18 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El investigado es el asesino de otros tres menores y ya había sido identificado por Scotland Yard en 2011

Un alemán, nuevo sospechoso de la desaparición de Madeleine: el caso sigue abierto doce años después

El caso Madeleine sigue siendo un misterio tras doce años.
El caso Madeleine sigue siendo un misterio tras doce años.
El viernes 3 de mayo se cumplió el aniversario de la desaparición de Madeleine McCann en Portugal. La pequeña británica de tres años desapareció sin dejar rastro hace doce años cuando dormía con sus hermanos pequeños en un hotel del Algarve portugués. Sus padres habían salido a cenar con amigos y dejaron a los tres menores durmiendo solos. El caso dio muchos vuelcos y conmocionó a todos por la ausencia de pruebas y escasos avances en la investigación. Ahora hay un nuevo sospechoso

Un ciudadano alemán condenado por el asesinato de tres niños es el nuevo sospechoso de la desaparición hace doce años de la niña británica Madeleine McCann en un complejo turístico del Algarve, en el sur de Portugal. Este alemán  ya había sido identificado como sospechoso en 2011 por Scotland Yard, pero su relación con el caso fue descartada porque su objetivo principal eran niños de sexo masculino. Ahora, nuevas informaciones surgidas  han llevado a la Policía  a volver a investigarle como sospechoso.

Se cumplen ya doce años de la desaparición de la pequeña británica en Portugal. Coincidiendo con el aniversario del suceso, el canal de televisión DKISS ha emitido un documental sobre la evolución del caso y explica en qué punto se encuentra actualmente. El documental, de unas dos horas de duración,  profundiza en las acciones posteriores que se llevaron a cabo por parte de la policía portuguesa, así como en las labores de difusión que emprendió toda la familia de la pequeña Madeleine para encontrarla. Además, esta miniserie cuenta con nuevas y exclusivas entrevistas con personalidades que fueron clave durante la investigación, entre los que se encuentran miembros de las fuerzas del orden público, el equipo legal de los McCann, y un gran número de peritos criminales y periodistas, que siguieron el caso desde el principio.

El documental sigue fielmente la línea temporal para narrar los hechos que ocurrieron el 3 de mayo de 2007 en el Ocean Club resort, de Praia da Luz, un lugar que la familia McCann pensó era ideal para disfrutar de unas relajadas vacaciones en familia. Sin embargo, allí llegó la tragedia para la familia británica con la desaparición de su hija pequeña.

El fatídico 3 de mayo de 2007

Todo ocurrió sobre las nueve de las noche del 3 de mayo de 2007 en el hotel de Paria da Luz. Los padres fueron a cenar a restauranteo  dentro del complejo hotelero situado en esa zona del Algarve portugués. Poco tiempo después, cuando la madre volvió al cuarto, encontró la cama de la pequeña vacía y la ventana abierta de par en par. Los padres denunciaron los hechos y se montó un operativo para encontrar a la pequeña que incluso implicó a España, dada su cercanía con la frontera en Huelva.

Lugar donde desapareció Madeleine.

Horas después y tras las primeras pesquisas que no obtuvieron ningún resultado, la policía judicial inició una investigación sobre la base de que la niña había sido sustraída de la habitación por una tercera persona. Al tratarse de ciudadanos británicos, Scotland Yard montaba de forma alternativa una segunda indagación de los hechos poniendo en duda los métodos de las Fuerzas del Orden portuguesas.

El caso Madeleine sigue atrayendo el interés de muchos.  Y en esta época en la que se realizan series sobre todos los sucesos, este caso no iba a ser menos. Netflix estrenó en marzo pasado una docuserie de ocho capítulos en los que se desgranaban los testimonios de muchos implicados en el suceso. Una serie que todavía está disponible tanto en España como en Portugal y en Reino Unido, donde causó revuelo ya antes de ser estrenada.

El caso fue muy sonado porque las contradicciones en las que cayeron los padres de la pequeña durante los primeros interrogatorios hicieron levantar sospechas sobre ellos. La serie de Netflix se centra bastante en uno de los personajes más enigmáticos de esta historia, Gonzalo Amaral. Él era uno de los primeros policías portugueses que participó en la investigación y que, pasado un tiempo, escribió un libro sobre el caso. Uno de los más implicados en su resolución.

Gonzalo Amaral , el policía portugués que inició las investigaciones y que después explicó sus teorías en un libro.

El libro fue denunciado por los padres de Madeleine, ya que la teoría de este hombre es que la niña murió en aquellos días en un accidente de circulación y que los padres montaron todo lo demás para tapar la verdad. El caso entre los McCann y Amaral sigue judicializado ocho años después y todavía vivo en el Tribunal de Derechos Humanos de la Unión Europea.

Las líneas de investigación que llevaron las Policías de Portugal y de Reino Unido fueron distintas. Mientras que en el Algarve se investigaba a muchos turistas de la zona y se llegaron pedir las fotografías de aquellos días para buscar posibles sospechosos, también se registraron viviendas de algunos personajes con indicios superficiales que podrían estar detrás de aquella desaparición, como, por ejemplo, un ciudadano ruso llamado Sergey Malinka, al que se le relacionó con delitos de pornografía infantil. De hecho, en uno de los registros que se le realizó, se encontraron algunos archivos de este tipo en su ordenador, pero fue descartado porque nada indicaba que podía estar involucrado en este caso.

Robert Murat era uno de los sospechosos de la desaparición de Madeleine.

Otra ciudadana inglesa fue relacionada con el posible secuestro, era Jennifer Murat, cuya vivienda fue inspeccionada pocas horas después de la denuncia. La Policía judiciaria llegó a drenar su  piscina en busca de algún resto de la pequeña. También fue detenido Robert, el hijo de Murat, el cuál fue investigado a fondo y con el tiempo descartado totalmente.

Los agentes ingleses, en cambio, tenían otra teoría sobre  lo sucedido. Al ver contradicciones en las declaraciones de los demás huéspedes del hotel donde estaban los McCann, pronto desembarcó Scotland Yard para incluso hacer su indagación en paralelo. Llegaron a traer perros para buscar restos en la habitación y analizaron con detalle el vehículo utilizado por los padres aquellos días.

Una vez los portugueses abandonaran las líneas antes descritas y se descartaran algunos avistamientos de la niña en varias zonas de Portugal,  la Policía lusa también giró su foco en los padres de la niña. Estos acabaron volviendo a Reino Unido y empezaron una  gran recogida de fondos para financiar la búsqueda de su hija. Una recaudación sospechosa para muchos, ya que con ese dinero se compraron una mansión donde ahora residen.  

Madeleine y sus hermanos mellizos con los que dormía cuando desapareció.

Doce años después, la desaparición de Madeleine sigue siendo uno de los casos más complicados para los investigadores y rodeados de misterio. Habrá que esperar para ver si el  ciudadano alemán condenado por el asesinato de tres niños que es ahora  el nuevo sospechoso de la desaparición de Madeleine McCann es o no el culpable y se resuelve un largo caso que cuenta con  más de 2.000 diligencias policiales, 500 búsquedas en la zona y 12.000 páginas  sobre qué pudo pasar aquella fatídica noche en la habitación de Madeleine. 

Sospechas, preguntas sin contestar a la Policía por parte de los padres, teorías paralelas de los investigadores, movimientos y actitudes posteriores que extrañaban... Hay, tristemente,  mucho material para las series.  

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