09 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

El policía, alertado por la madre, corrió hacia donde se encontraba el menor y le aplicó la maniobra de Heimlich para evitar que se ahogara

Vídeo: Un agente de la Policía Nacional salva a un niño de cuatro años que se estaba atragantando en Murcia

Un Policía salva la vida de un niño
Un Policía salva la vida de un niño
Una agente de la Policía Nacional ha salvado la vida de un niño de cuatro años con una maniobra de primeros auxilios en Lorca (Murcia). La madre del niño entró a la comisaría de la Policía Nacional de esta localidad pidiendo auxilio debido a que su hijo no podía respirar y no sabía socorrerlo. Uno de los policías, que estaba en el servicio de seguridad, salió rápidamente en su ayuda y consiguió evitar el ahogamiento del menor.

Los hechos ocurrieron hace unos pocos días, cuando una mujer acudió angustiada a la comisaría de Policía Nacional de la localidad murciana de Lorca para pedir auxilio. Su hijo pequeño de cuatro años se estaba asfixiando con un trozo de comida y no sabia como ayudarlo.

Policía Nacional salva la vida de un niño de cuatro años 

El agente que estaba en el servicio de seguridad fue rápidamente a auxiliar al niño y, tras comprobar que no podía respirar, le cogió en brazos y le trasladó rápidamente al interior de la comisaría, donde no dudó en realizarle la maniobra de Heimlich.

Rodeó al niño con sus brazos para presionar en la boca del estomago hasta que expulsara el trozo de comida que se le había quedado obstruido. Posteriormente, tanto la madre como el niño fueron asistidos por el resto de los agentes de la comisaria.

 

Formación en materia de primeros auxilios

Los agentes de la Policía Nacional desde que comienzan su formación como alumnos en la Escuela Nacional de Policía de Ávila, se inician en el aprendizaje de técnicas de primeros auxilios. Estos conocimientos pueden ser esenciales en determinadas situaciones de emergencia, para poder ayudar a las personas hasta la llegada de los servicios sanitarios incluso, en su puesta en práctica, pueden llegar a salvar vidas.

Los agentes no solo se forman en la Academia de Ávila, sino que a lo largo de su carrera profesional siguen recibiendo una formación continua a través de cursos y jornadas de formación.

Desde la práctica de una reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta cómo resolver un atragantamiento o realizar una primera asistencia en caso de hemorragias, contusiones o quemaduras, pasando por la detección de un ictus, forman parte de la instrucción teórico-práctica de los agentes para poder prestar un mejor servicio a los ciudadanos.

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