29 de julio de 2021
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EDICIÓN VERANO

La psicóloga Lara Ferreiro analiza la evolución mental que pudo protagonizar el padre de Anna y Olivia antes de matarlas

Las siete fases psicológicas por las que Tomás Gimeno podría haber pasado antes de acabar supuestamente con sus hijas

Tomás Gimeno.
Tomás Gimeno.
La psicóloga Lara Ferreiro explica en 'Elcierredigital.com' los siete pasos psicológicos que podría haber dado Tomás Gimeno antes de matar presuntamente a las pequeñas Anna y Olivia. Un retrato en el que Ferreiro intenta penetrar en la mente de Tomás Gimeno para conocer más al supuesto autor de uno de los crímenes que más ha impactado a la sociedad española en los últimos años.

El caso de las pequeñas Anna y Olivia ha impactado a toda la sociedad española que no se explica cómo Gimeno pudo cometer un crimen de esta índole. La psicóloga Lara Ferreiro explica para Elcierredigital.com el proceso psicológico que pudo a travesar el canario antes de tomar esa decisión tan brutal. Con ella les dejamos.

Cuando estoy escribiendo estas líneas no dejo de comparar el perfil psicológico de Tomás Gimeno con el de José Bretón, el padre que asesinó a sus dos hijos y los quemó vivos por venganza perversa a la madre de estos.

El filicidio, el asesinato de los propios hijos, es la “más incomprensible” de las conductas criminales. El nombre filius proviene del latín que significa "hijo", y estos casos son antinatura, van en contra de las leyes naturales o humanas, en contra de la “perpetuación de la especie” y de la “protección” de los propios hijos.

La mente de un asesino es compleja pero todos siguen procesos psicológicos parecidos a la hora de ejecutar sus crímenes siguiendo las siguientes 7 fases psicológicas:

Fase áurea y búsqueda

Esta es la primera fase, cuando Tomás Gimeno empezaría a pensar en la idea de supuestamente asesinar de forma obsesiva a sus hijas por celos patológicos o venganza perversa hacia su ex mujer Beatriz. Es un tipo de violencia vicaria, la más cruel que se le puede hacer una madre.

Fase de pesca o búsqueda

La fase dos es donde el asesino comienza con la búsqueda de lugares, con el cómo y dónde hacerlo. Empieza a organizar cómo lo haría con el máximo detalle. En este caso, se añadirían también escenarios como el mar y el barco ya que lo han sido en este caso, todo planeado previamente por él.

Fase de seducción y captura

En algunos casos, el asesino ataca por sorpresa a las víctimas propiciando encuentros casuales o aprovechando el horario de visitas de las niñas para ejecutar su plan.

Tomás Gimeno. 

Tomás Gimeno podría haber dado una falsa sensación de seguridad a sus hijas, burlando su autoprotección. Muchas veces les llevan regalos a las niñas para entretenerlas. En esta fase el asesino está con sus víctimas dispuesto a ejecutar su plan.

Fase de captura

En esta fase, el asesino secuestra o captura a sus víctimas, bien con fuerza o bien siendo manipuladas sin saber lo que estará a punto de ocurrir. Se trata de un sádico juego del que el asesino suele disfrutar ya que es como la trampa que se tiende a un animal inofensivo, observa atentamente las reacciones de la víctima y disfruta con su miedo.

Fase del asesinato

En esta quinta fase Tomás Gimeno, supuestamente, habría matado a sus hijas. El momento de la muerte es el clímax, lo que el asesino buscaba desde el momento en que comenzó a fantasear.

Aquí cada asesino disfrutará con sus preferencias homicidas utilizando distintos métodos según su perfil: unos estrangulando, otros golpeando o acuchillando, disparando, asfixiando, torturando, etc. Tomás Gimeno supuestamente cogió un barco con sus hijas y las hizo desaparecer en las profundidades del mar de un país que las llorará eternamente.

Fase fetichista

Esta sexta fase es donde el asesino almacena objetos como “trofeos” ya que ese parece ser el significado que tienen para estos asesinos. El objetivo es poder rememorar el crimen cometido. Así, la fantasía se mantiene más tiempo y de manera más gratificante utilizando los objetos como el medio por el que recuerdan el momento del crimen, como mechones de pelo o cualquier objeto que perteneciera a las víctimas.

Fase depresiva

Esta fase llega tras el asesinato y puede incluso generar ideas suicidas en el asesino puesto que con las muertes realizadas no habría obtenido la gratificación con la que fantaseaba.

Tomás Gimeno. 

Lo peor es que idealizan ese pensamiento de manera obsesiva, de modo que nunca están satisfechos con el asesinato cometido porque no lo consideran tan perfecto como el que ellos han dibujado en su fantasía.

Muchos se suicidan posteriormente, podría haber sido presuntamente el caso  de Tomás Gimeno. Al suicidarse se alivia todo su sufrimiento de tener que vivir con eso, de tener que enfrentarse al juicio público y al por qué de su exmujer.

La pregunta del millón, ¿por qué el asesino no se suicida antes de matar a sus hijas? Para Tomás Gimeno esto no tendría sentido ya que lo que quiere es hacer sufrir indefinidamente a Beatriz, su ex y la madre de sus hijas.

Para él, sus hijas y ella son de su propiedad. Puede hacer con ellas lo que quiera. El mayor dolor es no ver a sus  hijas más y ni siquiera poder velar sus muertes, Beatriz va a estar muerta de por vida.

El final de Tomás Gimeno

El supuesto suicidio de Tomás Gimeno se puede gestar de 3 formas en su cabeza:

1. Planificado.

Que ya lo tuviera planificado como parte del plan y lo haya llevado a cabo tal y como lo hubiera pensado previamente.

Lara Ferreiro. 

2. Por miedo

Que no tuviera planificado su supuesto suicidio pero ,al entrar en la fase depresiva, le entrase el miedo por lo que ha hecho y en ese momento hubiera decidido suicidarse. Suelen tener miedo también de todas las consecuencias penales de estos actos.

3. Por cobardía

Por no ser capaz de dar la cara a lo que presuntamente ha hecho y así no tiene que dar explicaciones a nadie.

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