15 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Begoña, esposa del fallecido, confirma a elcierredigital.com que se trataría de una muerte natural, posiblemente de un infarto

Encuentran muerto a Juan Carlos Gil Vila, el escayolista gallego desaparecido hace once días que llegó a su portal después de trabajar y se le perdió la pista

Juan Carlos junto a su mujer Begoña
Juan Carlos junto a su mujer Begoña
Este trabajador, originario de Redondela (Pontevedra), de 47 años y que residía en el barrio madrileño de Canillejas debido a su trabajo como escayolista, desapareció el pasado 5 de octubre después de que un compañero de trabajo le acercara hasta el portal de su casa. Su mujer, amigos y el casero afirmaron que es un hombre normal y que no tenía problemas con nadie. El día 6 una mujer encontró un cadáver y llamó a la policía. Esta mañana se ha confirmado que era el cuerpo del desaparecido.

Begoña, viuda de Juan Carlos Gil, lo confirmaba a elcierredigital.com, "parece que se trata de una muerte natural, posiblemente un infarto, la Policía vino esta mañana a casa y me lo confirmaron", explicaba.

Transcurrieron once días hasta que pudo conocerse el paradero de Juan Carlos Gil Vila, un trabajador pontevedrés de 47 años, que estaba residiendo en Madrid por trabajo. Juan Carlos, que trabajaba para Escayolas Coslada, desapareció después de que un compañero le acercara a su casa en torno a las 15:30 horas en la calle Mequinenza, en el barrio de Canillejas. En este punto es donde se le perdió el rastro el pasado 5 de octubre. Ahora, se ha sabido este miércoles que fue encontrado muerto el día 6 por una mujer que paseaba. Se baraja la hipótesis de una muerte accidental, tal y como ha confirmado su viuda a este diario.

Elcierredigital.com habló hace días con la esposa de Juan Carlos, Begoña, que reside en Redondela (Pontevedra) lugar de donde es originario el desaparecido, con sus dos hijos de 20 y 23 años. La mujer señaló que el día 3 de octubre fue el último día que habló con su marido. “Quedé en llamarle el domingo (5 de octubre), pero no daba señal. Pensaba que era un problema del teléfono. Le llamé el lunes, pero tampoco contestaba”, explica Begoña.

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Imagen de Juan Carlos Gil Vila

Al no tener el número de algún compañero del trabajo, decidió contactar con otros allegados que tenía Juan Carlos para intentar dar con alguien cercano que lo conociera en Madrid. Begoña consiguió hablar con el compañero que le dejó, pero éste le dijo que no había ido el lunes 6 de octubre a trabajar. Al no poder poner la denuncia de su desaparición en Madrid, tuvo que hacerlo en Vigo.

Alrededor de las 23:00 horas de ese lunes, los compañeros y el casero entraron en el piso de Juan Carlos y no encontraron nada fuera de lugar. Estaba todo normal, pero faltaban algunas de sus pertenencias como su móvil y su monedero. Lo típico cuando sale una persona a la calle. “No sacó dinero del banco ni nada”, explica Begoña. Incluso, la herramienta con la que trabaja, de un elevado coste, se la había dejado en el trabajo. Los compañeros y el casero denunciaron su desaparición.

“Todo iba bien y todo era normal”

Begoña ha afirmado que en la vida de Juan Carlos “todo iba bien y todo era normal”. El casero le aseguraba que tenía un buen comportamiento con él y no hacía nada fuera de lo normal.  De momento, el caso lo lleva el Grupo de Investigación de la Comisaría de San Blas. “Todavía no han encontrado nada, pero me han dicho que están en ello”, comenta Begoña.

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Juan Carlos con la madrina de su hija durante una comida

La alerta fue dada por SOSDesaparecidos y ahora se ha sabido que una mujer encontró su cadáver el día después de su desaparición. Falta todavía por explicar la tardanza en identificar a Juan Carlos y en transmitírselo a su familia en Galicia.

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