08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La iniciativa se lanzó en agosto y en octubre iniciaron los procesos de adjudicación a las familias menos favorecidas

Ada Colau inaugura sus polémicos pisos en Barcelona hechos con containers de barcos

Construcción en Barcelona
Construcción en Barcelona
La crisis del mercado del alquiler ha empujado a varios ayuntamientos a tomar medidas excepcionales para mejorar el parque de viviendas. Madrid, Barcelona y Bilbao viven un momento crítico en el sector del arrendamiento urbano, sobre todo para los ciudadanos con sueldos más bajos es cada vez más difícil acceder a viviendas privadas. El Ayuntamiento de Barcelona se prepara para lanzar su propuesta de vivienda social: contenedores de barcos como pisos provisionales.

En el año 2018, la alcaldesa de la ciudad condal Ada Colau, había anunciado que esta propuesta saldía adelante; sin embargo, no fue hasta el 26 de gosto de 2019, cuando decénas de medios de comunicación se concentraron en el número 8 de la calle de Non de Sant Francesc, en el barrio Gótico de Barcelona.

El ayuntamiento llegó a un acuerdo con las empresas Constècnia 3 y Eurocatalana, responsables de ejecutar un proyecto del consistorio en el que se utilizarían contenedores de barco reciclados para desarrollar un edificio de viviendas en el que alojar a familias con escasos recursos económicos.

El primer edificio del proyecto APROP, alojamientos de proximidad provisionales, ya ha empezado a instalarse en el barrio del Gòtic, en Ciutat Vella. Aunque en principio se había programado la inauguración para el mes de octubre de este mismo año, el Consistorio ha confirmado a elcierredigital.com que será en diciembre cuando se autorice la ocupación.

Zona de construcción.

El Ayuntamiento asegura que “este nuevo modelo de pisos de estancia temporal y construcción rápida permitirá ampliar el parque público de vivienda y luchar contra la gentrificación”. El proyecto está diseñado para que lo ocupen las familias en situación de vulnerabilidad de forma provisional, mientras esperan una vivienda social definitiva.

Fuentes del Consistorio confirman a elcierredigital.com que el proyecto esta casi completado y que no darán más detalles de los que se han ofrecido hasta ahora. No obstante, esperan en los próximos días anunciar la adjudicación de las viviendas.

El proyecto tiene un presupuesto de 940.000 euros. El Ayuntamiento considera la iniciativa como parte del plan “por el derecho a la vivienda”, que contempla otros edificios en Sant Martí y Sant Montjüic. La mayoría de los pisos tienen entre 30 y 60 metros cuadrados y están compuestos íntegramente de contenedores reciclados.

Polémica y origen

El equipo de Colau no aclara como llegó esta idea, pero otras ciudades ya la han aplicado. La pionera: Amsterdam. El barrio Keetwonen construyó en el año 2005 varias viviendas con esta modalidad dedicados a estudiantes. Además, el festival Tomorrowland ha popularizado este tipo de viviendas para los turistas.

No obstante, los barrios de estudiantes y festivales de música internacional no terminan de convencer a los críticos del proyecto. Una de las principales críticas vino desde el exterior. El diario The Guardian calificó el proyecto como “latas de sardinas para pobres”; además, el diario ha mencionado la condición de “barracones”, algo que comparte con prensa local como El Periódico.

Módelo de casas con containers reciclados.

Por su parte, la otra gran afectada por los precios de alquiler, Madrid, no contempla planes para aplicar este tipo de iniciativas. En declaraciones a la prensa, Mariano Fuentes, delegado de Desarrollo Urbanístico ha confirmado que “no se construirá una vivienda donde ninguno de nosotros quisiera vivir”.

Por el momento, el proyecto avanza. Antes de 2020, las primeras viviendas provisionales del Ayuntamiento de Barcelona estarán ocupados. El tiempo definirá si se convierte en una solución general o no.

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