03 de octubre de 2022
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FIN DE SEMANA

Localidades como Ciempozuelos, Moncada y Villaconejos entre muchas otras, han sufrido las consecuencias de estos hurtos

Vuelve una moda entre los ladrones: Robar las tapas de las alcantarillas

Alcantarilla con tapa robada.
Alcantarilla con tapa robada.
En los últimos meses varios municipios españoles han vivido el robo de las alcantarillas de sus calles. La subida del precio de la chatarra, junto a la facilidad de robar estas tapas, han hecho que sea un material jugoso para los ladrones. Este hecho es un peligro para la ciudadanía, supone un gasto a los ayuntamientos y puede hacer aflorar un mercado negro en las chatarrerías, que no deberían aceptar este tipo de material robado.

El martes los agentes de la Guardia Civil detuvieron a un hombre acusado de ser el presunto responsable de numerosos robos de tapas de alcantarillas que se ha producido desde el verano pasado en el municipio de Ciempozuelos.

El Ayuntamiento de la localidad ha agradecido a la Guardia Civil su labor para esclarecer estos robos que ha ocasionado un importante gasto público,  circunstancia que señala el Consistorio en una nota.

Además del gasto que ha supuesto reemplazar las tapas, añade que el hurto de estas alcantarillas ha puesto en peligro la integridad de los vecinos, que "podían haber sufrido accidentes o daños personales en caso de haber introducido un pie o haber caído en su interior".

Asimismo, Raquel Jimeno, alcaldesa de Ciempozuelos, ha declarado que desde el ayuntamiento calculan que les han robado entre 70 y 80 alcantarillas, lo que ha supuesto un gasto de alrededor de diez mil euros.

Moncada

El hurto de las tapas de las alcantarillas en Ciempozuelos no es un hecho aislado. Las consecuencias de la subida del precio de la chatarra han llegado también a Moncada (Valencia). Hace apenas dos semanas desaparecieron 200 tapas de alcantarilla. "Se las llevan para venderlas. Una noche 15 o 20, la otra también, y al final...", explica Martín Pérez Aranda, concejal de Seguridad Ciudadana.

Todos los veranos se detectan robos de cableado eléctrico en esta zona y en general en la comarca de l'Horta, pero estos últimos robos son inusuales. "No hemos tenido otra que ponernos en contacto con empresas que hacen tapas de plástico duro. Y nos cuentan que alrededor de 80 ayuntamientos han contactado con ellos por el mismo motivo", afirma Pérez. Además, afirma que "al final es más el daño que se hace que los beneficios que se pueden sacar".

Hay una alcantarilla destapada frente a la Policlínica Metropolitana |  COMUNICAS Caurimare > Baruta

Alcantarilla sin tapa.

Chimo Llodra, el intendente jefe de la Policía Local de esta localidad valenciana, explica que la mayoría de estos robos se dan en polígonos y zonas apartadas del núcleo urbano, y que los perfiles de los primeros identificados son personas con adicción a las drogas que venden este metal para poder saciar sus dosis diarias. 

Villaconejos y Colmenar de Oreja

Estos robos también los han sufrido en el municipio madrileño de Villaconejos. La noche del pasado viernes 15 de octubre robaron casi todas las alcantarillas de la localidad, un total de unas doce aproximadamente, con el objetivo de vender el material sustraído.

El jefe de mantenimiento del ayuntamiento de este municipio contó que no tienen ninguna sospecha de quién ha podido llevarse las alcantarillas, pero sí creen que lo han hecho por la venta de chatarra, ya que el precio que está alcanzando "hace que sea un material jugoso a la hora de sacar un dinero fácil, sin saber el perjuicio que esto le crea a los vecinos".

Pero ese mismo fin de semana no solo han robado las doce de Villaconejos sino que también sustrajeron otras veintisiete de Colmenar de Oreja.

Subida del precio de la chatarra

Que este tipo de hurtos haya aflorado en los últimos meses se debe a la subida del precio de la chatarra. El precio de estos metales ha subido de 20 céntimos el kilo a 32 o 35.

Vicente Amigó, experto en metales y catedrático del Instituto de Tecnología de Materiales de la Universidad Politécnica de Valencia, explica que el motivo de esta subida se debe a que “en España como ya no hay una industria minera potente en algunos metales, hay que recurrir al fundido de la chatarra porque no se puede acudir directamente al mineral para extraerlo". Por esta razón, aumenta la demanda y, en consecuencia, sube el precio.

Además Amigó añade que los metales siempre han tenido un carácter 'apetecible' para los ladrones. "Algunos metales como el cobre o el aluminio tienen un buen precio, sobre todo el cobre, y presentan una buena reciclabilidad". 

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