorada por éste en su declaración. La mujer, expareja de Bernardo Montoya, presunto asesino de la profesora Laura Luelmo, tenía que haber declarado ante la juez de Instrucción de Valverde del Camino, Elvira Mora, encargada de instruir el asesinato de Laura Luelmo.

Miguel Rivera, abogado de Montoya.

Lo hace a petición de la defensa de Montoya, Miguel Rivera, después de que éste insistiese en varias ocasiones sobre la culpabilidad de su expareja, Josefa, a quien conoció en la cárcel y acusa de ser la autora material del asesinato de la profesora zamorana. Josefa fue acusada por Montoya de haber matado a martillazos a Laura durante una discusión por celos. Esa fue la tercera versión que Bernardo Montoya dio de los hechos.

En esta última versión, Bernardo Montoya dijo que Josefa habría encontrado a Laura en el salón de la vivienda del acusado en El Campillo y en un ataque de celos habría acabado con la vida de la joven profesora a golpes con un martillo que cogió de su caja de herramientas. Luego ambos habrían arrojado el cadáver al lugar donde fue encontrado por la Guardia Civil durante las labores de rastreo.

A principios de abril de este año Montoya envió varias cartas al juzgado y a algunos programas de televisión, exculpándose del crimen y acusando directamente a su exnovia Josefa, a la que conoció en la cárcel. Aquella misiva de Bernardo Montoya iba dirigida a “toda la sociedad”, y alertaba de que "hay por ahí suelta una persona que es la verdadera culpable”.

La carta fue escrita en mayúsculas y con escasos signos de puntuación, lo que según el grafólogo consultado por el programa de televisión "Cuatro al día", desvelaba datos ocultos de la personalidad del presunto asesino de Laura Luelmo a la vez que “un deseo de pasar desapercibido”. En sus primeras dos declaraciones Bernardo se declaró culpable del asesinato de la joven zamorana en la localidad de El Campillo, Huelva y dio detalles a la Guardia Civil que sólo podía conocer él.

Su nuevo abogado, Miguel Rivera, ha cambiado su estrategia de defensa e incluso pidió libertad provisional en Semana Santa de Montoya, amparándose en un error de grabación de la declaración de su defendido.  La petición fue denegada. Tras la fallida comparecencia Rivera anunció que pedirá el testimonio de la actual pareja de Montoya que "ratificará la versión de mi cliente", aseguró en la puerta de los juzgados de Valverde.

Montoya sí confesó antes

Según la defensa, la primera declaración ante la titular del Juzgado de Instrucción 1 de Valverde del Camino (Huelva) por parte de Bernardo Montoya, en la que sí confesó la autoría del crimen, no se grabó correctamente "ni legalmente al no estar conectado un cable de audio en el equipo informático". Un fallo técnico que para  la Fiscalía de Huelva “no es circunstancia que afecte a la instrucción”, ya que existe una transcripción elaborada por una letrada de la Administración de Justicia, como secretaria judicial. Según la Fiscalía, la transcripción de la declaración tiene  la misma validez que una grabación de audio, aunque admiten que ésta  no tiene la literalidad exacta y la apreciación que el audio ofrece.

De hecho, antes de existir estos medios técnicos, las transcripciones por parte de los auxiliares judiciales eran la prueba válida de las declaraciones en las instrucciones y durante los juicios. Pero el representante legal de Bernardo Montoya, el letrado Miguel Rivera, pretendía aprovechar este error técnico y la falta de grabación de esa confesión, junto con el hecho de que existe una segunda declaración exculpatoria del propio Montoya para pedir la inminente puesta en libertad de su cliente.  Según declaró recientemente el letrado Rivera,  todas estas circunstancias unidas a  “dudosas”  garantías procesales  le llevarían a solicitar otras medidas que confirmó anunciaría en esta semana.   

Bernardo Montoya sigue interno en la cárcel de Morón de la Frontera (Sevilla), tras su ingreso la madrugada del día 22 de diciembre en el módulo de enfermería del centro penitenciario de Huelva con un interno de apoyo para reforzar su vigilancia. No obstante, dada la entidad del delito investigado en el caso y su connivencia dentro de esta cárcel con otros reclusos se consideró oportuno por parte de Instituciones Penitenciarias su traslado de la provincia de Huelva a la cárcel de máxima seguridad de Sevilla.

Allí se encuentra en prisión provisional, comunicada y sin fianza. La Fiscalía y la acusación particular lo acusan de los delitos de asesinato, detención ilegal y agresión sexual. 

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