01 de agosto de 2021
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EDICIÓN VERANO

Aunque la policía intenta esclarecer el móvil del crimen Emilio aseguró que la mató "porque insultaba a mi chica"

'El Loco' de Chapinería: "Le corté el cuello con un cuchillo y me fumé un porro"

Casa donde ocurrieron los hechos.
Casa donde ocurrieron los hechos.
Como había adelantado elcierredigital.com, Emilo R.M, alias "El Loco" confesó ser el autor del asesinato de María Luisa, de 70 años, asesinada hace más de una semana en la localidad madrileña de Chapinería. El cuerpo había sido encontrado descuartizado y enterrado en un camino del pueblo. El juez había enviado a prisión provisional comunicada y sin fianza a Emilio R. M. y África F. C., yerno e hija de la victima por su participación en los hechos.

Antes de su confesión como autor material del crimen de Chapineria, Emilio R. M. llevaba ya horas en los calabozos de la Comandancia de Tres Cantos, a los que fue trasladado ante el riesgo de fuga y tras hallar claras evidencias en su contra. Concretamente, se encontró sangre en la tela del sofá de la vivienda y una herramienta con restos biológicos que podría ser el arma del crimen.

Aunque había trascendido que Emilio había confesado, no fue hasta esta semana cuando se supo más sobre su macabra declaración. Según aseguró a las autoridades, degolló a su suegra con un cuchillo para luego "fumarse un porro". Además, explica que utilizó un hacha y una sierra para despedazar los restos de su víctima.

Africa y Emilio, ambos detenidos por el crimen.

En una declaración a la que pudo acceder Antena 3, Emilio confesó que: "Estábamos Marisa y yo en la cocina. Empezamos a discutir y ella iba a tocar el botón de la orden de alejamiento para alertar a la Guardia Civil. Cogí un cuchillo del tamaño de un dedo y le corté el cuello, después fui a fumar un porro fuera de la casa".

Además, el presunto asesino contó: "En un saco introduje la cabeza y las extremidades y las metí en una maleta, en otro saco introduje el cuerpo y lo metí en otra maleta, en la tercera introduje las ropas y varias cosas".

También aseguró que salió caminando a buscar dónde enterrar los restos de Marisa, hasta que consiguió un lugar donde podrían comérsela "las alimañas". Después de abrir un hoyo en una finca y enterrar los restos de su suegra regresó a su casa a fumarse otro porro y dormir.

Emilio también aseguró que el trabajo de limpieza lo hizo la mañana siguiente, mientras su pareja aún dormía. Por su parte, la hija dela víctima, se negó  a declarar ante los investigadores amparándose en su derecho legal a no hacerlo

La víctima Marisa, con quien mantenía una tensa relación su yerno, y su pareja África habían comenzado a compartir domicilio con la víctima hacía unos tres meses en esta localidad madrileña. Según relató la hija de la víctima, los tres se encontraban bebiendo esa fatídica noche cuando ella decidió irse a dormir, "quedando en el salón Marisa y su yerno", según sus primeras declaraciones a la prensa. 

Una película de terror

Durante la noche del martes al miércoles de la seman pasada, el perro de un vecino de esta localidad madrileña de Chapinería, de apenas 2.300 habitantes, encontró los restos medio desenterrados de una mujer. Más tarde, las fuerzas de seguridad descubrieron que los restos de una mujer mayor habían sido descuartizados y enterrados.

Según ha trascendido a la prensa, el cuerpo de Marisa se encontró totalmente descuartizado y repartido en algunas bolsas enterradas en la calle Camino de las Maderas del pueblo.

Las extremidades quedaron más a menos a la vista, algo que podría deberse o a un mal enterramiento o a que algún animal encontró y desenterró parte de los restos del cuerpo. Inicialmente se encontró la pierna de una víctima sin envolver y posteriormente, el perro de un vecino encontró el resto del cuerpo en bolsas plásticas. 

Según comentó un vecino a Telemadrid, la mujer: “Tenía problemas con sus hijas por temas económicos y me ha llamado un amigo y nos ha dicho que habían encontrado el cuerpo descuartizado”. Marisa tenía dos hijas, conocidas en esta localidad.

Camino en el que fueron hallados los restos,

La localidad ha quedado conmocionada, ya que nunca había ocurrido algo similar. Algunos vecinos compartieron a medios su preocupación y asombro ante “una escena de película”. 

Los vecinos también han asegurado que las hijas de Marisa o las “Spice Girls”, como se les conocía en la localidad, no eran las únicas que discutían con la víctima.  El cuerpo fue hallado a 350 metros de la casa donde Marisa vivía en esta población madrileña.

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